Hoy por Hoy
Jueves 16 de Junio de 2016

Todas esas cosas que aún parecen estar enterradas

Tantas cosas faltan: llegar a fin de mes, comprar el remedio, comer carne, comer todos los días, usar zapatillas sin agujeros, aprender a leer de corrido, trabajar, trabajar en lo que a uno le gusta, tener obra social, saber que en el futuro habrá una jubilación, salir de paseo un fin de semana, tener vacaciones pagas, bañarse en el mar y en un río, subir una montaña, jugar a la pelota, hacer natación, festejar cada cumpleaños como si fuera el último, conocer la nieve, ir al cine, salir a bailar, ver una película en la televisión, pintar cuadros, ir al jardín, conocer la ciencia en la universidad, aprender un oficio, cocinar, saltar en una cama elástica, pagar nafta barata, viajar en auto hasta cualquier destino, subirse a un tren y mirar por la ventana, al empleado un salario digno, a la educación el presupuesto, tener estufa a gas, poder pagar el gas de la estufa, ir a la cancha, despertarse todos los días con un objetivo, aprender a sumar y a restar, que dividir y multiplicar no sea tan difícil, desayunar con jugo de naranja, tener tiempo para desayunar con jugo de naranja, abrir los ojos un domingo y no desesperar, sonreír los días de lluvia, tener campera en invierno, descansar en una cama con frazada, esperar pocos minutos al médico, hacer filas bien cortas antes de que nos atienda un cajero automático, que un jubilado le compre a su nieto el juguete que le gusta, tierras para quien quiera producir, fe y esperanza, plata y oro, justicia, preservativos y pastillas anticonceptivas, tener la educación suficiente para saber cuándo y cómo utilizar preservativos y pastillas anticonceptivas, menos muertes, más transparencia, bicicletas, espacios públicos con árboles, que el colectivo llegue rápido, rutas, calles y puentes sin pozos ni muertes, un techo que no se llueva, ventanas de una casa propia, la comida del perro y del gato, libros en bibliotecas públicas y personales, teatros, música, jabón de tocador, yerba que no se lave tan rápido, chocolate negro y blanco, ir a pescar y varias meriendas.
Hay muchas más, por eso indigna que alguien robe bajo el discurso de una justicia social y quiera enterrar aquello para que siga suyo o de quien fuera. Tampoco esa corrupción puede ser excusa para extender un primer semestre con tantas cosas que todavía faltan.

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