La Provincia
Sábado 28 de Mayo de 2016

Un shopping ausente sobre la cáscara del patrimonio desolado

“Acá no pasa nada”, coincidieron varios vecinos alrededor de la exfábrica de fósforos de Paraná. Quedaron lejos los anuncios de las obras para el centro comercial. Desde diciembre, contaron, casi no hay movimiento en el viejo predio.

Se había anunciado que la construcción de las cocheras subterráneas, cines, paseo de compras y restaurantes en el predio de la exfábrica de fósforos, iba a generar 400 puestos de trabajo. Ayer, solo dos o tres operarios movían algunos fierros que parecían herrumbrados. Alrededor del predio histórico, los vecinos contaron que hasta diciembre hubo movimientos para  desmantelar la estructura, pero que luego la obra se frenó.  
El flamante shopping en la vieja fábrica de fósforos se había anunciado en 2014. En setiembre de 2015 hubo una recorrida de representantes  municipales sobre el predio. Hasta las últimas semanas de diciembre, contaron vecinos del lugar, hubo movimiento de maquinaria y operarios que desmantelaron la estructura. Debían preservar parte del patrimonio y los árboles. Desde entonces, ganó la desolación. 
En una recorrida, ayer se veían vigas de hierro amontonadas a un costado, plásticos, bolsas y mugre repartida desde los ingresos hacia el interior. Los pastos estaban altos y se observaban ladrillos viejos, apilados sobre la cáscara de la estructura: la mayoría de las paredes estaban en pie, pero carecían de techo. La postal se mantiene desde hace varios meses.
La inversión privada, se había dicho, alcanzaría los 180 millones de pesos. Un maquinista movía escombros y alguna que otra estructura metálica. Eran pocos trabajadores y un empleado contó a UNO que son varias las empresas que trabajaron en el lugar desde el año pasado, pero que los proyectos –usó el plural– tienen demoras, sobre todo los relacionados al cuidado del patrimonio de la exfábrica. 
La superficie del centro comercial en pleno centro paranaense, rondará los 9.000 metros cuadrados, dijeron de manera oficial en setiembre. El estacionamiento, una de las claves de la obra, debía contar con el espacio para 400 vehículos y no poner en riesgo la estructura, que debía preservarse. La tarea, en total, iba a durar dos años y medio. El retraso es evidente.
Hay vecinos que entendieron que la construcción de un shopping revalorizará sus viviendas y la zona. Al margen de opiniones diferentes sobre las posibilidades que brindaría la realización de otro tipo de proyecto en el lugar, muchos en Corrientes, San Juan y San Lorenzo tuvieron expectativas con la realización de la propuesta. 
Sobre los últimos meses de 2015, ayer contaron en la vereda que además de desmantelar la exfábrica, hicieron perforaciones para las columnas que iban a sostener el subsuelo, pero luego quedaron solo en eso. Hubo incluso algunas quejas porque una de las paredes se vino abajo y redujeron entre cuatro y cinco metros la altura de la chimenea, un ícono de esas cuadras de la ciudad
Cada tanto y desde diciembre, hubo algún movimiento de empleados en el lugar, como ayer y el jueves, pero fue mínimo. También aparecieron algún que otro camión o maquinaria menor. Otros contaron que la obra nunca se frenó, pero que avanzó muy lenta. “Como que sí, como que no”, dijo un vecino desde la puerta de su casa sobre San Juan en una búsqueda por sintetizar el avance de las tareas en el lugar.  
Lo cierto es que hay varias versiones, pero casi todas apuntan a lo mismo: que la obra está frenada.
Sobre la esquina de San Juan y San Lorenzo fue instalado un cartel con una leyenda hecha con dos gerundios:  “Preservando la historia, construyendo el futuro”. 
Mientras tanto y a juzgar por las observaciones de quienes viven en el lugar, no se cumple con ninguna de esas premisas.  
Estructura en riesgo, proyecto en encrucijada
La propuesta arquitectónica proyectada para el shopping estaba basada en la preservación de las construcciones de antaño, como también de la arboleda del predio y de la manzana. Debían protegerse las fachadas internas del viejo edificio, la torre de agua, la chimenea, un pinar y la vegetación en su conjunto. 
La fábrica fue fundada en 1905 y sobre le final de la década del 80 cerró sus puertas para siempre. Un tiempo funcionó una escuela, pero luego, recién en 2014, se anunció el nuevo y moderno proyecto. Entonces se había dicho incluso que incluirían en el predio entre 60 y 100 locales comerciales y hasta dos torres de viviendas con 160 departamentos.
El presidente de la Regional Oeste Noroeste del Colegio de Arquitectos de Entre Ríos, Fernando De la Rosa, contó a UNO que en su momento trabajaron en el resguardo del patrimonio histórico de la estructura de la fábrica. “Lo que planteamos entonces fue que en el proyecto final estuviera contemplada la preservación del patrimonio. Habían explicado que iban a reforzar la torre que estaba inclinada  para que se mantuviera en el tiempo. Nosotros hicimos hincapié en cómo iban a realizar el estacionamiento, porque las bases de la estructura estaba en riesgo”, explicó. 
Además dijo que al Colegio no les llegó ningún estudio nuevo, lo que no significa que no exista. En él deberían considerarse las posibilidades para la realización de las excavaciones, ya que el lugar para guardar los autos estaba proyectado bajo tierra. Cuando surgió la propuesta se había discutido la capacidad de esas cocheras para que sean acorde a la demanda del shopping y no genere nuevos inconvenientes en el tránsito. “Nosotros, aquella vez, advertimos eso”, agregó De la Rosa. 
Hubo planteos que coincidieron –también en el lugar– en que uno de los problemas que demoró el inicio de las obras en concreto, estuvo en el estacionamiento y la manera de resolverlo. En el predio, lo que reinó en estos tiempos fue la desolación con un shopping ausente y una cáscara que a duras penas se mantuvo en pie.

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