A Fondo
Martes 09 de Junio de 2015

Un incendio produjo importantes pérdidas en Viale, pero sólo una cosa no se quemó...

La semana pasada, un importante incendio que se desató en una vivienda de calle San Luis, de Viale. El incidente afortunadamente no dejó heridos, sin embargo, el fuego se devoró casi total de dos habitaciones, muebles, ropa y colchones. 
A raiz del episodio, en las últimas horas se conoció un detalle que conmueve a la ciudad, ubicada a unos 50 kilómetros de la capital entrerriana. Según comentó a NuevaZona la dueña de la vivienda, Alicia Amado, dentro de una de las habitaciones arrasadas por el fuego la familia guardaba un bolso con dinero destinado a un viaje grupal a Paraguay para asistir a la visita que el Papa Francisco entre el 10 y 12 de julio.
Según cuenta la mujer, con la ayuda de vecinos y familiares, lograron recuperar el boso de entre las cenizas. El bolso completamente quemado, sin embargo, la sorpresa fue cuando notaron que el sobre que contenía el dinero para el viaje, milagrosamente, estaba intacto.
“Como todos saben, desde hace algunos meses con un amigo estamos organizando un viaje a Paraguay para estar de cerca con el Papa Francisco. En mi dormitorio, el lugar que fue destruido por completo por el fuego, estaba guardado el dinero de la primera cuota del viaje que los peregrinos ya habían pagado aguardando firmar el contrato con la empresa de transporte que nos llevará a Asunción el próximo 10 de Julio”, contó la  mujer.
“Sin embargo, del medio de las cenizas rescaté el bolso completamente quemado con el sobre del dinero intacto en su interior. Y no sólo eso, una imagen de Virgen de Shoensthatt, la vela con la que realicé la Alianza con la Mather el año pasado y el libro con la historia de vida del Padre José Kentenich y dos Rosarios milagorsamente están intactos a pesar de que también estaban en mi dormitorio donde no quedó absolutamente nada”, señaló la mujer.
Finalmente, Alicia agradeció a todos quienes la ayudaron en tan duro momento: “En medio de una tragedia, Dios y María estaban también ahí presentes para cuidarnos de cosas peores, y no solo estaban ellos, también mandaron ángeles que vinieron en las personas de mis vecinos que fueron los primeros en socorrernos, de los amigos de toda la vida, de los compañeros de trabajo, de los hermanos de la Parroquia y de otros credos, del Movimiento de Posta, del Municipio y por supuesto de la familia”.
 

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