Accidente vial
Lunes 04 de Julio de 2016

Trepados a la ilusión de jugar y aprender

La escuela N° 16 Francisco Soler lleva adelante un proyecto para crear y afianzar hábitos saludables a los chicos, con actividades lúdicas y físicas que promueven valores, espíritu de equipo y solidaridad

Aprovechar el amplio patio ubicado casi como un balcón al río Paraná, con la dotación de equipamiento que permita a los chicos realizar actividades recreativas y lúdicas en los recreos, fue la idea de autoridades y docentes de la escuela Nº 16 Francisco Soler para gestar el proyecto Recreos en Movimiento. La institución es la única de nivel primario en el histórico, único y atractivo sector costero de la capital provincial, alejado del casco urbano, y dotado de una identidad y cultura propia y distintiva.

En ese marco, surgió "a partir de una necesidad" una propuesta para que los niños puedan "hacer algo" en los recreos. "Tenemos el patio y nada más, dos arcos donde algunos chicos puedan jugar a la pelota, y los demás pasean sin saber qué hacer. Las nenas no tienen nada para hacer y se aburren. Entonces, estando en la plenitud para la destreza y actividad física, se nos ocurrió incorporar un esquema de juegos de destreza física", contó a UNO Liliana Retegui, directora del establecimiento educativo.

Los centenarios árboles que además de oxigenar la zona actúan de sostén de las barrancas, serán unidos por sogas y cuerdas, para hacer puentes, que permitan trepar y desplazarse como parte de un recorrido. Al mismo tiempo, sobre un playón se está demarcando una cancha de vóley y una de básquetbol, cuyas jirafas serán construidas y aportadas por la Municipalidad.

"El objetivo es crear el hábito en el niño, de tener un recreo en movimiento, para la destreza, para poder jugar con una actividad organizada. El juego facilita rescatar los valores, compartir, ser solidarios con el otro, respetar tiempos. Creando y consolidando ese hábito, se forja una vida más saludable que se arraiga en los niños, para su futuro", fundamentó la directora. El proyecto fue presentado a partir de una invitación del supervisor escolar Daniel Torres, destacó Retegui, y cuenta con financiamiento de la Fundación Arcor.


Particularidades

Los proyectos surgen para atender o responder problemáticas o necesidades puntuales. En ese marco, el diagnóstico de la institución fue claro: el proyecto también es un aporte para evitar la violencia, las peleas o discusión, y fomentar los valores del juego, del espíritu de equipo, del compañerismo, de compartir.

"En los 10 minutos de recreo, los chicos no tienen nada para hacer. Entonces un alumno empieza a ver qué puede hacer, pasa uno y le pone el pie, por ejemplo. Entonces, el proyecto es una manera de que el chico tenga una actividad, esté entretenido, jugando con el otro, y no viendo qué puede hacerle al otro para entretenerse, porque se aburren y se genera la violencia", amplió.

Entonces, el proyecto en desarrollo es un complemento del trabajo que ya realiza esa comunidad educativa, como parte de la convivencia, la no violencia, y la educación para la paz. "Educación para la paz es justamente eso: enseñarles cómo jugar, cómo cuidar al otro, cuidar el espacio, a sí mismos, pero necesitamos algo también que sea un soporte para esa educación. Y se complementan muy bien los dos proyectos, porque estamos llevando a cabo uno, y la mejor herramienta es que el niño aprenda jugando, porque a esta edad aprende así", insistió.

En coincidencia con Retegui, la profesora de Educación Física Alejandra Montero explicó que "la idea fue hacer juegos de supervivencia: armar todo un circuito para que los chicos vayan pasando por cada estación, cada prueba, que sea un recorrido largo de supervivencia, para fomentar la actividad física en el recreo y para que ese hábito dure a lo largo de toda su vida. Y para a través de esas otras formas de juego, también evitar situaciones de violencia en la escuela".

Además de sogas y cuerdas para recorridos de destreza, habrá también "juegos móviles" para aprovechar el gran espacio verde disponible en la institución. "Por lo general, los más grandes juegan en el patio chico donde está la Bandera, entonces con juegos como la rayuela o ta te ti, hechos de lona, para poder trasladarlos de un lado a otro", acotó.

El proyecto comenzó a gestarse el año pasado. Y desde la institución se unió la iniciativa a otra proveniente de la Supervisión de Educación Física, denominada Vida de Naturaleza. "El profesor de Educación Física enseñó a alumnos de 5º y 6º grado sobre armado de carpas y nudos; con esa capacitación vamos a armar los puentes colgantes donde pasarán los chicos", citó Montero. Los primeros juegos ya armados fueron concretados durante esa actividad.


Realidad institucional

La matrícula actual de la entidad es de 550 niños, tanto de mañana como de tarde.

A pesar de lo que podría inferirse, una de las particularidades que tiene esa comunidad educativa es la importante movilidad o cambios de alumnos.

"Entran y salen por el tema de la vivienda. O por lo laboral; tenemos de otras provincias que vienen y después se van; vienen por trabajo y no les va bien; o se van por trabajo y no les va bien y vuelven. Vienen de otros barrios o se van a otros barrios, o vuelven", explicó y acotó: "Ese movimiento se da durante todo el año".

En ese sentido, Retegui relató que de acuerdo con la Resolución Nº 1.550, se atiende la trayectoria de cada niño. "En el caso de cada alumno que se va, nos aseguramos antes a dónde va. Tiene que traer la ficha de inscripción del establecimiento donde continuará, entonces recién allí le damos el pase, y aguardamos la confirmación de la institución para constatar que el niño asiste".

Asimismo, hizo hincapié en el trabajo que lleva adelante el Centro de Actividades Infantiles, para el apoyo escolar, con un equipo de docentes que incluso trabajan en el aula. Y entre los distintos talleres, ponderó el de Inglés, como un modo de mejorar la articulación con la escuela secundaria. "Los chicos de acá están alejados de la enseñanza de Inglés, a ellos les cuesta más aprender inglés porque no tienen institutos en la zona. Entonces ese taller nos pareció primordial para hacer articulación con la escuela secundaria. Y otro taller que tenemos es de reciclado, porque estamos en una zona natural y queremos que aprendan a cuidar y querer su entorno, su familia".

Números: 550 la matrícula de alumnos de nivel Primario que concurren al único establecimiento educativo de Bajada Grande.

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