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Sábado 01 de Agosto de 2015

“Un eco más”: la vigencia de un conflicto que aún no cesa

Todos los domingos de agosto, a las 21.30, se presenta la obra Un eco más, en sala Metamorfosis.

A partir de esta noche,  todos los sábados de agosto vuelve Un eco más (versión libre de algunas vidas) a la Sala Metamorfosis / Callejón de los sueños. La obra dirigida por Oscar Lesa y Nadia Grandón se presentará a las 21.30, en  Alameda de la Federación 453.
En octubre pasado, realizaron una gira de un mes en México, haciendo siete funciones en diferentes ciudades. Después fueron seleccionados para representar a Entre Ríos en la Fiesta Nacional de Teatro, que este año se desarrolló en Salta. El hilo conductor de la obra, su hilván, es rematado por los textos de Antígona, el clásico griego de Sófocles.
“Es una versión muy, pero muy libre, de Antígona. Lo que plantea Sófocles hace 2.500 años es muy simple: el conflicto entre las leyes de los humanos y la ley divina; por un lado, el dictador Creonte prohíbe que los muertos sean enterrados, y por el otro, Antígona lo desobedece para cumplir con la ley divina. A partir de ese conflicto se disparan miles de lecturas e interpretaciones, justamente por eso le pusimos a la obra Un eco más, porque nos prendemos de una frase de George Steiner quien dice que Antígona es siempre un eco que sigue resonando a los largo de los siglos. Este es un eco más, modesto, porque nos parece que Antígona sigue siendo siempre actual porque toca cuestiones irresolutas, si bien uno se ve obligado a tomar partido. Pero todos los héroes, así sean villanos, tienen sus motivos para verse impulsados a la acción. En este caso, Creonte es un tirano, pero él defiende el derecho de su ciudad”, señaló Lesa, en diálogo con Escenario.
La obra tiene algunos textos de antígona, pero la mayor parte es dramaturgia de Lesa, donde se pone en juego la opinión del grupo acerca de este conflicto entre las leyes humanas y los mandatos divinos o, incluso, de la tradición.
Con respecto a esto,  una de las actrices, María Cristina Witschi, opinó: “Cuando llegamos a México para actuar, al poquito tiempo fueron desaparecidos los 43 estudiantes de Ayotzinapa. Entonces la obra nos resonó de una forma totalmente distinta, y era tan vigente que muchos argentinos que fueron a vernos se quedaban al final de la función, no se iban, sino que querían tener un debate posterior. Y esto nos cargó de sentido. Y después acá actuamos en el Día de la Memoria, así que las devoluciones de la gente han sido muy buenas; y también fuertes”.
En este sentido, Lesa acotó: “En México fue muy interesante lo que sucedió, porque si bien para nosotros Antígona está viva desde la interpretación, para los mexicanos, que estaban conmocionados por la desaparición de estos 43 gurises, para ellos realmente estaba viva. No era una interpretación, a ellos les llegaba la obra”.
Una historia de violencia
En la mitología griega, Antígona es hija de Edipo y Yocasta y es hermana de Ismene, Eteocles y Polinices. Acompañó a su padre Edipo (rey de Tebas) al exilio y, a su muerte, regresó a la ciudad.
En el mito, los dos hermanos varones de Antígona se encuentran constantemente combatiendo por el trono de Tebas, debido a una maldición que su padre había lanzado contra ellos. Se suponía que Eteocles y Polinices se iban a turnar el trono periódicamente, pero, en algún momento, Eteocles decide quedarse en el poder después de cumplido su período, con lo que se desencadena una guerra, que concluye con la muerte de los dos hermanos en batalla, cada uno a manos del otro, como decía la profecía. Creonte, entonces, se convierte en rey de Tebas y dictamina que, por haber traicionado a su patria, Polinices no será enterrado dignamente y se dejará a las afueras de la ciudad al arbitrio de los cuervos y los perros.
Pero Antígona puede ser una madre de Plaza de Mayo; Creonte, un represor sudamericano; Polinices, un desaparecido. La comparación no es forzada: la violencia no cesa, el conflicto tampoco.
“Como grupo fue una experiencia interesante, porque tomó su tiempo para pensarla; lo último que se incorporó fueron los textos de Antígona. Pero empezamos con investigaciones acerca de mujeres que querían decir cosas acerca de la violencia. Entonces, arrancamos con una imagen primigenia que Oscar (Lesa) nos trajo como propuesta: una campesina colombiana, María Isabel, que veía pasar detrás de su finca a quienes se llevaban los cuerpos de los asesinados por las FARC, y como ella no podía hacer nada, lo único que se le ocurrió fue escribirles poemas para que se llevaran algo. Y como grupo nos dimos esta instancia poco frecuente de charlar previamente sobre el tema de las mujeres y la violencia en Latinoamérica”, relató Witschi.
Por su parte, otra de las integrantes del elenco, Amelia Uzín, consideró: “Somos cinco mujeres actuando, y realmente veíamos que a partir del material que leíamos, que siempre o generalmente es la mujer quien lucha por que aparezcan sus seres queridos, o poder enterrarlos. Entonces, desde ese lugar nos sentimos plenamente identificadas, y también con esta cuestión latinoamericana tan pesada y terrible que aún está vigente en montones de países, porque todavía hay gente que sigue desaparecida, hay cuerpo que no fueron sepultados. Particularmente en nuestro país, esa historia de 40 años todavía no está cerrada”.
Los colectivos femeninos siempre son colectivos de resistencia; y eso también lo plasmó Sófocles. En la obra hay pequeños relatos en primera persona de historias de vida de las actrices, quienes contarán cómo las historias de violencia las han atravesado a cada una.
“El conflicto entre lo público y lo privado, y este último es el que le ha sido asignado a la mujer, el ámbito de la casa, el cuidado de los cuerpos. Y lo público era la guerra en esa Grecia ateniense, los jóvenes eran sacados de sus casas para incorporarse al ejército, y sus cuerpos muertos eran devueltos al hogar, para que las mujeres se encargaran de ellos”, concluyó Lesa. 
Datos
► Elenco: María Cristina Witschi, Carolina Rodríguez, Raquel Freijo, Amelia Uzín y Alicia Herman
► Vestuario: Andrea Fontelles
► Sonido y música original: Ariel Dutria
► Fotografía: Stella Sánchez
► Dramaturgia: Oscar Lesa
► Dirección: Oscar Lesa y Nadia Grandón
► Obra seleccionada para la XXX Fiesta Nacional de Teatro Salta 2015.
► Menciones: Obra Ganadora: Voto del público (Selección Provincial de Entre Ríos 2014) 
► Mejor Vestuario: Andrea Fontelles (Selección Provincial de Entre Ríos 2014)
► Mejor Dirección: Nadia Grandón y Oscar Lesa. (Selección Provincial de Entre Ríos 2014)

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