Espectaculos
Lunes 23 de Noviembre de 2015

Una alegoría de la posguerra alemana

El miércoles, en el Círculo Odontológico proyectarán “Ave Fénix”, del director Christian Petzold

El miércoles, a las 20.45, en el auditorio del Círculo Odontológico de Paraná (Corrientes 218), habrá una nueva función de cine con acceso libre y gratuito. En esta ocasión, presentarán Ave Fénix, del director alemán Christian Petzold. Como es habitual, al ser ésta la última función del mes, se sorteará entre los presentes la película exhibida.

Berlín, inmediata posguerra. Un Mercedes Benz atraviesa no solo la noche cerrada –esa oscuridad de la que empieza a emerger Europa toda– sino también un hostil puesto de control militar del ejército estadounidense. A bordo, viajan dos mujeres. Una de ellas conduce, la otra lleva el rostro completamente vendado y con rastros de sangre. Es Nelly Lenz, una cantante de origen judío que sobrevivió milagrosamente a los campos de exterminio nazi, pero terminó con la cara desfigurada. 

Vuelve a la ciudad que alguna vez fue también suya para someterse a una cirugía estética que le restituya quizá no tanto su rostro como su dignidad. Pero vuelve esencialmente para intentar reencontrarse con Johnny, el hombre que es todo para ella. “No hubiera sobrevivido sin él, cada día de mi cautiverio pensé en Johnny”, afirma. Su amiga, sin embargo, dice que fue él quien la delató y traicionó. Y que Johnny pretende heredar su fortuna. Solo la propia Nelly podrá corroborarlo o desmentirlo.

Inspirado libremente en la novela Le Retour des cendres, del francés Hubert Monteilhet (que ya había sido adaptada medio siglo atrás en Volver de entre las cenizas, del británico J. Lee Thompson), Petzold, con la colaboración en el guión de Harun Farocki, construye un espacio puramente ficcional, tan artificioso como el decadente cabaret que le da su título original al film: Phoenix. 

El universo de la película está hecho no tanto con los escombros de la realidad que dejó la guerra sino más bien a partir de la memoria colectiva del cine de Hollywood, de esa máquina narrativa en la que aquí abreva Petzold para tratar temas esencialmente alemanes: las consecuencias de la Shoá, el sentimiento de culpa, la necesidad de asumir el pasado.

Film de espectros, dobles y fantasmas, Ave Fénix alcanza una intensidad inusual cuando entra en una suerte de insondable puesta en abismo, donde el relato comienza a plegarse sobre sí mismo. Johnny no solo intenta reconstruir a Nelly, un poco como el país intenta reconstruirse de entre sus ruinas. También se preocupa por armar –como si fuera el director de una película de la cual él mismo escribió el guión– la elaborada puesta en escena del regreso de Nelly. El film de Petzold no sería el mismo sin dos intérpretes de la talla de Nina Hoss y Ronald Zehrfeld, que juegan con la ambigüedad y la desconfianza, sendas reflexiones sobre distintas encrucijadas históricas de un mismo país.
 

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