Fútbol
Jueves 11 de Agosto de 2016

"Tengo miedo de volver a entrar a una cancha"

Alexis Goró arbitraba el partido de Sub 17 entre Arsenal y Viale FBC, cuando fue agredido por un futbolista del Verde.

La violencia que envuelve a la sociedad argentina no distingue escenarios para manifestarse. En el ámbito del deporte y más precisamente en el fútbol las muestras se reiteran en cada fin de semana. Las víctimas y también los generadores de hechos repudiables, desde cualquier punto de vista, pueden estar dentro o fuera de la cancha. El domingo le tocó padecer las consecuencias de la intolerancia a Alexis Goró quien cumplía con la misión de arbitrar el partido de Sub 17 en el ámbito de la Liga de Paraná Campaña entre Arsenal y Viale FBC. El desacatado fue un jugador del elenco local, hijo de una mujer policía que participaba del operativo de custodia del juez. "Tengo miedo de volver a entrar a una cancha", manifestó el referí en el mano a mano que mantuvo ayer con Ovación.

Antes de meterse de lleno en el motivo de la charla, el impartidor de justicia, dio detalles de su corta trayectoria en la profesión: "Tengo 20 años y desde hace tres años es que cumplo con la función de árbitro. Participo en ligas independientes y los domingos en el ámbito de la Liga de Paraná Campaña, en donde arbitro categorías preliminares y en Primera me tocó estar como asistente", contó.

Nunca antes a Goró le tocó vivir una situación similar: "Es la primera vez que me toca vivir este tipo de situaciones, fue algo totalmente inesperado. Iban 17 minutos del segundo tiempo de un partido normal. Lo ganaba Viale FBC por 1 a 0 y tenía un jugador menos en cancha por expulsión. A instancias de uno de los asistentes sanciono una falta en contra de Arsenal, vino el capitán –no era el que había cometido la infracción- y me insulta. Aplicando el reglamento le muestro la tarjeta roja, lo expulso", narró. Luego agregó: "Se enfureció más, me golpeó y generó que otros compañeros de equipo también me agredieran, me destrozó la camiseta ".

El joven cuestionó el accionar de los policías encargados de su custodia: "Increíblemente me empujaban a mí y no entendía porqué. Después una mujer policía me dijo que el que me pegó era su hijo y por una cuestión de cortesía me pidió disculpas, pero no le creí", aseveró.

Dentro de la gravedad de los sucesos, Goró consideró que la sacó barata: "Pudo haber sido peor, si me caía al piso no sé qué pasaba, me hubieran pateado todos y no sé dónde terminaba".

Lo padecido ronda en la mente del árbitro, la sensación de inseguridad persiste: "Tengo miedo de volver a una cancha. Me puse y sigo muy mal después de lo sucedido", graficó.

No fueron muchas las muestras de solidaridad recibidas por la víctima: "El único que se me acercó y me preguntó si quería que me asistiera un médico fue el presidente de Arsenal, Coco López. Se lo agradecí y le dije que lo único que quería era volver a Paraná. Estaba designado como segundo asistente para el partido de Primera, pero me reemplazó el cuarto árbitro. Por una cuestión lógica no estaba en condiciones", comentó.

La violencia le volvió a ganar al fútbol. Otra vez una cancha fue el escenario de acontecimientos que no deberían acaecer. La pregunta se impone: ¿Hasta cuándo?

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A la justicia

Denuncia para dos. Alexis Goró efectuó la denuncia en la capital entrerriana: "No la hice en Viale porque no tenía garantías al saber que la madre del jugador de Arsenal–no se lo identifica porque es menor de edad– que me agredió participaba del operativo de custodia. Con la compañía de mi padre y el asesoramiento del abogado Alejandro Hertel efectuamos la denuncia en la comisaría segunda. También denunciamos al jugador y su madre en la Justicia", dijo.

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Disculpas rechazadas

El árbitro agredido no consideró sinceras las palabras de la progenitora del jugador futbolista violento: "La verdad es que no le acepté las disculpas a la mamá del jugador que me pegó, porque cuando me tuvo que proteger no lo hizo", afirmó Goró.

El referí prefiere evitar cualquier tipo de contacto con las personas denunciadas: "Creo que no tengo nada que hablar con ellos. No me considero nadie para dar un consejo, pero a la madre le sugeriría que le enseñe a su hijo a reflexionar", sostuvo. "Están a tiempo de enseñarle al chico a tener respeto por la figura de un árbitro, que se puede equivocar dentro de una cancha, pero no deja de ser la máxima autoridad. Deben reconocer que estuvieron mal y que con hechos como el que pasó no hacen más que manchar el fútbol", prosiguió.

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