Mundo
Lunes 10 de Octubre de 2016

Trump y Hillary protagonizaron el debate más virulento de la historia reciente

Ambos se atacaron sin freno desde el inicio del segundo encuentro. El prometió llevarla a la cárcel y ventiló los escándalos de Bill Clinton.

El segundo debate entre Donald Trump y Hillary Clinton fue tan caliente y frontal como se preveía. Con el escándalo del video sexista de Trump del año 2005 conocido el viernes como trasfondo, el debate entró desde el inicio en la "lucha en el barro". Hubo una propuesta de Trump para encarcelar a Hillary si él llega a ser presidente y acusaciones de ella por las afirmaciones machistas y xenófobas de Trump. Este contragolpeó con las aventuras extramatrimoniales de Bill Clinton para defenderse del video y llegó a acusarlo de violación (ver aparte). Este segundo debate presidencial ocurrió en la ciudad de St. Louis, Missouri. Falta el tercero y último, el 19 de octubre, antes de las elecciones presidenciales del 8 de noviembre próximo.

El debate tuvo algo más de altura cuando se discutió de política de salud y relaciones internacionales. Las preguntas del público metían el dedo en las varias llagas de ambos, y los moderadores trataron de cumplir su rol, pero fueron desbordados por la virulencia de Trump y las réplicas resonantes de Hillary.

Al inicio, el ya famoso video que se conoció el viernes sobre Trump y sus dichos machistas de 2005 se llevó toda la atención. Hillary remachó de entrada: "Creo que a todos los que han visto y escuchado el video saben que lo representa a él, así lo hemos visto durante toda la campaña, al clasificar a las mujeres, insultarlas, denigrar a una ex Miss Universo....éste es Donald Trump". Trump contraatacó con dureza extrema: "Yo sólo dije palabras, fueron conversaciones de vestuario y lo siento. Lo de Bill Clinton no fueron palabras, sino actos contra mujeres. Hillary representó como abogada a un violador de una niña de 12 años. Clinton perdió la licencia de abogado y debió pagar una multa. Y ellos sacan a relucir palabras mías de hace 11 años". Esta réplica pareció hacer su efecto, y Hillary se limitó a decir que las gravísimas acusaciones "no eran correctas". "Me recuerda lo que me dijo Michelle Obama como consejo: cuando ellos bajan, uno debe ir para arriba". Hubo aplausos. Hillary recordó que "él nunca pide disculpas, como con los padres" del capitán musulmán muerto en Irak, ni otros conocidos episodios de campaña, ni con la acusación falsa de que Obama no nació en EEUU.

Trump optó entonces por atacar con uno de sus ítem favoritos: los e-mails que ella destruyó. "Usted debe pedir excusas por los 33 mil correos que borró con ácido, pese a haber recibido un mandato judicial antes", disparó. Y agregó que "si gano voy a instruir al fiscal general para que investigue tantas mentiras, nunca hubo algo semejante". Y agregó: "No quería decir esto, pero si gano voy a instruir al fiscal general para que estudie esta situación, con tantas mentiras". En este momento el moderador debió pedir silencio al público ante una ovación para Hillary. Ella pidió nuevamente perdón, "fue un error" reiteró, pero resaltó que después de un año de investigación no hay pruebas de filtraciones ni hackeos por su imprudente conducta. El caso se refiere a que Hillary usó un correo privado mientras era jefa de la diplomacia de Estados Unidos, en la primera presidencia de Obama, asunto que ha causado un debate nacional. En su réplica, Trump pidió incluso la cárcel para su adversaria. "Usted debe tener una pena por lo que hizo, debería estar en la cárcel", afirmó un Trump enfurecido.

Este tono volcánico dominó casi todo el debate, mucho más áspero sin dudas que el primero y tal vez el más violento de la historia reciente. Finalmente se pudo debatir sobre un asunto de administración pública cuando llegó una pregunta sobre el "Obamacare", la reforma de salud pública de Obama. "Las primas han subido, las recetas aumentado y las coberturas disminuido. ¿Qué haría Ud?" se le preguntó a Clinton. Ella dijo que "Donald" va a solucionar estos problemas derogando el sistema y ella sólo va a reformarlo. Recordó que cuando Obama hizo la reforma había 20 millones de trabajadores sin cobertura, sobre 170 millones que tienen el llamado "seguro médico". También se logró que las aseguradoras no puedan negar cobertura por un problema de salud previo, recordó. "Quiero quedarme con lo que funciona de la ley. Hoy tenemos 96 por ciento de cobertura". Trump repitió que derogaría el "Obamacre" y que "ella" sólo gastará más fondos públicos en un programa deficitario.

Vino entonces otra pregunta complicada para Trump. "¿Cómo planea trabajar sobre la islamofobia?" Trump llegó a decir que se debía prohibir el ingreso de musulmanes, como recordó Hillary. Anoche sólo afirmó que "existe un problema con los musulmanes, que deben informar de una acción odiosa", como en el caso de los ataques de San Bernardino y Orlando. Trump recordó que Hillary y Obama no usan el término "terrorismo islámico. Para solucionar un problema hay que empezar por nombrarlo", sostuvo. Hillary replicó que "la retórica de Trump es un regalo para el Isis. No estamos en guerra con el Islam".

El debate siguió en este tono, y terminó con un forzado intercambio de cortesías entre ambos, que al inicio no se habían saludado. Pero este cierre no evitó que se haya visto el debate presidencial más duro y descortés desde el inicio de esta tradición en TV en 1960.

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