La Provincia
Domingo 16 de Agosto de 2015

Un tercio de quienes consultan para concebir tienen más de 40

María Fernanda Callejón logró ser mamá a los 48. En Entre Ríos, tras la Ley Nacional 26.862 se concretaron algunos embarazos de mujeres que rondan esa edad. En el San Martín se hicieron solamente dos tratamientos, sin resultados

María Fernanda Callejón fue madre primeriza tras una larga lucha que realizó junto a su pareja, el músico Ricky Diotto. La beba, a la que llamaron Giovanna, pesó 2,770 kilogramos y está en perfectas condiciones.

La actriz había perdido tres embarazados y optó por congelar sus óvulos, ya que le diagnosticaron trombofilia adquirida, una enfermedad en la sangre que hace que no coagulara bien y no permitía que prosiguieran los embarazos. 

El hecho renueva las esperanzas de aquellas mujeres que quieren ser madres, aún pasado el umbral de los 40 años, cuando suele declinar la fertilidad femenina. Se estima que es a partir de los 30 años la mujer sufre una disminución de la función ovárica y, por lo tanto, de sus posibilidades de lograr un embarazo. 

En muchos casos, ellas priorizan su realización profesional y postergan la idea de ser madres. En otros, por cuestiones vinculadas a la salud no logran embarazarse y a medida que va transcurriendo el tiempo, las posibilidades de lograrlo disminuyen. Entonces, los métodos de fertilización asistida son un aliciente para quienes procuran formar una familia.

“Hay que considerar que en una pareja que tiene relaciones sexuales un día ovolutario, con una ovulación normal y donde están dadas las condiciones, existe una tasa del 25% de probabilidades de lograrlo. La fertilidad humana tiene ese porcentaje por ciclo en una pareja con métodos naturales. Cuando se debe recurrir a los métodos de fertilización asistida, algunos están un poquito por debajo y otros por arriba. Por eso recomendamos a nuestros pacientes que no se desanimen si no lo logran en un primer o segundo intento, cualquiera sean los métodos que se utilicen”, señaló a UNO Graciela Degani, jefa de Servicio de Ginecología del Hospital San Martín y especialista en fertilización asistida.

En este marco, indicó que el 30% de las mujeres que llega al consultorio porque no logra un embarazo oscila los 40 años. Muchas ya tienen hijos con una pareja anterior y quieren iniciar otra etapa con su nuevo compañero, y en estos casos es menos dificultoso lograr un embarazo. “Se hace más difícil a lo mejor en mujeres que tienen esta edad y nunca fueron madres. Empezamos siempre por lo básico y hay que recurrir lo más rápidamente a tratamientos de alta complejidad”, sostuvo.

Asimismo, expresó: “La fertilización asistida tienen un porcentaje de éxito que depende del método, pero es alrededor de 30 o 40% por ciclo. Es bastante eficiente”.

Los procedimientos que se utilizan dependen de cada persona o de cada pareja, pero los más frecuentes son la inducción con inseminación intrauterina, la fertilización in vitro, la inseminación intercervicasl (ICI). “Sobre lo que hay muchas consultas y se está haciendo cada vez más en Paraná es la criopreservación. Se está aplicando cada vez más por razones médicas o por motivos sociales”, dijo Degani. Se trata de la congelación de óvulos para la preservación del potencial reproductivo en mujeres de edad reproductiva, y explicó que “se usa por cuestiones médicas cuando una mujer joven con potencial reproductivo actual normal va a ser sometida a un tratamiento que pone en riesgo la posibilidad posterior de desarrollar óvulos de buena calidad, o con la probabilidad de quedar potencialmente con un problema ovárico grave. Se hace un estímulo de ovulación, se aspira esos fogocitos y se los criopreserva, es decir, se los vitrifica y se los guarda para ser utilizados en un futuro”, dijo la médica, y agregó: “Este es el caso de María Fernanda Callejón, que congeló sus óvulos porque tenía una trombofilia, que fue tratada, y ahora tuvo una nena”.

En cuanto a los costos de la criopreservación, informó que su valor oscila los 30.000 pesos.

Los milagros de la ciencia

Annegret Raunigk, una residente de Berlín de 65 años, se convirtió el 19 de mayo en la madre de cuatrillizos con más edad en el mundo, según informó la cadena alemana RTL.

Raunigk dio a luz por cesárea a tres varones y una mujer en uno de los hospitales de la capital alemana. 

Los niños nacieron antes de lo planeado y fueron colocados en una incubadora.

La niña, llamada Neeta, que nació primera, midió 30 centímetros y pesó 655 gramos. Sus hermanos, Dries, Bence y Fjonn, pesaron 960, 680 y 745 gramos respectivamente.

Los médicos que atendieron al alumbramiento indicaron que el embarazo transcurrió sin problemas a pesar de la edad avanzada de la madre.

Raunigk se embarazó a través de un implante de óvulos donados y fertilizados en Ucrania. Al momento de la fertilización, ya era madre de 13 hijos.

Según la mujer, ella se atrevió a este paso después de que su hija menor la pidiera otro hermano. La noticia sobre el embarazo de la mujer, profesora de inglés y ruso, provocó un gran debate sobre la conveniencia de ser madre a tan avanzada edad.

El sinuoso camino para que se pueda cumplir con la Ley 26.862

En mayo del año pasado Entre Ríos adhirió a la Ley Nacional 26.862, de Fertilización Humana Asistida, mediante la cual se garantiza el acceso integral de todas las personas a los procedimientos y técnicas médicas de reproducción. 

Sin embargo, quienes buscan concebir una vida y no cuentan con una obra social, siguen encontrando obstáculos para poder recibir un tratamiento en los términos que demanda la salud reproductiva. 

Alicia Silvan, titular de la fundación Sumate a Dar Vida, comentó a UNO que “en el hospital San Martín falta equipamiento y aún no está preparado para hacer tratamientos de esa clase”, y recordó: “Se hicieron dos en Paraná pero no tuvieron éxito. Esperábamos que siguieran con otros tratamientos, pero actualmente faltan partidas. Se hacen partidas con la medicación o la estimulación, pero hasta ahí se llega, nada más. La alta complejidad queda trunca en el camino porque el expediente no marcha, ya que lo gratuito siempre debe contar con una autorización; el Ministerio de Salud lo estudia y ahí pide dos presupuestos, pero los expedientes quedan archivados y las parejas quedan esperando”. 

En un procedimiento donde los resultados se requieren en tiempos perentorios, la firma suele llegar tarde. Si bien hubo nacimientos luego de la implementación de esta normativa, fueron porque quienes ahora lograron ser madres cuentan con una obra social que sí da cumplimiento a lo que indica la ley. “Las obras sociales han respondido. A veces se demoran al principio, pero cubren todo el tratamiento”, concluyó.

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