Educación
Domingo 20 de Noviembre de 2016

Una invitación para revivir los clásicos literarios en las aulas

Trabajo y placer. La cruzada de la Literatura en tiempos de la tecnología y la inmediatez para contribuir a la formación. Una propuesta educativa que impulsa a los adolescentes a ser parte de ella y darle vida a los textos

La educación, sometida y exigida a permanentes procesos de cambios, de renovación e innovación, va siempre dando pasos para ponerse a tono con las nuevas realidades. La incorporación de la tecnología, el trabajo en equipo, la interpretación y comprensión de los contenidos –y no una mera repetición o memorización–, compromiso y adaptación, constituyen algunas claves en los procesos de formación de estudiantes, para dotarlos de competencias y habilidades para su futuro profesional o laboral.

Desde esa perspectiva, el proceso de enseñanza-aprendizaje de la Literatura resulta un verdadero desafío, teniendo en cuenta que distintas cátedras pueden ampliar sus desarrollos prácticos, para acompañar las teorías. En el caso de la Literatura, se trata de recrear el simple acto de leer, que hoy resulta –por distintas causas– una de las tareas más difíciles para los chicos.

¿Qué lugar ocupa hoy la Literatura en las aulas? ¿Qué clase de conocimiento aporta? ¿Qué experiencias promueve? ¿Cuáles son los modos más pertinentes para enseñarla?

Habitualmente, a la Literatura se la ubica o se la asocia con las obras literarias y/o sus autores, pero en realidad, pero en realidad constituye uno de los instrumentos más importantes para la formación de la personalidad, el conocimiento profundo del mundo que nos rodea, la identidad personal y social, la evolución humana, las transformaciones que han sufrido las sociedades, su importancia para la difusión de ideas.

En ese marco, proponer "ser parte de ella" es uno de los desafíos o metas que empuja a la profesora de Literatura Gisela Gentile, para que sus alumnos se apropien y den vida a textos literarios clásicos. Desde hace un par de años, lleva adelante un ciclo de ponencias en el Colegio Plaza Mayor de Paraná, que ha ido sumando a distintas instituciones educativas; este año, participaron los adolescentes del Instituto Nuestra Madre de la Merced y de la Escuela de Jóvenes y Adultos (ESJA) N° 39 Subcomisario Guido Marizza. Con distintas expresiones artísticas, los jóvenes coronaron un año de trabajo, mediante la interactuación y el desarrollo de la intertextualidad.

Del mismo modo, la ESJA Nº 39 transformó una muestra o producción artística, en un hecho solidario: un grupo de alumnos se acercó al Centro de Día Juan Pablo II –que aloja a personas que sufren demencia y trastornos cognitivos– para recitar y recrear la obra cumbre de la literatura argentina: El Martín Fierro.

"La literatura tiene la función de recrearnos, de activar la imaginación. Siempre les digo a los alumnos que la literatura trabaja la verosimilitud, aquello que parece verdadero pero no lo es, entonces eso nos lleva a trabajar en una estrategia de hacernos sentir parte de ella, entremezclarnos en las historias que llegamos a leer o proponer en las escuelas. La literatura nos afianza en el conocimiento de lo humano; eso de sentirse parte de las historias es importante para que les empiece a gustar", reflexionó y fundamentó acerca de las iniciativas que lleva adelante.

En el caso de los alumnos de 6º Año Ciclo Orientado, del Colegio Plaza Mayor, las ponencias vinculadas al trabajo final para la asignatura de Literatura Argentina, apuntaron a dar cuenta de los conocimientos e inquietudes acerca de las distintas obras literarias analizadas durante los seis años del nivel secundario: algunos de los temas elegidos fueron la problemática de la traducción en los textos literarios, los valores en Martín Fierro, la superación en la vida, el Holocausto, el amor en distintas épocas entre otros.


—¿Qué lugar tiene la Literatura en la currícula actual?
—Le coloca un lugar importante, si bien te da la libertad de trabajar con los clásicos, porque un alumno no se puede ir de la Secundaria sin haber leído El Martín Fierro, o a Borges, Cortázar o Sábato; es importante que nosotros, como escuela, podamos garantizar esas lecturas. Es cierto que hay cuestiones o ciertas temáticas que pueden sonar como aburridas para trabajar, entonces se puede abordar algún tópico a lo largo de la historia de la literatura, como el papel de la mujer en la Literatura, empezando por Sor Juana, y de ahí en adelante hasta nuestra época; o con otros tópicos como el héroe. Entonces se hace más entretenido el tema de la Literatura para ellos, porque están trabajando textos clásicos como La Ilíada o La Odisea, que son intensos y lamentablemente los tenemos que fragmentar y poder trabajar intertextualmente con otras obras, pero con el objetivo que ellos puedan llegar a entenderlos.


—A diferencia de otras materias que pueden desarrollar más experiencias prácticas, la Literatura no tiene otro secreto que leer, y hoy es una tarea difícil para los chicos, por distintos motivos.
—Es muy difícil incentivarlos. Entonces los desafíos se plantean para que puedan leerlos desde diferentes miradas o puestas en marcha: por ejemplo trabajar un texto desde la dramatización, trabajar diferentes tipologías textuales, relacionarlos con películas pero siempre teniendo como base el texto literario.


—Junto con esa dificultad, también deben aparecer nuevos hábitos de lectura, como a través de plataformas digitales.
—Sí, y nosotros los docentes tenemos que acostumbrarnos a que leen en plataformas digitales, más allá de nuestro gusto por el soporte del libro, pero las tablets y las compu juegan de una manera especial. La mayoría tiene celulares y en sus archivos, las obras. Entonces en este caso nosotros debemos adaptarnos.


En la escuela pública cuesta la lectura un poco más, es más complicado para acceder porque los chicos no tienen el dinero suficiente para sacar la fotocopia, o para tener el libro, y muchas veces los llevamos nosotros los libros, para que puedan leer. En cambio en las privadas, la tecnología hace que enseguida puedan bajar cualquier archivo, y leer de esa manera, en clase y en el momento. También con la ayuda de la tecnología, se puede recrear el placer de los chicos por leer.


—En ese contexto, ¿cuál es el aporte de los textos clásicos en los procesos de enseñanza?
—Los textos clásicos están dentro de la currícula, para ser abordados con libertad, desde diferentes miradas. Pero se tienen que trabajar. En los años que dicto clases en Secundaria, arrancamos en 4º con Literatura Universal, en 5º se da Literatura Latinoamericana, y en 6º Literatura Argentina y Entrerriana. Trabajamos y tratamos de buscar ejes transversales.


—¿Qué planteos hacen los chicos sobre la materia?
—Básicamente, interrogan porqué hay que respetar un canon literario. Y la respuesta es que la escuela debe garantizar ciertas lecturas, porque por fuera de ella, esos textos no se van a leer más. Entonces hay ciertas lecturas que la escuela debe garantizar. Algunos piden textos de autoayuda, o por ejemplo las sagas de Harry Potter, y se preguntan por qué no están incluidos dentro de la currícula. Y no es que no estén incluidos, sino que tratamos de garantizar los textos clásicos, y esa literatura por placer la dejamos que la lean en casa, para que la escuela sirva como apoyo y aporte de lectura con el fin de tener un conocimiento más amplio, y formar lectores para esa lectura posterior.


De todos modos se pueden trabajar otros textos; la autoayuda no está dentro de la currícula, pero cuando trabajamos textos de la Literatura Latinoamericana encontramos textos como El caballero de la armadura oxidada de Robert Fisher, y lo trabajamos como un libro de autoayuda, y está dentro de las 10 obras más leídas del mundo. Si empezamos a leer la vida del Caballero, es una vida que tiene que pasar mucho por esta cuestión o temática usada como la autoayuda de este momento: el conocimiento, la verdad, y todo lo que tiene que atravesar.


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Para el futuro


En el desarrollo de estos ciclos de ponencia que llevan varios años, Gentile se propone encarar –a partir de la propuesta y aval de la dirección del Colegio Plaza Mayor– un proyecto de trabajo que incluya cantos de La Odisea, mediante un desarrollo intertextual y que se desarrolle a través de diferentes asignaturas, como eje transversal.

"Sería a través de la producción de un book tráiler –pequeño video– de La Odisea, y a partir de allí un book tráiler de El Canto de las Sirenas, y poder atravesar otras temáticas, como qué es lo que ocurre al final, cuando Ulises llega a su casa y descubre que su esposa lo estaba esperando: el tema de los valores, la familia, entonces poder trabajarlo en todas las materias", explicó Gentile.


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Algunas lecturas, según año de cursado

En 4º Año: El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha (Miguel de Cervantes Saavedra); El diario de Ana Frank; Orgullo y prejuicio (Jane Austen); Rebelión en la granja (George Orwell); Hamlet – Macbeth – Romeo y Julieta (William Shakespeare); Bodas de sangre (Federico García Lorca); Prohibido suicidarse en primavera – Los árboles mueren de pie (Alejandro Casona).

Para el 5º Año, en Literatura Latinoamericana, los clásicos son El túnel (Ernesto Sábato); De amor y de sombra (Isabel Allende); El amor en los tiempos del cólera (Gabriel García Márquez); Pedro Páramo (Juan Rulfo); Bestiario (Julio Cortázar); La tregua (Mario Benedetti); Popol Vuh; y Los ríos profundos (Augusto Roa Bastos).

Finalmente, en 6º Año, cuando se aborda la Literatura Argentina, los textos que suelen leerse son La cautiva – El Matadero (Esteban Echeverría); Martín Fierro (José Hernández); Biografía de Tadeo Isidoro Cruz y El fin (Jorge Luis Borges); El juguete rabioso (Roberto Arlt); Don Segundo Sombra (Ricardo Guiraldes); Boquitas pintadas (Manuel Puig); Antígona Vélez (Leopoldo Marechal); Obras completas (Juan Laurentino Ortiz); Operación masacre (Rodolfo Walsh).


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El patio literario con música, bailes y recitados

La puesta en escena del trabajo final –de la cátedra de Literatura Argentina– de los alumnos de 6º Año del Colegio Plaza Mayor atravesó e integró contenidos y saberes literarios de los seis años del nivel secundario.

La producción de las ponencias se inició en mayo, con la elección del tema, comparaciones, análisis, miradas, entregas, correcciones y devoluciones, hasta concluir con la producción artística este mes.

El acto de las 14 presentaciones fue acompañado e incluso tuvo la activa participación de alumnos del Instituto Nuestra Madre de la Merced, y de la ESJA Guido Marizza. Tras las palabras alusivas al evento a cargo de la profesora Gisela Gentile, el alumno de 1º Año del Instituto Nuestra Madre de la Merced, Francisco Basavilbaso, realizó la interpretación en el acordeón de La vestido celeste.

Siguió la alumna del Plaza Mayor Sabrina Colignon, quien comparó al amor dentro de dos historias ambiguas, escritas en distintas épocas y partes del mundo. Para ello eligió los textos El amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez (1985) y Cumbres Borrascosas, de Emily Brontë (1847).

Posteriormente, estudiantes de 6º Año del Instituto Nuestra Madre de la Merced, Mateo Gonano, Martina Vinagre y Agostina Firpo, expusieron acerca de las voces del tango en la Literatura, su historia y sus máximos representantes. Al finalizar la exposición, la alumna Agostina Firpo, interpretó a capela, el tango Naranjo en flor.

Ana Roskopf y Guido Tamburrini bailaron el tango A la gran muñeca, de Carlos Di Sarli, y el vals Desde el alma de Osvaldo Pugliese.

La segunda ponencia estuvo a cargo de la alumna Constanza Obregón, quien trabajó y analizó el poema No te rindas de Mario Benedetti, con las historias de vidas de Viktor Frankl y Nick Vujicic.

En tanto, el estudiante de la ESJA N° 39 Guido Marizza, Rogelio Fontanini, recitó versos gauchescos.

La tercera ponencia del Plaza Mayor fue del alumno Felipe Lescano, quien en su trabajo rindió un profundo homenaje a su abuelo, Carlos Eduardo Lescano, (Santos Tala), trabajando su libro Los consejos del gaucho Martín Fierro, y El Martín Fierro de José Hernández, especialmente el canto XXXII.

A continuación, el estudiante Francisco Basavilbaso (del Instituto de la Merced) interpretó en el acordeón, Granja San Antonio.

La siguiente ponencia estuvo a cargo de la alumna Rocío Marizcurena. Analizó cómo las traducciones pueden alterar el significado detrás de una obra literaria, particularmente en Las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carroll.

Los alumnos Bautista Vivanco y Nahuel García hablaron acerca del contexto político, económico y social en la época de Hitler.

La alumna Florencia Redondo comparó el racismo de dos genocidios que arrasaron con parte de la humanidad, en donde se utiliza como fundamento las historias de vida de dos jóvenes que se ocultaron para sobrevivir. Los libros elegidos fueron El Diario de Ana Frank de Ana Marie Frank, y Sobrevivir para contarlo, de Immaculée Ilibagiza.

La jornada volvió a tener música, con la propuesta de un rap titulado Dentro de los libros, a cargo del estudiante Joel Martínez, del Instituto Nuestra Madre de la Merced.

Sobre el epílogo de la actividad, hubo tiempo para la poesía Solo somos trozos de momentos, a cargo del alumno Marcos Leiva, del Instituto Nuestra Madre de la Merced, mientras que un estudiante de Islandia que está de intercambio en Colegio Plaza Mayor, Haraldur Fannar, cerró la jornada, con una canción titulada Here to stay de su autoría.

Hubo una activa participación de directivos del colegio, encabezados por la rectora general, Profesora Marisa Caracciolo; el rector del nivel Secundario, licenciado Jorge Gallardo, y la vicerrectora licenciada Blanca Breccia, entre otros invitados especiales.


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