Paraná
Jueves 22 de Diciembre de 2016

Tensión en el Concejo Deliberante: apuntan a los contratos de Cristina Sosa

La dinámica de funcionamiento del Concejo Deliberante de Paraná es, a un año del inicio de la gestión del intendente Sergio Varisco, bastante diferente a lo que imaginaban los dirigentes de la alianza Cambiemos.

Si bien es cierto que alguno pudo aventurar que las internas afectarían la gestión sobre el final del mandato, pocos imaginaban que el perfil de la viceintendenta, Josefina Etienot, la iba a llevar a chocar tan pronto con el varisquismo, dejando así al oficialismo de la capital provincial sin su interlocutor y operador natural en el Concejo. Sabido es que, además de los argumentos políticos, el presidente del cuerpo cuenta con el manejo de la caja (contratos, módulos y otros alicientes) para conducir la dinámica parlamentaria.

Al varisquismo le viene ocurriendo con algunos proyectos que no logra sacarlos del Concejo con la celeridad que se esperaba. Por ejemplo, durante la última sesión, pretendían lograr la aprobación sobre tablas de algunas iniciativas a las que la oposición justicialista se manifestó contraria, lo que combinado con la ausencia por enfermedad de la concejala massista Silvina Fadel derivó en el naufragio del plan original. (En la página 8 de esta edición se publica más información sobre el temario de la sesión de hoy)

La oposición justicialista parece haberse endurecido y opera en tándem con la viceintendenta Etienot, quien parece muy interesada en marcar distancia de Varisco y de su equipo. Solo a modo de muestra, vale analizar las posturas de la viceintendenta acerca del pago de un bono de fin de año y del asueto en el Concejo, para advertir esa intención política.


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Información "sensible"


Lo cierto es que este contexto resulta favorable a la difusión de información sensible para los concejales, información del tipo de la que no suele trascender cuando existe una convivencia armoniosa.

La primera que quedó expuesta es la presidenta del bloque justicialista, Cristina Sosa, a quien parecen haberle soltado la mano en lo relacionado con el manejo de los contratos y la preservación del secreto de esos datos.

Puntualmente, durante las últimas horas circuló por despachos del Concejo Deliberante de Paraná la documentación relativa a la contratación del hijo de la edila peronista.

Agustín Nahuel Koner (legajo 24.503 y 26 años) percibe un contrato de 42.000 pesos por sus servicios en el Concejo capitalino. Su jefa, la concejala Sosa, suscribe con su firma la factura que el joven presenta mensualmente para acceder a esa remuneración. De acuerdo al mecanismo vigente en el Concejo, cada edil avala las facturas presentadas por sus contratados.

Sucede que ahora advirtieron en el cuerpo deliberativo que el muchacho figura inscripto en la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) desde marzo de 2016 en la categoría D, para la actividad "Servicios auxiliares para los servicios generales de la Administración Pública".

Se sabe que esa categoría tiene un máximo de facturación anual de 96.000 pesos, por lo el contratado que hubiera podido facturar solo dos meses al año. Si bien es cierto que al inicio de la prestación el joven tenía un contrato menor (por 32.000 pesos), el máximo de la categoría no le hubiera permitido facturar más de tres meses en el año.

Ediles del varisquismo hablaban de la posibilidad de realizar una presentación contra la concejala justicialista, dado que con su firma estaría avalando una evasión impositiva. Hablaban también de otros contratos de la concejala cuyos montos se habrían incrementado por decisión de la presidenta Etienot.

Lo cierto es que más allá de que las denuncias se concreten, lo que en principio parece lejano dado que no ha de ser este el único caso, las menciones de su posibilidad son un claro indicador del clima que se vive en el Concejo Deliberante capitalino.



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