Policiales
Miércoles 13 de Abril de 2016

Una familia denuncia constantes amenazas tras haber sido testigo de un crimen

Néstor Netto, su esposa y cuatro hijos son hostigados a diario por personas implicadas en el homicidio de Octavio Clari, ocurrido en abril de 2013 en la costanera de Paraná. Piden ayuda y denuncian la ausencia del Estado 

Ahogado por la impotencia y por el miedo que le suceda algo grave a él o su familia, Néstor Netto se acercó a UNO a pedir ayuda. El hombre, oriundo de Paraná, reclama seguridad urgente porque, a diario, su familia sufre amenazas por parte de las personas que estuvieron implicadas en el homicidio de Octavio Clari, ocurrido en abril de 2013 en la zona de la Plaza de las Colectividades de la costanera de Paraná.
Si bien, por el crimen de Clari, fue condenado a 15 años de prisión Ezequiel Rodríguez, sentencia que quedó firme el 6 de octubre de 2014, Netto señala que las amenazas siguen: “Como mis dos hijas fueron testigos del asesinato y tuvieron que declarar lo que vieron, como Rodríguez mató a Clari, tanto ellas como toda la familia, la estamos pasando mal. Ya van tres años del hecho y aún hay represalias, hay hostigamientos”.
Clari, de 19 años, murió por los balazos producidos en la madrugada del sábado 6 de abril de 2013. Y, luego de un largo proceso judicial, fue condenado Rodríguez. Como las hijas de Netto fueron registradas en el lugar del hecho por las cámaras de seguridad del 911, tuvieron que declarar, pero nunca pensaron que hacerlo les implicaría tanto trastorno.

Reclamo de justicia de familiares y amigos de Clari en 2013. 

“Desde abril de 2013 que vivimos una pesadilla. A una de mis hijas, que tiene 21 años, la quisieron matar cuando balearon mi casa. Por suerte no le pasó nada a ella, pero justo estaba sola con mi hijo menor, que en ese momento era un bebé y ahora tiene 3 años, quien quedó muy mal por la balacera, lo afectó tanto que tiene problemas para expresarse por el trauma que le ocasionó”, explicó Netto.

Encadenado
El hombre, que vive en el barrio Antonini, junto a su esposa y cuatro hijos, recordó que luego del crimen de Clari, se vio obligado a encadenarse en los Tribunales provinciales porque, en ese momento, no detenían a los acusados del homicidio. “Tuve que hacer algo para que me escucharán y capturarán a quienes nos habían baleado la casa y también el auto. Nosotros no hicimos nada malo, sólo mis hijas tuvieron la mala suerte de estar tomando algo en la Plaza de las Colectividades de la costanera cuando mataron a un joven y, como cualquier buena persona, se acercaron a ayudar”, explicó.
Cuando Netto se encadenó en Tribunales. 

A poco más de tres años del homicidio de Clari, Netto cuenta que reiteradas veces han realizado denuncias en la Fiscalía de Tribunales pero, según él, siempre quedan en nada. “Creo que tenemos más de 50 denuncias, por balaceras, amenazas y hostigamientos. Estamos viviendo un calvario que nunca acaba, no termina”, detalló y continuó que estos hechos violentos los comenten Esteban Rodríguez (hermano del autor del crimen) y Juan Pablo Vega (amigo del autor del crimen).
“Es de no parar lo que hacen. Una vez Vega estuvo en la puerta de la escuela a la que concurre uno de mis hijos y lo amenazaron. Y en enero pasado, cuando caminaba por calle Andrés Pazos y Corrientes, me crucé con Vega y me amenazó con un martillo. Ellos trabajan en la construcción y justo pasaba frente a una”, contó el paranaense al tiempo que indicó que no sabe por qué los amenazan tanto, “creemos que es porque mis hijas fueron testigos del crimen por el que está preso un familiar o amigo de ellos y como no pueden agarrársela con nadie, todo cae ante nosotros. Pero lo que no entienden es que nosotros no hicimos nada malo, mis hijas sólo fueron a declarar y contar lo que vieron”.
Ezequiel Rodríguez autor del homicidio de Octavio Clari.


Respuesta urgente
Netto enfatizó que no tienen seguridad, que nadie les resuelve los problemas que están atravesando. “Necesitamos ayuda, yo estoy desempleado porque trabajaba en la construcción, pero como Vega y Rodríguez también están en la construcción, me apretaron y amenazaron tanto que quedé sin trabajo. Hasta el momento no he conseguido nada y lo necesito de manera urgente porque tengo que mantener mi familia”, apuntó.
Además, el hombre señaló que la situación que viven a diario en el barrio no da para más: “Tenemos que mudarnos, porque Vega y Rodríguez viven en el barrio La Delfina, que está cerca del Antonini, y por éso todo los días recibimos hostigamientos. Lo que necesitamos es vivir en otra parte, que nos ayude el Gobierno y nos dé alguna casa en otro lado o algún terreno, que me dé un trabajo. Realmente estamos mal”.
Al respecto, Netto dijo que durante este calvario recibieron numerosas promesas para mejorar su situación, pero nunca llegaron. “Me prometieron un trabajo pero nunca llegó. Realmente estamos mal porque además de la inestabilidad económica, tenemos inestabilidad mental y miedo siempre porque lo que estamos sufriendo es indescriptible”, remarcó y aseveró que si quienes deben hacerse cargo de lo que les pasa no los ayudan, va a emprender una huelga de hambre en la puerta de la Casa de Gobierno.
“El Gobierno debe hacerse cargo de ciertas personas que están sueltas y nos atacan. Estamos sufriendo porque mis hijas fueron testigos de un homicidio, y se las expuso. La estamos pasando mal y no quiero anticiparme, pero puede terminar con algún integrante de mi familia asesinado”, finalizó.

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