A Fondo
Lunes 04 de Abril de 2016

Un golpe para recordar siempre

Andrés Martino / De la Redacción de UNO
amartino@uno.com.ar


Fue una semana especial y un sábado inolvidable. El mundo Patronato gozó tener a River Plate, un grande del mundo, en casa. Esta vez el triunfo histórico no se dio en el Brigadier Estanislao López como en 2012 por la B Nacional (1-0 gol de Leonardo Acosta). Ahora la inmensa alegría se dio en el Presbítero Bartolomé Grella y ante una verdadera multitud. Y este no es un dato menor, porque la victoria se festejó de manera diferente, fue de local, en Paraná. El sábado a la cancha fueron los amigos de la infancia, los socios del club, la familia entera y hasta los que no van casi nunca. Fueron todos. 

Con gorros, banderas y vinchas, como reza la frase del tablón, el cotillón fue perfecto. Se demostró que si se quiere el sentido de pertenencia está. Y el sábado se reflejó que Patronato es de Primera y de Primera no se debe ir nunca más.

“Es lo que soñamos todos en Patronato”, argumentó José Gómez, presidente de la entidad, luego de semejante festejo. Y esta frase le cabe al máximo titular, pero también a jugadores, cuerpo técnico, utileros, masajistas, médicos, kinesiólogos, cancheros, empleados del club y por su puesto a los hinchas, que el sábado explotaron el estadio para alentar a Patrón. No es una victoria más, es “la” victoria. No siempre se da la oportunidad de jugar con un equipo como el Millonario, que llegó a la capital con D’Alessandro, Ponzio, Mercado y compañía. De hecho en toda la historia estos elencos se midieron en tres oportunidades. Patronato ganó dos y River Plate se impuso en el restante. Los números mandan y el Negro lidera los duelos entre sí. Hablando de estadística, hay un dato que no se puede dejar pasar por alto y tiene que ver con la localía Santa. El equipo de Rubén Darío Forestello, DT al que su idea cada vez le sale mejor en el campo, acumula 18 juegos sin caídas en el Grella. Son 14 triunfos y 4 empates.

En cuanto al juego, el sábado el equipo tuvo una gran personalidad para sellar el triunfo. Corrieron todos, marcaron, exigieron, jugaron y crearon las mejores opciones de gol. Destacar a uno es difícil, y más cuando el equipo no tuvo casi fisuras. De todos modos, siempre se puede elevar en el podio a uno y allí aparece el tocado por la varita mágica: Sebastián Bértoli. Si algo le faltaba al uno era marcarle un gol a River, y lo hizo. Ahora sí, ya es tiempo de la estatua a modo de agradecimiento. Patronato le ganó a River y el éxito permanecerá, por el paso de los años, guardado en la memoria de cada uno de los protagonistas que lo pudieron vivir en carne propia, dentro o fuera del campo. Ahora solo hay que disfrutar de este presente, pero también hay que seguir trabajando por la misma línea para que la provincia siga disfrutando a Patronato en Primera División.

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