Música
Sábado 19 de Noviembre de 2016

Tonolec vuelve a Paraná para hacer un repaso por su carrera

La banda se presentará mañana en La Vieja Usina. Escenario dialogó con Charo Bogarín.

El dúo de música étnica electrónica Tonolec regresa a Paraná mañana. En esta ocasión, en La Vieja Usina, Charo Bogarín y Diego Pérez se presentarán en formato de trío acompañados por el talentoso Lucas Helguero en percusión. La cita será a partir de las 21.
Bogarín y Pérez vienen proponiendo su estilo desde hace más de una década, fusionando la música electrónica con el canto de las etnias toba (qom) y mbya guaraní. Como siempre, proponen un viaje musical donde conviven cantos y melodías ancestrales, voces chamánicas, instrumentos precolombinos y nuevas tecnologías. El principal objetivo de Tonolec es crear un sonido que vuelva su mirada hacia las raíces musicales más profundas del lugar donde fueron criados.
En la propuesta de la banda se unen lo ancestral con lo contemporáneo de manera justa y armoniosa. Las canciones tradicionales que aprendieron les fueron transmitidas directamente por los ancianos de la comunidad toba del Chaco y por los coros de niños de las comunidades mbya guaraní de Misiones.
"Nosotros resignificamos esos cantos antiguos y hacemos nuestras propias composiciones. Personalmente, también escribo en esas lenguas. Entonces, creo que Tonolec es un puente cultural y puente de difusión de nuestras culturas ancestrales. Ellos son muy sabios y supieron verlo así cuando nosotros recién nos iniciamos en este camino. Y siempre recurrimos a ellos, a nutrirnos y mostrarles lo que estamos haciendo", señaló Charo a Escenario.
Tonolec es también el nombre de un ave de canto hipnótico del monte chaqueño. Es el caburé o cabureí, muy parecido a la lechuza, cuyo plumaje –cuenta la leyenda– tiene poderes para el amor y atrae la suerte. Al igual que el ave, a la banda le gusta bendecir a su público, pero con su sonido. Y Paraná es un lugar al que siempre les gusta volver: "Nos gusta la ciudad, siempre nos reciben muy bien. Hay muchos universitarios, y mucha gente que aprecia lo que hacemos. Esta vez vamos a estar haciendo un repaso por todo lo que es nuestra carera artística, cumpliendo 11 años ya de estar divulgando cantos en lengua qom, cantos en lengua guaraní, cantos traducidos a estas lenguas de canciones criollas como Cinco siglos igual, como Manuelita. Entonces lo que haremos es sorprender a la gente con la elección de ese repertorio".
Consultada sobre cómo surgió la idea de fusionar la música electrónica con los cantos de pueblos originarios, señaló: "Fue una decisión que tomamos hacia el año 2000, cuando con Diego (Pérez) hacíamos música electrónica nada más, y nos tocó ganar un concurso y viajar a España. En ese país, como músicos argentinos, nos dimos cuenta de que no estábamos haciendo nada que representara nuestro paisaje. Y así fue que empezamos a buscar algo característico de nuestro folclore, de nuestras costumbres. Fue así que decidimos empezar a investigar la música de nuestros pueblos originarios. Esa fue la génesis de todo nuestro pensamiento y el método que empezamos a implementar para llevar a cabo ese concepto de música que fusione lo ancestral con lo contemporáneo".
Fue así que comenzaron a acercarse a las comunidades originarias en lugar de quedarse en sus casas escuchando algún vinilo con grabaciones de música ancestral. Les tomó cinco años poder alcanzar un equilibrio musical entre los dos mundos: el blanco y el indio. "Creo que esta manera particular del sonido y la voz de Tonolec tiene que ver con años de maceramiento de estos procesos vividos en las comunidades. Creo que somos una banda que alcanzó un punto bisagra dentro del folclore argentino, porque empezamos a incluir repertorio de nuestros pueblos originarios al folclore nacional, cuando hace 15 años atrás no se consideraba folclore nacional un canto de la gente qom, guaraní o mapuche".
Tonolec es más que música; su sonido es un manifiesto político, un grito que dice "basta" ante el maltrato y abuso que los pueblos originarios han sufrido a manos del etnocentrismo blanco. Y si bien tienen la esperanza puesta en las futuras generaciones, saben que falta un largo trecho por desandar .
"Durante 15 años, evaluando desde el 2000 al 2015, nosotros fuimos parte de un cambio y también testigos de cómo nuestros gobiernos e instituciones también han cambiado su trato hacia ellos (por los pueblos originarios). Eso es muy importante para establecer qué mirada tenemos hacia ellos: una mirada de lástima, una mirada de orgullo, una mirada que los estigmatiza como bárbaros o una mirada que los destaca como parte de nuestra cultura antigua más atesorada. Y eso tiene que ver con la educación que recibimos: cómo y quiénes imparten nuestra educación. Por eso es necesario que nuestras instituciones y gobiernos también se alineen a un tipo de pensamiento que mire a las comunidades como una cultura de la cual sentirnos orgullosos y no como gente a la cual tenerle lástima. Tonolec vino a ser parte de todo ese proceso de cambio, pero no es suficiente, nunca alcanzará, porque la reparación histórica que hay que hacer con ellos,devolverles las tierras y el orgullo de ser quienes son, va a tomar mucho tiempo", manifestó.
En este sentido, contó que a fines de 2000, cuando comenzaron a acercarse a las comunidades tobas y guaraníes, se encontraron con que miembros de estas sentían vergüenza de su herencia, lastimados por el estigma de que ser indio era ser menos, y con niños y jóvenes que tenían prohibido hablar en su lengua porque sus padres no querían que sean discriminados fuera de sus comunidades. "El canto de Tonolec vino a levantar nuevos paradigmas y estandartes en ese sentido. Ojo, que te lo digo 15 años después de haber empezado este laburo; al principio ni nos imaginábamos que iba a tener este tipo de consecuencia. El artista tiene una sensibilidad particular que lo hace ser parte y vocero de la época y espacio que le toca vivir. Y nosotros tuvimos la sensibilidad de revalorizar esas culturas. Yo tengo sangre nativa y me siento orgullosa de esa sangre guaraní, y ellos lo tomaron de la mejor manera, aceptando que de afuera, por decirlo de algún lugar, se empiecen a interesar en su cultura y la empiecen a difundir".

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