Espectaculos
Martes 08 de Diciembre de 2015

Último miércoles de cine en el Círculo Odontológico de Paraná

Mañana, en el auditorio de la institución, proyectarán “La familia Bélier”, una película francesa que une el costado artístico y el comercial, con personajes queribles, mucho humor y emotividad. La cita es en Corrientes 218, a las 20.45

Con una muy buena comedia francesa, culmina mañana el ciclo de cine que, desde hace cuatro años, organiza la Comisión de Cultura del Círculo Odontológico de Paraná. En esta oportunidad, proyectarán La familia Bélier. La cita es en el auditorio de la institución, Corrientes 218, a las 20.45, con acceso libre y gratuito.

La familia Bélier, dirigida por Eric Lartigau, une el costado artístico y el comercial, tiene personajes queribles, mucho humor y emotividad. A Paula (Louane Emera) le cuesta horrores, siendo jovencita, aceptar participar en un concurso en París, lejos de la granja donde vive con sus padres y su hermano menor. 

Es que ella es la única que escucha y habla en la casa, y no es un giro metafórico: en una familia de sordos, Paula es como el nexo con el mundo circundante, sea para negociar los granos que comen los animales, vender los quesos que hace la familia en la feria o traducir en la visita al médico.

La película  –estrenada en Argentina a fines de 2014– tiene varios disparadores temáticos y subtramas. Porque si Paula es el personaje central, no todo al comienzo gira a su alrededor. Rodolphe, su padre, está harto del manejo del alcalde, y decide postularse como candidato a gobernar el pueblo. “¿Por qué no votarían a un sordo si votaron a un imbécil?”, le dice Paula sin eufemismos al mismísimo alcalde.

Es que los Bélier son gente sin demasiadas vueltas. Tras un estudio sobre las familias de sordos, el director Eric Lartigau  (Mi novia Emma e Infieles anónimos) comprendió rápidamente que los sordos van directo al grano. Y Lartigau (50 años) pasa a preguntarle a Paula, preguntarse él y preguntarle al público si la actitud de la protagonista, una vez que descubre y escucha su voz –es un profesor de música en el colegio quien advierte su potencial en el canto– es de egoísmo o superación. ¿Justo ella tiene un don que sus padres y su hermano no pueden percibir ni disfrutar? ¿Cuánto de frustración hay en ella si su familia no puede compartir su sueño?

Pero lo mejor de La familia Bélier es que todo está contado desde el humor, la emotividad llega tamizada y no resulta edulcorante puro. Porque abre distintas vetas e historias, y todas son como encantadoras.

El único sordo de verdad es Luca Gelberg, el hermano menor de Paula, ya que François Damiens y Karin Viard debieron aprender el lenguaje de señas durante varios meses, lo mismo que Emera, surgida del reality  show La voz en Francia.

Sin lugar a dudas, el cine es un arte popular, un medio de expresión. Es un hecho cultural, industrial y sociológico, un espejo de la problemática humana. Algunos de estos condimentos han caracterizado la programación de estos cuatro años a lo que hay que agregar la diversidad en la programación: expresiones de distintos países del mundo, aún de los más lejanos. Todo esto junto es quizá, lo que le ha dado credibilidad al espacio cinéfilo del Círculo Odontológico.
 

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