Teatro
Viernes 23 de Septiembre de 2016

Una obra que sondea nuestros prejuicios, valores y lealtades

Mañana, en el centro cultural La Hendija, se presentará la obra "Verduras imaginarias", de Martín Giner, bajo la dirección de Gloria Mareco. La puesta pertenece al grupo Germinal Usina de Haceres (Buenos Aires) y se estrena en Paraná

Llega al Centro Cultural La Hendija, de Paraná, la obra Verduras imaginarias del grupo Germinal Usina de Haceres,de Buenos Aires. La obra, de Martín Giner, es interpretada por Carlos Moreda y Martha Nux, siendo la dirección general de Gloria Mareco. La función será mañana, a las 21.30, en el centro cultural sito en Gualeguaychú 171.

Quizás sea la rutina el fantasma que acosa a los personajes de Verduras imaginarias, una historia que con delicado sentido del humor nos permite sondear acerca de nuestros prejuicios, lealtades y valores. La pareja es apenas un vehículo que el autor utiliza para enfrentarnos a nosotros mismos con nuestros miedos.

Ellos son Mario y Matilde, una pareja como tantas que entrando en un juego –el de imaginarse verduras– se adentran en cuestiones de las cuales nos viene bien reflexionar. La imaginación y el humor son la llave con que esta pareja intentará quebrar el agobio de veinte años de rutina matrimonial.

En diálogo con Escenario, la directora de la obra se refirió al trasfondo de esta obra que, bajo una capa de comedia, guarda una temática sensible: "Verduras imaginarias es una obra que en principio se presenta simple, y con una dosis de humor, atraviesa el universo de una pareja de muchos años, imbuida de una rutina que para los dos se presenta en forma distinta. La esposa, Matilde, está harta y en ese hartazgo se cuestiona la vida de pareja, la vida de familia, sus sueños realizados y los postergados. El esposo, Mario, más convencional, atado a las costumbres y tradiciones, está cómodo, no le interesa cambiar nada y hasta pareciera que teme al cambio. Aquí el disparador, luego en el transcurrir de la obra, que no es larga, pero sí intensa, podemos ver los prejuicios, ataduras, convencionalismos de esta pareja y de tantas y por ello mismo de la sociedad".


—¿Qué fue lo que los atrajo de la obra?
—Nos atrajo de esta obra su sentido del humor. De Martín Giner, el autor, ya habíamos hecho 75 puñaladas. El sospechoso caso de un suicidio y leímos otras, por ejemplo Terapia; y amamos todas sus obras, es contemporáneo, ácido en sus reflexiones, con una dosis importante de humor y no por ello menos profundo. Verduras cumple con estas premisas Y como grupo nos interesa tomar obras que con el humor nos permita reflexionar. Muchos de los que van a ver nuestras obras luego nos comentan 'Nos dejaron pensando' y es lo mejor que nos pueden decir. En un momento atravesado por la chabacanería y la superficialidad que nos digan eso es todo un halago. Es una obra con mucho humor, con mucha profundidad y con una enorme posibilidad de generar empatía con los personajes. Estamos seguros que al público de Paraná les va a gustar tanto verla como a nosotros hacerla.


—¿Cuáles son los orígenes del grupo Germinal?
—El grupo comenzó, como todo grupo un poco por azar y otro poco por convencimiento. Algunos fuimos convocados a trabajar en una biblioteca popular de la Ciudad de Buenos Aires, allí hicimos varias obras teatrales, dimos clases de teatros y organizamos festivales teatrales y fuimos parte de los festivales de la comuna. En ese transcurrir de cosas en donde nos sentimos muy felices haciéndolo, parte del grupo fue mutando y nos fuimos quedando los que somos. Con casi cinco años venimos haciendo teatro y siempre abordando obras que consideramos son profundas y contemporáneas. Es decir, obras en las que nos podamos reconocer fácilmente. De hecho, el año pasado hicimos Infieles de Marco Antonio de la Parra, un dramaturgo chileno, que tocaba el tema de la dictadura, pero en ese marco, el tema fundamental de la obra era la traición y en ese universo todos los seres humanos podemos reconocernos, si ahondamos un poco en nuestro interior, claro.


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