Muralista
Viernes 04 de Noviembre de 2016

Un viaje, dos encuentros y la experiencia del muralismo mexicano

Flor Albornoz pintará su arte en Colonia Morelos y Celaya. La artista plástica trabaja en el programa municipal Todas las Manos. En México abordará la educación y los derechos humanos.

Flor Albornoz viajará a México la próxima semana en donde participará de dos encuentros internacionales de muralismo.


En la plaza del barrio 33 Orientales, a 100 metros del puente Eva Perón, Flor le contó a UNO que la historia comenzó con el contacto entre el programa municipal Todas Las Manos, en donde ella trabaja, y el movimiento Internacional de muralistas Italo Grassi, hace dos años.


Después llegaron las invitaciones a los encuentros nacionales en Pellegrini (Santa Fe) y Mar Chiquita (Buenos Aires).


El trabajo y los contactos fueron importantes pero hay mucho de esfuerzo personal.


Trabajó extra, consiguió el aval de la Municipalidad y ahora tiene todo listo para mirar con sus ojos el muralismo mexicano.


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También tendrá dos lindos desafíos por delante. El primero se presentará en el tercer encuentro internacional de muralismo en Colonia Morelos en donde el tema será "Educación y Libertad".


El segundo aparecerá en Celaya, Guanajuato, en donde el encuentro se une entre "Vistas y conceptos en torno a una ciudad amable".


Su viaje comenzará la próxima semana pero ella lo fue viviendo en los últimos murales que pintó en Paraná.


Flor


La educación y los derechos son dos temas que la motivan a pintar. Sobre todo en México que tiene una realidad social compleja que no dista tanto de la Argentina.


En el mural que está en uno de los paredones de los 33 Orientales dice: "Tenemos derecho a jugar".


El mensaje es una expresión obvia pero que, algunos barrios de la ciudad, es necesario recordarlo.


En definitiva eso son los murales, para ella: arte y política. Es una manera de dejar un mensaje, combatir y militar desde la pintura.


Flor está llena de proyectos. Todavía no viajó y ya está pensando en el encuentro de muralistas que quiere organizar en Paraná cuando vuelva.


A días de comenzar su primera experiencia internacional, advierte que hoy México la cruza, con la serigrafía, el grabado y el muralismo.


Sin que ella se lo proponga, la de Flor, es una experiencia motivadora. Cuando el trabajo se realiza con pasión, las oportunidades para trascender y aprender aparecen.

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