Corrupción
Lunes 20 de Junio de 2016

Tratemos la trata de personas

Unas jóvenes que esperaban el colectivo en calle Don Bosco de Paraná denunciaron que el conductor de un automóvil las amenazó e intentó secuestrar. Durante varios días, en la capital entrerriana se desató una histeria colectiva a raíz de que una camioneta persiguió a alumnas de escuelas secundarias y las esperó a la salida del colegio. El asesinato de Gisela López y su demora en hallar un responsable, lleva a pensar que una de las hipótesis es que la joven haya sido víctima de alguna red de trata de personas con fines de explotación sexual porque Santa Elena es una "zona caliente respecto a esta problemática". Y así lo señaló Silvina Calveyra, presidenta de Red de Alerta de Entre Ríos.


Considero que estos tres hechos, que pasaron en el período mayo-junio, no son aislados y tienen un común denominador: la existencia de las redes de trata de personas con fines de explotación sexual en la provincia. De esta manera, el engaño, la amenaza, el rapto, el uso de la fuerza, el abuso de poder, la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra son algunas de las acciones relacionadas a esta problemática de la que no se toma consciencia y brota como palomita de maíz.


Pareciera que ver la película francesa "Búsqueda implacable", protagonizada por el actor británico Liam Neeson, es por puro entretenimiento cuando en realidad no debería ser así. En este caso la realidad supera la ficción y al respecto la Organización de las Naciones Unidas (ONU) asegura que más de 21 millones de personas están atrapadas en redes de esclavitud moderna.


La resolución de la ONU sobre la situación de las víctimas del tráfico humano señala que "hombres, mujeres y niños caen en las manos de traficantes tanto en su propio país como en el extranjero. Todos los países están afectados por la trata, ya sea como país de origen, tránsito o destino de las víctimas. La esclavitud, tanto en su forma moderna como en la antigua, no es sólo una vergüenza, sino que es la execrable suma de todas las villanías y no tiene cabida en nuestro mundo".


Un informe de la organización mundial indicó que la Argentina es un país de origen, tránsito y destino para hombres, mujeres y niños sometidos a la trata sexual y el trabajo forzoso. El documento sostiene que las organizaciones no gubernamentales y los funcionarios dedicados a la temática señalaron que los jueces reciben sobornos de los tratantes. "El gobierno ha informado en un reporte que la Policía fue cómplice en el 40% de los casos de trata sexual, ya sea como compradores de sexo comercial o por los contactos personales con los propietarios de prostíbulos, ésto sirve como un desincentivo para que las víctimas reporten explotación", se indicó.


Si bien el gobierno nacional realizó esfuerzos para adaptar la legislación a los tratados internacionales, las provincias no han actuado en el mismo sentido y las falencias se evidencian en la falta de asistencia a las víctimas, que generalmente se canalizan por una ONG.


El informe explica que si bien se identificó un número significativo de víctimas potenciales de trata y se puso en marcha una campaña de sensibilización nacional, la financiación para servicios a las víctimas es insuficiente. Es así que además de confirmarse que en el país hay cientos de personas atrapadas en redes de esclavitud moderna también queda a la vista la corrupción y complicidad que hay atrás de este flagelo. Qué paupérrimo.


El informe es duro y nos deja mal parados pero sirve para hacer una autocrítica y ponerse a combatir la corrupción y la complicidad aberrante. La trata de personas, que es un delito, no se combate solamente desarticulando las redes que la alimentan, sino también con prevención y educación. Si desde temprana edad se trabaja en la importancia de los derechos humanos y en los peligros que los acechan, es posible que haya menos víctimas de esta explotación abominable. Por éso resulta imperante que no haya más oferta y así los inhumanos que consumen "minitas" no demanden más, porque sin demanda no hay oferta.

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