Ovacion
Domingo 24 de Enero de 2016

Su principal virtud fue la agresividad en ataque

Patronato derrotó 2-1 Unión de Sunchales. Lastimó con el tridente ofensivo. Exhibió grietas en el retroceso.  

Matías Laraule/Ovación 

Las cargas van mermando. Los jugadores se van amigando con la pelota. Van adquiriendo la propuesta futbolística que impone el entrenador Rubén Forestello. En su segundo ensayo de pretemporada, Patronato mostró signos de evolución. Fue agresivo y oportunista en el ataque. Lució más preciso con el esférico. También evidenció que tiene algunos aspectos por corregir. Deberá ajustar algunos detalles a la hora de replegar líneas y defender cuando el balón es propiedad del adversario.  

Ayer sumó más minutos de fútbol formal. En otra mañana agobiante en la capital entrerriana, el Rojinegro tuvo una jornada positiva que le permite ganar confianza. Derrotó 2 a 1 a Unión de Sunchales, equipo que se prepara para formar parte del Torneo Federal A de transición. En primer turno, las alternativas del Santo se impusieron por 2 a 0. 

En los dos ensayos, el DT le dio continuidad al esquema que viene implementando a lo largo de la pretemporada. Dejó en claro que quiere imprimirle agresividad y verticalidad al equipo con el sistema 4-3-3. El entrenador también decidió enviar a escena a los mismos intérpretes que actuaron en el encuentro ante Central Córdoba de Santiago del Estero. 

En esta oportunidad, Patronato tuvo mayor circuito futbolístico. Es que las piernas no pesaron como en el juego ante el Ferroviario. Por eso estuvieron más fino y preciso con la redonda. Esto le permitió a De la Fuente mostrar argumentos positivos. El mediocampista le dio buen destino a cada jugada mientras tuvo resto físico. Garrido también fue importante para abrir juego y abastecer a los atacantes. 

El tridente ofensivo mostró movilidad. Más allá que no impuso una presión asfixiante, se las ingenió para incomodar a la defensa adversaria en la salida. Así obligó al rival al error. El anfitrión los capitalizó gracias al oportunismo de Telechea. El oriundo de Balcarce se burló de un pase en falso de Nicolás Pautasso para ingresar a territorio enemigo y provocar los primeros aplausos de la mañana.  

En ventajas, la tenencia del esférico paso a ser patrimonio de la visita. Aunque no llegó a agredir. Por contrapartida, brindó espacios que el Rojinegro explotó con la velocidad de sus puntas, aunque no estuvo preciso para aumentar cifras.  

Sí logró estirar el marcador promediando el segundo tiempo. Otra vez apareció en escena Telechea. El ex-Santamarina recuperó el balón sobre el borde del área grande. Asistió a Carrasco, que con un remate cruzado venció la humanidad del uno del Bicho Verde.  
Más allá de que los jugadores sunchalenses sintieron el enorme desgaste por los trabajos de pretemporada, exhibieron orgullo. Por eso lograron descontar. Lo hicieron al tomar mal parado en defensa al dueño de casa. Salvatierra capitalizó una duda en la salida de Bértoli para dirigirse hacia el arco y empujar el balón al fondo de la red. 

La diferencia en el marcador era mínima, pero no reflejaba lo que sucedía en el campo de juego. Más allá de algunas dudas defensivas, especialmente en el momento de la transición ataque-defensa, Patronato fue dominador de las acciones de juegos. Comas desnivelaba con sus proyecciones. Telechea lastimaba con su jerarquía. La falta de precisión en el último toque y algunas respuestas positivas de Viotti evitaron una nueva conquista del Rojinegro.   

El trabajo de Damián Lemos (ingresó promediando la primera parte por Lucas Márquez) también fue importante. El exvolante de Nueva Chicago mostró voz de mando. Ordenó constantemente al equipo. 

Patronato va incorporando su idea. Es verdad que enfrentó un rival que milita en dos categorías inferiores. La prueba sirve para ganar confianza y apuntar a corregir errores pensando en San Lorenzo. 

Comentarios