La Provincia
Domingo 20 de Diciembre de 2015

Tras el siniestro en el San Martín readecuan el área administrativa

Es parte de un paquete de medidas para refuncionalizar sectores y mejorar la seguridad hospitalaria

El desperfecto en un cable que alimentaba a un grabador habría sido el causante del principio de incendio que se registró el miércoles 9 de diciembre en la sala de inventario del hospital San Martín de Paraná. El informe de peritos de Bomberos Zapadores determinó que se trató de un cortocircuito, según consta en un acta elaborada por autoridades del nosocomio paranaense. Las primeras señales de alarma fueron unas tímidas llamas, pero el mayor perjuicio lo causó el denso humo que  se concentró en esa pequeña oficina que alberga documentación de valor patrimonial para la institución. La espesa cortina blanca encontró desprevenido al personal, a pacientes y familiares, sobre todo porque empezó a colarse por los viejos ductos de aire que conectan los diferentes pisos y en poco tiempo la angustia se apoderó de la comunidad hospitalaria. Pese a ello, la rápida respuesta de los servidores públicos sumado ala colaboración de Bomberos y de la Policía resultó crucial para evacuar a alrededor de 150 personas con eficiencia. A 11 días de aquel siniestro -que demuestra que parte de la infraestructura del viejo hospital se encuentra obsoleta-, UNO recorrió las instalaciones que fueron afectadas para evaluar los daños y conocer las obras que se piensan encarar para refuncionalizar ese sector. 

Lo que dejó el siniestro
Las zonas más perjudicadas fueron el Departamento de Inventario y el Departamento de Enfermería, dos salas que dan a calle Gualeguaychú.  Este medio pudo acceder al lugar acompañado por el secretario técnico del hospital, Fernando Giménez. El médico clínico explicó que entre los daños materiales se pueden contar tres gabinetes de computadoras, tres monitores, una estufa y un grabador. “Se quemó solamente un panel y el techo”, describió quien ahora pasó a cumplir funciones en la Secretaría de Salud. Giménez consideró que evalúan suprimir  todos los ductos, viejas estructuras que formaban parte del sistema de aire acondicionado central, hoy ya sin ningún tipo de utilidad. Otra de las medidas es reemplazar con placas de yeso los viejos paneles de las oficinas del sector de administración. “Estas oficinas no tienen una gran injerencia en el funcionamiento hospitalario. Porque el área de Patrimonio lo que tiene es toda la carga de todo lo que entra y todo lo que se da de baja. Y Auditoría pasó a la parte de administración. Esas dos dependencias fueron reubicadas en la parte nueva de Salud Mental”, graficó.
UNO también consultó al director del hospital, Eduardo Elías, para conocer las medidas a implementar a corto plazo después de uno de los incidentes más grandes que debió enfrentar el nosocomio en sus 103 años de vida. El infectólogo aseguró que se encara un proceso de “readaptación”, empezando por desmantelar los departamentos de Inventario y de Enfermería. El directivo confirmó que ambas dependencias fueron reubicadas y que al día siguiente del incendio una cuadrilla de la Dirección de Arquitectura ya estaba trabajando  para medir el impacto de los daños y  confeccionar un presupuesto de las obras que deben realizarse. “Es un presupuesto que se elabora con partidas de emergencia. Ellos armaron una lista con los materiales que se necesitaban”, precisó. 
Al igual que Giménez, el funcionario coincidió en la necesidad de eliminar los ductos y avanzar en un proceso de readecuación del área de administración utilizando placas de yeso para un mejor aprovechamiento del espacio. Los ductos, una especie de sistema nervioso que atraviesa en forma oculta el hospital, fueron los que se encargaron de esparcir silenciosamente el humo por los dos primeros pisos del hospital. “Los ductos los vamos a eliminar, porque no cumplen ninguna función, y además tenemos pensando colocar placas de yeso. El humo nos perjudicó mucho, no así el fuego, que se pudo sofocar enseguida”, consignó.  Elías contó que de los 46 pacientes que debieron ser evacuados, 28 fueron derivados al hospital Gerardo Domagk, al hospital Pascual Palma y a clínicas de Crespo, Diamante y Victoria. “La mayoría de los pacientes que fueron derivados estaban en buenas condiciones clínicas”, enfatizó.
Sobre la forma en que respondió el personal destacó: “Nunca perdimos el control, incluso muchos de los empleados que fueron a colaborar no estaban de guardia ese día. Fue una desgracia y no la pasamos bien. El titular de Bomberos Voluntarios, Roberto Borré, nos felicitó. Después de cinco horas pudimos devolver todo a la normalidad, pero vamos a trabajar para readaptar ese sector. Ahora está todo desmantelado, hasta que Arquitectura pueda avanzar en las tareas de reparación”.

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