Policiales
Jueves 03 de Marzo de 2016

Un hombre que mató en su defensa, irá cuatro años preso

Yamil Natael Orrego estaba acusado de matar a Gabriel Godoy el 31 de enero de 2014. Pero en las negociaciones, logró acordar con la Fiscalía la pena de cuatro años de prisión. 

Un asesinato ocurrido en el barrio Los Arenales de Paraná tuvo un giro inesperado en la investigación y el análisis de las pruebas: Yamil Natael Orrego estaba acusado del delito de Homicidio simple por haber terminado con la vida de Gabriel Godoy en las últimas horas del 31 de enero de 2014. Pero en las negociaciones para un juicio abreviado logró acordar con la Fiscalía la pena de cuatro años de prisión por Homicidio en exceso de la legítima defensa.

Según la inicial acusación, aquella noche, a las 23.15, Godoy iba en su moto por calle Vieja del Agua, acompañado por su padre, y antes de llegar a la intersección con calle Tararira, recibió un balazo en la cabeza y murió en el acto. Desde pocos metros, Orrego le había disparado y luego se dio a la fuga.

Sin embargo, el análisis de las pruebas reunidas por los investigadores determinaron que Godoy intentó atacar al acusado, quien utilizó su arma para defenderse. Pero según entendió la Fiscalía, el joven se excedió en este accionar. Es decir, que pudo haberse defendido sin ultimar a Godoy.

Por esto, en la negociación llevada adelante entre el fiscal Rafael Cotorruelo y el defensor oficial Luis Pedemonte, llegaron al acuerdo de un cambio en la calificación legal y una pena menor para Orrego. La mínima del homicidio simple era de ocho años de prisión, y al reconocer el acusado el exceso en la legítima defensa logró la mitad de esos años.

Para esto también se tuvo en cuenta la falta de antecedentes penales del imputado, así como el hecho de reconocer su participación y la autoría del hecho, como atenuantes a la hora de determinar que la sanción sea de cuatro años de cárcel.

Ahora resta esperar que el Tribunal de Juicios y Apelaciones dé a conocer si homologa el acuerdo arribado entre las partes.

Este hecho había derivado, minutos después, en otra causa contra el padre de la víctima, según informó la Policía, porque el hombre, conmocionado por la muerte de su hijo, comenzó a efectuar disparos de armas de fuego e hirió a un vecino en las piernas. De este modo quedó imputado por el delito de Tentativa de homicidio.

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