Ovacion
Sábado 20 de Junio de 2015

Suma una experiencia que jamás podrá olvidar

El delantero paranaense Matías Roskopf, de Boca y la Sub 17, es sparring de la mayor que juega la Copa América de Chile.  

Andrés Martino/ Ovación
amartino@uno.com.ar

Matías Roskopf sigue cumpliendo sueños en el fútbol. El buen atacante paranaense, de Boca Juniors, es uno de los 17 sparrings de la Selección Argentina que afronta la Copa América de Chile. El rubio delantero del seleccionado Sub 17, no solo cumple con su labor, sino que además aprovecha la oportunidad para observar de cerca a los mejores delanteros del mundo y de paso utiliza esta posibilidad como una vidriera.

Es más, en uno de los entrenamientos de la Albiceleste, el ex-Escuela de Marangoni de Paraná, hasta intercambió palabras con el orientador Gerardo Martino.

Desde territorio trasandino el entrerriano, quien además pasó por Colón de Santa Fe, habló con Ovación.

“Ser sparring de la mayor la verdad que es algo único y algo que cualquier futbolista desearía vivir. Lo estoy disfrutando al máximo y trato de aprender lo mejor de ellos, de los jugadores de la Selección”, dijo en su primera apreciación Roskopf.

En una de las tantas imágenes que circulan por los medios nacionales y también por las redes sociales, se pudo observar a Matías dialogando con el Tata y en una foto con La Pulga. En ese sentido expresó: “Gerardo Martino me aconseja mucho y trata de sacarle el fruto a las condiciones que tengo o que el observa de mí. Con Lionel Messi no hablé, me saqué una foto nomás, pero lo ves dentro de la cancha y es un crack”.

El paranaense no se pierde detalle. Hace su trabajo, pero está con los ojos bien abiertos tratando de emular a los mejores. “Estoy tratando de aprovechar al máximo esta oportunidad, aprendo de ellos todo el tiempo. No hablé con los atacantes, pero son todos muy buenos. Los mejores del mundo. Martino también es un gran entrenador”.

La Selección Argentina Sub 17 disputó el Sudamericano de la categoría en Paraguay. El conjunto de Miguel Ángel Lemme, que además de Matías Roskopf tuvo a otro paranaense como Julián Ferreyra, terminó clasificando al Mundial de Chile en el segundo escalón. “En el Campeonato Sudamericano no jugamos bien, pero salimos segundos y pudimos clasificar al Mundial, que era lo más importante para nosotros”.

El delantero se sumó este año a la Reserva de Boca y abandonó las inferiores del Xeneize. Su meta es clara: Consolidarse y ganar el Mundial. “El objetivo de acá a fin de año es mantenerme en la Reserva de Boca porque ya estoy jugando ahí y después es ganar el Mundial Sub 17”.

Por último el rubio se refirió a la chance que tuvo de haber disfrutado de la calidad de Daniel Osvaldo en Boca. “Con Osvaldo entrene un par de veces en Primera. Es un buen jugador, es diferente y hay que seguirlo porque se aprende mucho de él. Se nota que estuvo en Europa jugando mucho tiempo”, cerró.

Comentarios