Policiales
Domingo 04 de Enero de 2015

Tarde infernal en Paraná: dos asesinatos en una hora

A las 15.30 un hombre murió de un tiro en el barrio Belgrano. Poco después, un adolescente de 16 años mató de una puñalada a otro de la misma edad. Los asesinos están identificados por la Policía.

José Amado/De la Redacción de UNO
jamado@uno.com.ar

 

La violencia se hizo presente en Paraná en el tercer día del año, y de la peor manera: dos personas murieron asesinadas en el lapso de una hora, durante la tarde de ayer. En el barrio Belgrano, un hombre puso fin a los problemas que tenía con otro desde hace varios años: lo mató de un escopetazo. En el barrio Antártida Argentina, la problemática de los chicos que consumen drogas estalló en otro crimen irracional: un adolescente de 16 años asesinó a otro de la misma edad de una puñalada. Ambas causas están a cargo del fiscal Gervasio Labriola.
El primero de los homicidios tuvo lugar en la zona de calle General Espejo y Entubado. Pablo Vega y Ulises Romanutti, alias Virulana, eran cuñados entre sí y se tenían bronca desde hacía siete años. Ya habían tenido sus cruces en las calles del barrio Belgrano. Los motivos de la confrontación pueden ser varios, ya que ambos contaban con antecedentes penales, además del vínculo familiar. Lo que vecinos del barrio Belgrano aseguran es que cada vez que se cruzaban había problemas.
Ayer a las 15.30 fue la última de las peleas. Según informó a UNO la Policía, vecinos escucharon un tiroteo, y los testigos que observaron el episodio aseguraron que fue entre la víctima y Vega. Pero fue Romanutti quien cayó abatido entre los pastizales de la vereda, por un disparo en el pecho. A su lado quedó su pistola calibre nueve milímetros.
El hombre de 36 años fue socorrido por vecinos y allegados que intentaron reanimarlo. Cuando llegó la ambulancia lo trasladó al hospital San Martín, donde murió a los pocos minutos.
Los peritos de la Dirección Criminalística secuestraron en el lugar cinco vainas de la pistola de Romanutti, pero ninguna del arma de Vega, ya que se cree que habría utilizado una escopeta calibre 11/25.
La División Homicidios de la Dirección Investigaciones trabajó en el lugar y recabó la información que llevó a tener como principal sospechoso a Vega, quien es intensamente buscado.

Conmoción en el oeste
La tarde transcurría tranquila en el barrio Antártida de Paraná. Algunos vecinos dormían la siesta, otros tomaban mate en la vereda y los chicos jugaban en la calle. Hasta que un griterío alarmó a todos: dos chicas subían a un amigo desde la zona de las barrancas hacia calle Marambio al final, casi Islas Sandwich, y lo dejaron en la calle, esperando un auxilio que lo asistiera. Tenía un profundo corte en el pecho y se estaba desangrando.
Era Jonatahn Gabriel Villalba, de 16 años. Alguien llamó al 911 y llegó al lugar una ambulancia que lo trasladó al hospital San Martín. Los médicos y el personal de Emergencias intentaron reanimarlo, pero el adolescente había sufrido una puñalada que le alcanzó el corazón, y falleció.
Según pudieron reconstruir los investigadores, la víctima, el agresor y dos chicas estaban en la zona de la barranca, cuando el adolescente conocido como Yago, también de 16 años, se levantó y comenzó a reclamarle a Jonatahn “que se había quedado con algo” que le pertenecía a él. Sin más, sacó un cuchillo y le asestó la puñalada en el pecho, a la altura de la tetilla izquierda.
Los efectivos de la División Homicidios, que todavía estaban trabajando en el crimen de Romanutti en el barrio Belgrano, recibieron la información del nuevo asesinato y en minutos llegaron al Antártida. Dialogaron con las jóvenes que presenciaron el ataque y apuntaron al mismo adolescente como el autor del ataque. Ambas amigas estaban consternadas por el episodio que presenciaron, y no le encontraron explicación alguna.
El hecho causó una profunda conmoción tanto entre los vecinos de calle Marambio como en el lindero barrio Balbi, donde vivía Jonatahn Villalba.
Dos chicos que no pasaban los 10 años de edad dialogaron con UNO y contaron que la víctima y el agresor se pelearon el 24 de diciembre, en la víspera de Navidad. ¿Por qué?, se les preguntó, y respondieron: “Estaban sentados los dos allá y empezaron a las piñas”, y ayer a la tarde “empezaron a discutir allá abajo y lo acuchilló”. ¿Qué hacían allá abajo? “Ellos se sientan ahí…”, explicó el niño con naturalidad.
Una señora se acercó y manifestó respecto del presunto autor del homicidio: “Yo tengo un hijo de 15 años que me lo quiere asesinar. Lo tiene el Copnaf, puede ser que ahora hagan algo, porque el Copnaf no hace nada”. Y ejemplificó con otro caso conocido del barrio: “Hay un chico que la madre lo quiere sacar de la junta con los vagos, pero le dijeron a la mamá que tiene que hacer algo grave para que lo puedan llevar. No sé ¿que haga lo mismo que este pibe, que mate a otro chico?”, preguntó indignada.
En las primeras horas de hoy el personal de Homicidios elevará las actuaciones a la Fiscalía, que ordenará las respectivas detenciones. El segundo asesinato pasará a manos de la Unidad Fiscal de Niños y Adolescentes, a cargo de Sandra Terreno.

“Volvió el pegamento”
Una vecina de donde ocurrió el homicidio del adolescente Jonatahn Villalba, contó a UNO cuál es la situación de fondo que el problema de fondo en el barrio Antártida y los aledaños: “Acá el problema es la droga, los chicos están perdidos con eso, y volvió el pegamento, no les importa nada. Tenemos la plaza y se sientan ahí, no se les puede hacer nada porque si hay alguien que se quiera meter, sale mal parado. Las armas aparecen y desaparecen al instante. Se pelean por quien compró la droga, quién tomó mas, quién la agarra...”.
La mujer agregó que “el Copnaf no hace nada, no hay un lugar de contención para ningún pibe. Se habla del Copnaf como si fuera una gran organización, pero no hacen nada. Si se me cae la nena y se lastima la cabeza, dicen que es una nena golpeada, que el padre drogado la lastimó, pero si hacés una denuncia porque están hostigando a tu hijo o amenazando constantemente, no hacen nada y vos tenés que arreglarte y defenderte como puedas. Te dan ganas de irte del barrio”.
En este sentido, la vecina ejemplificó con que “el 30 de diciembre le sacaron cosas a un montón de gente. Hubo corridas para acá y para allá. El año pasado en dos meses a todos nos afanaron todo. Son pibes del barrio, los conocemos todos. Hay quienes tienen otra forma de manejarse y salen por su cuenta a buscar las cosas, porque si hacés la denuncia no te las van a recuperar”.

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