A Fondo
Martes 29 de Marzo de 2016

Un gran cajón de manzanas podridas

Luciana Actis / De la Redacción de UNO
lactis@uno.com.ar


Hace un mes, en la 88ª edición de los Premios Oscar, la Academia sorprendió otorgándole el premio mayor, la estatuilla de Mejor Película, al filme Spotlight –conocido en Argentina como En primera plana–, de Thomas McCarthy. 

Podría decirse que fue un  merecido “Oscar político”, ya que ni las actuaciones –que por cierto son muy buenas–, ni los efectos, ni la producción son ostentosas ni espectaculares en el sentido más literal de la palabra. Es un filme largo y algo lento, sin embargo, dueño de una historia atrapante. Spotlight reconstruye la intachable investigación de un grupo de periodistas de élite del diario The Boston Globe, que destapó el escándalo de casi una centena de curas pederastas en Boston en 2002. La investigación fue merecedora del Pulitzer, máximo galardón al que puede aspirar el periodismo.

La película logra desarrollar tensión a partir del diálogo y las dificultades que los personajes enfrentan a la hora de tratar de encontrar la verdad, dado que la Iglesia y la sociedad bostoniana se han encargado de encubrir un entramado de abusos que se extendió durante décadas, gracias a que la cúpula eclesiástica optó por hacer la vista gorda.

El guión es muy bueno porque invita a la reflexión. “La Iglesia ya no puede decir que (los curas abusadores) son solo algunas manzanas podridas”, dice uno de los personajes del filme. Y es cierto, si –como lo refleja el filme– en una sola ciudad se pueden contar más de 80 curas pederastas. Estados Unidos es uno de los países en donde ha habido una mayor cobertura internacional de estos casos, en donde algunas diócesis han tenido que pagar cuantiosas sumas en indemnizaciones a las víctimas. Según un estudio de la National Review Board, en ese país un total de 4.392 sacerdotes fueron acusados del abuso sexual de 10.667 menores entre 1950 y 2002. Verdaderamente, más que casos aislados, un cajón de manzanas podridas.

“La Iglesia permitió los abusos de un cura durante años” fue el demoledor titular con el que el equipo de investigación del diario The Boston Globe acusó a la Arquidiócesis de Boston y a su máxima autoridad, el arzobispo Bernard Law, de encubrir los abusos sexuales a niños por parte de uno de sus curas. Pero la carrera eclesiástica de Law no se terminó entonces, a pesar de la presión que sufrió el que había sido el prelado católico más influyente de Estados Unidos. Sin embargo, incontables situaciones similares se dieron alrededor del mundo.

Algo para destacar es que al concluir el filme, aparece una lista de ciudades de todo el mundo donde se investigan y/o se comprobaron casos de abuso sexual cometidos por miembros del clero. Paraná figura en ese listado y, aunque no se dan mayores detalles, es evidente que hace referencia al caso Ilarraz, que ayer volvió a ser noticia en los medios locales ya que se realizó la audiencia de apelación al procesamiento del cura.  Spotlight es una buena referencia para constatar cómo ante estos casos la Iglesia adopta la misma actitud, sea en Paraná o Boston. Un nuevo llamado de atención que la Santa Sede hasta el día de hoy no quiere responder.
 

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