La Provincia
Jueves 21 de Abril de 2016

Temen que barrios de Santa Elena caigan al río

En la ciudad del norte estiman que son 500 las casas en peligro de derrumbarse por la  barranca 

El intendente de Santa Elena, Silvio Moreyra, fue gráfico al sentenciar: “Se nos va la ciudad”, luego de una recorrida por las zonas más complicadas por los deslizamientos de suelo luego del temporal que castigó con fuerza a esa ciudad y a toda la región.

Las precipitaciones ocurridas desde los primeros días de abril modificaron el paisaje de barrancas de la ciudad del norte entrerriano y las postales son elocuentes, con viviendas que están al límite y grietas que ya se comen parte de las calles. Es que a las lluvias habrá que agregarle  un río Paraná que se mantiene alto desde diciembre. En Santa Elena están preocupados por el aceleramiento del proceso de erosión y su consecuente desmoronamiento de diferentes barrios de la ciudad que están sobre las barrancas; en los últimos meses el acumulativo de agua en esa ciudad superó los 900 milímetros y estimularon el deterioro de zanjones que colapsan cada vez que se producen estos fenómenos meteorológicos. Desde la Municipalidad solicitaron a las “altas esferas gubernamentales”, una reparación definitiva. 

En un comunicado que subieron a Facebook desde la cuenta municipal, indicaron que el viernes el presidente, Mauricio Macri, hizo referencia a la necesidad de recuperar la defensa costera de Santa Elena y aclararon que aunarán esfuerzos para que las palabras “no queden en el aire”. 

Los barrios 25 de Mayo, Independiente, Fátima, Belgrano  y Villa Urquiza son los más complicados por estas horas y estiman que son unas 6.000 las personas que viven hoy con la posibilidad de que sus viviendas caigan al río por el desmoronamiento; se trata de 500 viviendas, tres escuelas y el hospital de la ciudad los edificios que permanecen en riesgo inminente. 

Con diferentes grados de importancia y preocupación, otras ciudades entrerrianas también sufren los deslizamientos de sus barrancas, situación agravada por este último temporal. Tal es el caso de La Paz, a la que se le sumó  Hernandarias. En esta última el municipio planteó tanto al gobierno provincial como a Gestión Municipal de La Nación la preocupación por lograr la estabilización de la barranca, también afectadas por las últimas lluvias. 

En la zona hubo deslizamientos y movimientos de tierra por la saturación de agua donde los drenajes no  lograron su tarea. La semana pasada se informó que la Dirección General de Hidráulica de la Provincia realizó un relevamiento. En Diamante también debieron relevar la zona de desmoronamientos y la Municipalidad realizó un informe que será elevado al Ministerio de Desarrollo Social de la Nación para mostrar la necesidad de contención de las familias damnificadas ante el paso de las tormentas, la inundación y  el deslizamiento de las barrancas de la zona costera. Allí, fueron unos cinco metros los que cedieron hacia el lado del centro y permanecen afectados los barrios Puerto Nuevo, Puerto Viejo, 23 de Septiembre y barrio Urquiza. 

Esta situación se repite, con diferentes características, en otras ciudades de la provincia.

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