La Provincia
Miércoles 09 de Marzo de 2016

Un vecino con graves problemas de salud pide al municipio que saque un árbol que cayó en su vivienda

Tiene 70 años y habita en una precaria casa de calle Santa María de Oro. Aguarda desde hace seis meses una prótesis para su cadera, mientras tanto su movilidad es casi nula. Hace semanas que pide ayuda a la comuna. Su situación es apremiante.  

Enrique Carlos Pettenati tiene 70 años y vive sólo en una casa que le prestaron unos vecinos, en barrio La Milagrosa. Hace meses espera que la obra social Pami le otorgue una prótesis para que en el hospital San Martín puedan operarlo, ya que padece artrosis de cadera. Apenas puede moverse, ayudado de un bastón.
Su complicada situación se profundizó aún más hace casi un mes atrás, cuando la fuerte tormenta que generó serios destrozos en distintos puntos de Paraná, hizo que un árbol de gran porte cayera sobre una de las habitaciones de su casa, la que está al frente y él usaba como cocina. Por dos días ni siquiera pudo salir de su casa y tampoco comunicarse mediante teléfono celular, porque si bien tiene uno, asegura que no sabe como usarlo.
La solidaridad de los vecinos le dio respiro y contención. Fue la gente del barrio la que levantó algunas ramas y acondicionó el espacio como para que, aunque sea por un costado, Enrique pueda salir de su vivienda hasta el sanitario, ubicado fuera d ela vivienda.
También son los vecinos los que han llamado insistentemente al área de Protección Civil de la Municipalidad de Paraná para dar cuenta de la situación límite del hombre mayor. Las respuestas aún no llegaron y mientras tanto, sostenido por un bastón, el vecino tiene que agacharse y sortear lentamente las chapas caídas y los cables de energía eléctrica para poder circular por su casa.
“Hace seis meses espero que llegue la prótesis, pero no hay ni noticias. También tengo que operarme de vesícula, pero todo lo que era urgente hasta hace un mes, porque se trataba de mi salud, ahora pasó a un segundo plano, porque en estas condiciones no puedo vivir. Sé que la tormenta hizo desastre en muchísimos barrios, pero no sé que hacer con lo que me está pasando”, relató a UNO el damnificado.
La precaria vivienda está ubicada en calle Santa María de Oro, entre las calles El Trébol y El Yerbal. Pettenatti recibe una pensión mínima, vive sólo y tiene una hermana, que también está enferma y por eso no puede ayudarlo.
Los vecinos se organizan para hacerle los “mandados” y reclamos, pero por las dimensiones del árbol caído y el riesgo de los cables colgando, no pueden hacer el trabajo que le corresponde a la Municipalidad.
“No tenía muchas cosas de valor en esa habitación (hecha de madera y con chapas de cinc), pero era mi cocina y era un espacio donde pasaba mucho rato”, contó Pettenati.
En las subsiguientes lluvias, las chapas del techo que aún permanecen caídas hacen de puente y el agua ingresa directamente a las habitaciones que quedan en pie, poniendo en riesgo su vida y sus pertenencias.
Pide a la Municipalidad de Paraná que tenga en cuenta el estado de precariedad y peligro en el que vive.

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