La Provincia
Domingo 19 de Junio de 2016

Trabajo infantil en Entre Ríos: en 2015 se registraron 56 denuncias

La mayor cantidad de casos corresponde a estrategias de supervivencia, seguido por las que se detectan en la actividad económica. En Entre Ríos se registraron 56 denuncias en 2015.

Un nene y una nena, que tranquilamente podrían ser hermanitos, recorren habitualmente la convulsionada calle Urquiza de Paraná en horario pico. No lo hacen para dirigirse a la escuela ni para cumplir con alguna actividad extraescolar o para hacerse atender por un problema de salud, sino que eligen esa céntrica arteria y otras de la ciudad para vender bolsas de consorcio. Quizás sea uno de los casos más representativo de trabajo infantil, de los tantos que a diario visualizamos en la calle y que se reproducen por cientos mediante diferentes modalidades, en varios eslabones de la cadena de la producción y en el modo que tienen algunas familiares para organizarse alrededor de esta actividad.
Si bien se lograron muchos avances para resguardar legalmente los derechos de niños, niñas y adolescentes, combatir este flagelo implica un verdadero cambio de mentalidad para desterrar prácticas que se transmiten de generación en generación y el compromiso de varios actores de la economía para acabar con las complicidades que permiten la explotación laboral de niños. La obligatoriedad de la escuela secundaria, los cambios de normativas de protección de los derechos en esta franja etaria y la sanción de la Ley Penal de Trabajo Infantil, con la incorporación del artículo 148 bis al Código Penal que castiga a "aquel que aprovechare económicamente el trabajo de un niño o niña en violación de las normas nacionales que prohíben el trabajo infantil, siempre que el hecho no importare un delito más grave", significaron herramientas de vital importancia en la batalla contra un mal de nuestra época.
En Entre Ríos la Comisión Provincial para la Erradicación del Trabajo Infantil (Copreti) nació en 2003 con el objeto de atacar esta problemática y para promover políticas tendientes a fomentar la sensibilización, la prevención y la articulación entre diferentes organismos estatales.
Según estadísticas recabadas por esta repartición hasta noviembre de 2015 se recibieron 56 denuncias por casos de trabajo infantil en la provincia, de las cuales 41 corresponden a la categoría estrategias de supervivencia y 15 a aquellas denominadas actividad económica. Estos números elaborados en base a llamados anónimos quizás no sean fieles indicadores de la cuestión de fondo, allí donde todavía no llegan los brazos del Estado para intensificar los controles y revertir la situación de vulnerabilidad no solo del chico que trabaja, sino de todo su círculo familiar. "Nosotros trabajamos para buscar alternativas laborales para los adultos, fomentar el trabajo decente, capacitar a los padres desocupados, ver la manera para que se puedan insertar a través de la gerencia de empleo. Hacer un trabajo mucho más amplio para que los chicos no lleguen a trabajar", le dijo a UNO la coordinadora de la Copreti, Mónica Muñoz. Saber cómo actuar ante un caso de trabajo infantil es sin dudas el más grande desafío para el personal de esta dependencia, y en base a un protocolo de intervención son los inspectores los primeros en conocer cada situación. Si se toma conocimiento de un hecho a partir de una denuncia, la inspección se realiza en forma conjunta entre Trabajo, Copnaf y la Policía.

"Trabajamos para buscar alternativas laborales para los adultos, que están desocupados".
"Trabajamos para buscar alternativas laborales para los adultos, que están desocupados, para que los chicos no lleguen a trabajar".
"Las denuncias nos alertan acerca de diferentes situaciones: chiquitos vendiendo bolsas de residuos en Paraná; conocemos a la familia. Ese es un caso de estrategia de supervivencia y para las normativas argentinas no es condenable la familia, porque se considera que está buscando alternativas para sobrevivir. Esos papás no han tenido la posibilidad de formarse e insertarse en el ámbito educativo, entonces repiten historias. Es un trabajo de desarraigar esas cuestiones", explicó la funcionaria. También reconoció como algo preocupante el caso de chicos que periódicamente unen Santa Fe con Paraná para vender flores: "Porque la onda verde no está bien organizada, porque las propinas acá son mejores y porque logran el traslado sin cobro. Nos reunimos con el intendente Sergio Varisco, con Transporte y hacemos un trabajo de concientización a la comunidad. En la terminal de ómnibus vendían estampitas, otras venían con sus mamás y se sentaban en la plaza".
Contrapuesta es la situación cuando se detecta trabajo infantil en la actividad económica, porque hay un empleador que está contratando mano de obra infantil, por lo tanto se está cometiendo un delito. La producción de citrus, forestal y del arándano, han sido en forma recurrente economías regionales donde se ha constatado este tipo de irregularidad, según estadísticas oficiales. De hecho, la Copreti recibió hace dos meses un informe de la Asociación de Productores de Arándanos de la Mesopotamia Argentina (Apama) que advertía que Estados Unidos estaba reduciendo las importaciones dado que Argentina estaba considerado como un país que utilizaba mano de obra infantil y trabajo esclavo adulto. "En la época de cosecha de arándanos, con la Policía, vamos a empezar a parar en la ruta a colectivos que llegan desde otras provincias. Se trasladan familias enteras, que no se sabe quienes los contratan. Sucede que los chicos no van a las quintas; la última vez que encontramos chicos trabajando en recoger el fruto fue en el 2013, cuando se hizo un relevamiento", describió las estrategias para abordar esta práctica reprobable.
Tareas de sensibilización
El 12 de junio se conmemoró el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, y con motivo de cumplirse esta fecha el gobernador Gustavo Bordet llamó a desterrar este flagelo. "Trabajamos cada día para que ningún chico sea utilizado, para que su niñez sea niñez y no el instrumento de inescrupulosos. Pero necesitamos de toda la sociedad que se involucre y siempre, cada día, denunciando el trabajo infantil", expresó el mandatario. En consonancia con este mensaje, la Copreti ratificó que el objetivo es alentar la concientización y la sensibilización empezando por la escuela. "Hoy es muy difícil detectar el trabajo infantil en empresas grandes, en quintas reconocidas, pero previo a las cosechas en Concepción del Uruguay, han organizado aserraderos de la nada y ahí sabemos que hay chicos trabajando, de hecho ha habido accidentes. Cuando hacés los operativos, los chicos desaparecen porque están tan preparados o se filtra la información. En la zona rural este problema está totalmente naturalizado", precisó.
"A mí me da vergüenza por la gente, porque se cree que no se hace nada. Ahí no tenemos intervención directa, es el Copnaf", reflexionó.
Hay 10 causas penales en Concordia
Concordia es una de las jurisdicciones con mayor cantidad de causas penales en trámite por trabajo infantil en la provincial. El fiscal José Costa confirmó a UNO que en ese fuero se sustancian 10 causas, de denuncias iniciadas por la secretaría del Trabajo a partir de infracciones detectadas en emprendimiento rurales. "Son denuncias que datan de 2014 y corresponden a establecimientos de arándano o forestales. Cuatro de estas causas están en trámite, cuatro tienen personas imputadas y las otras dos se archivaron", reveló el coordinador de la UFI de la Capital del Citrus.
El funcionario recordó que en esa localidad se recurre frecuentemente a la tercerización de la mano de obra en esas actividades económicas. "En 2016 se registraron dos denuncias por trabajo infantil. Una de ellas fue iniciada por la Policía Federal", señaló. "Se han hecho entre dos o tres abreviados", aseguró.
Paraná, sin denuncias
El fiscal general de coordinación de Paraná, Rafael Cotorruelo, explicó ante la consulta periodística que en la ciudad no se registraron denuncias por este tipo de problemática. Esto de alguna manera explica que lo que surge como una denuncia en Trabajo pocas veces se plasma en la Justicia ordinaria.

"Las empresas contratistas llevan chicos"
El presidente de Apama, Omar Chiarello, explicó la forma en que se encaran los controles en este sector para evitar la explotación infantil. "Hemos hablando con la secretaría de Trabaja para que se haga un censo con empresas que prestan el servicio de empaque y refrigerado en la temporada de cosecha", manifestó en diálogo con UNO.
El empresario admitió que, por lo general, son las empresas contratistas las que llevan chicos para hacer diferentes tareas en las quintas. "Estamos totalmente en contra del trabajo infantil y todas sus modalidades. Lo que sucede es que a veces nos encontramos con alguna madre que lleva a su hijo. Porque eso queremos intensificar el trabajo con empresas e instituciones locales para hacer un local donde estas mujeres puedan dejar a los chicos al cuidado de una persona mientras trabajan", aseveró.
El titular de la Asociación consignó que la época de cosecha se extiende desde la segunda quincena de septiembre hasta mediados de diciembre. "Nuestra mayor fuente de mano de obra procede de Concordia y alrededores, y ya no llega gente de otras provincias para hacer este tipo de trabajo", aclaró respecto a la migración interna de una provincia a otra.
Junto con el citrus, esta economía regional exporta el 97% de su producción a mercados como Estados Unidos, y dentro del Viejo Continente, ubica sus productos en Inglaterra.

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