La Provincia
Martes 08 de Marzo de 2016

Solo ellas pueden lograrlo

Cinco paranaenses que se destacan en sus ámbitos de trabajo pero que además se hacen el tiempo para disfrutar de lo que más les gusta, comparten sus historias.  Casadas o solteras, son un ejemplo de la fuerza del género que se proponen por medio del deporte o el baile, una vida más placentera. 

Por Lucía Romani

Cuando las horas del día parecen no alcanzar para realizar todas las actividades diarias entre el mantenimiento de la casa, la jornada laboral, el cuidado de los niños o de algún familiar a cargo, parece imposible realizar una rutina de ejercicios, tomar clases de danza, salir a bicicletear o a correr. Por más difícil que se vea, muchas profesionales logran este objetivo y no solo lo consiguen sino que también llegan a destacarse en ese hobbie o actividad. Para demostrar que cuando uno se lo propone se puede, Lorena Jáuregui, Andrea Zaindenberg, Betiana Fornasari, María Paz López y Gladys Taverna accedieron a compartir sus experiencias con Diario UNO y de seguro darán una buena lección a más de un caballero.

De fuerza inigualable

Muchos sostienen la teoría que indica que la gran diferencia entre la psiquis del hombre y la de la mujer es la capacidad que ella tiene de poder ver una totalidad de cosas y plantearse más de un objetivo en un mismo momento, mientras que él puede realizar una acción a la vez o bien cumplir un solo propósito. Esto se desprende de un estudio realizado a través de un poderoso escáner en 2013, que determinó  que, a diferencia de los hombres, las mujeres tienen un cerebro que las hace más aptas para ejecutar tareas múltiples. Si se trae esta hipótesis a la cotidianeidad se comprueba con facilidad: las madres también son amas de casas, las amas de casa también son profesionales y las profesionales también se las ingenian para realizar actividad física o un hobbie. Mientras que, los padres prefieren ir paso a paso y en ese momento en que cuidan a los niños no adelantan trabajo, si conducen el auto, el llanto de sus pequeños no los distraerá y si tienen que hacer todo eso junto, delegarán tareas a otra persona. Como todas las cosas, esto tiene su lado bueno y malo para cada género, ya que lo que ellos harán de manera súper ordenada y pensante, ellas lo concretarán de acuerdo a la urgencia; esto hace que el género masculino sea brillante en algunas cosas y el femenino en otras. 

Es esa la cualidad que Diario UNO se propone destacar en el mes de la mujer. Con ese fin se rastreó a cinco paranaenses, profesionales que se desarrollan y sobresalen laboralmente en distintos campos pero que comparten un mismo desafío: exprimir el tiempo libre para poder realizar la actividad que les gusta y les da placer. Cinco ejemplos a seguir de personas que se las rebuscan para realizar sus sueños y para concretar a diario eso que las hace felices más allá de las obligaciones. 

La meta de cada día

A Lorena Jáuregui  la actividad gastronómica le demanda gran parte de sus días, pero igual se hace el tiempo para correr y participar de maratones.


Lorena Jáuregui, se dedica a la actividad gastronómica desde hace varios años y tiene un reconocido restaurante donde ejerce el arte de la cocina, ubicado en la esquina de Salta y Victoria de la capital entrerriana. Fuera de su profesión, descubrió que hay una actividad que se convirtió en su contención y espacio de desenchufe en un día ajetreado: el running. Si bien reconoce que la actividad gastronómica que desarrolla hace varios años implica muchas responsabilidades y le demanda una importante carga horaria, ella se organiza para poder realizar su rutina de entrenamiento semanal.  “Para la persona que es corredora y disfruta como yo de esta actividad,  siempre se encuentra el momento para poder realizarla”, describió Lorena.

La entrevistada detalla a Diario UNO que se desempeña como maratonista desde hace unos cuantos años y que forma parte de un grupo de corredores del gimnasio de San Martín 632, con los que realiza recorridos dos veces por semana en circuitos que van de los ocho a los diez kilómetros por la ciudad, a los que suma una tercera salida semanal sola o con alguna compañera en el momento que puede. Así describe sus inicios como maratonista: “Elegí esta disciplina motivada por mi prima Mariela, que corre desde adolescente  y me contagió sus ganas”.

Jáuregui reconoce que encontrar el tiempo para concretar su objetivo deportivo no le resulta nada sencillo: “No es fácil poder cumplir con todas las obligaciones que demanda la vida cotidiana: ser mamá, organizar la casa,  gerenciar un restaurante, entrenar, asistir a compromisos familiares o sociales ; pero es una cuestión de actitud la que te lleva a poder lograrlo todo”, afirmó con convicción  la empresaria que tiene una clave que no le falla: “Justamente cuando siento que el tiempo no me alcanza, me pongo las zapatillas y los auriculares y después de unos kilómetros trotando, todo vuelve a la normalidad”.

A pesar de que sus seres queridos le reclaman más tiempo juntos, el hecho de que su esposo también realice una rutina de entrenamiento hace que se apoyen mutuamente, además tanto él como su hijo la acompañan en cada carrera: “Mi hijo es mi fan”, reconoció.

Lorena relata que la actividad física la atrajo desde sus primeros años: “Desde pequeña acompañaba a mi mamá a  gimnasia y me gustaba la energía que se generaba allí.  Luego, cuando me vine a estudiar a Paraná comencé con clases similares y bicicleta fija (RPM), hasta que un día me invitaron a trotar y me gustó muchísimo. Al principio, costó; pero la sensación de cruzar el arco de la llegada  luego de tanto entrenamiento y todo el esfuerzo físico que implica una carrera es tan maravillosa, que sentís una inmensa felicidad”.

Las 24 horas no alcanzan

Un día de Lorena comienza alrededor de las 9, luego de una intensa noche en el restaurante. Dedica las primeras horas a organizar su casa y realizar diferentes trámites para el negocio, luego se dirige a su trabajo y a la tarde acompaña a su hijo en sus actividades deportivas. “Los días que entreno por la  tardecita, me organizo con mi esposo para ayudar al nene con las tareas escolares”, finalizó.

El 8 de marzo, el mensaje que dedica a sus pares es el siguiente: “Les propongo que incorporen dentro de sus rutinas habituales alguna actividad física que les atraiga, como la caminata, el trote, o el baile;  que se animen a darse un espacio para una misma y así verán en poco tiempo, todo lo que son capaces de lograr, se sentirán plenas”.
 
“Activa, renueva, rejuvenece”

Para Andrea Zaidenberg es aburrido ejercitar sola, entonces en el gimnasio comparte RPM, bodypump y gimnasia localizada.

Andrea Zaidenberg se desempeña desde hace varios años como docente de Inglés en el instituto de calle Urquiza al 737 y esa es la profesión que eligió para sus días. Gran parte de su jornada transcurre en las aulas de esa casa de estudios, guiando los primeros pasos de sus aprendices en la lengua extranjera. Sin embargo, luego de cerrar las lecciones ante el estudiantado su mente y su cuerpo todavía tienen mucha energía para dar: “Hay una frase viejísima que dice ‘Querer es poder’, el tiempo siempre está, solo hay que buscarlo. Siempre puede encontrarse si uno se lo propone”, compartió la profesora con Diario UNO.

Más allá de que disfruta mucho realizando rutinas en el gimnasio, también se desempeña como gerente en uno, actividad que también requiere de su dedicación. Consultada acerca de su actividad favorita respondió: “Hace muchos años me enganché con el entrenamiento. Me gustan muchas actividades allí dentro, en especial las clases grupales ya que por lo general me aburre ejercitarme sola. Hago RPM, bodypump y gimnasia localizada habitualmente”.

Pero no hace solo eso, Andrea también se suma a otras prácticas que se complementan perfectamente con su rutina física: “Me encanta practicar yoga, pilates y también salgo a caminar. Lamentablemente no puedo hacer todo pero trato de alternarlos y así me doy todos los gustos”.

A diferencia de Lorena, la demanda de parte de su familia no es problema para ella, ya que el deporte ocupa un lugar muy importante en su vida y siempre se ha ocupado de que su entorno lo respete. “En mi caso particular mi actividad nunca fue cuestionable -se ríe-, saben que es parte de mi vida y que me hace muy bien hacerlo. La actividad física genera la liberación de endorfinas que son las responsables del buen humor y en mi opinión es una de las mejores terapias en todo sentido”, explicó Zaindenberg.

Activa, renovada, rejuvenecida así se siente Andrea cuando realiza sus rutinas, además asegura que la ayuda a desprenderse de las tensiones y preocupaciones de todos los días: “El momento de tu clase de gimnasia o de lo que elijas hacer, es ‘tu momento’”.

La decisión de cuidarse fue lo que la que la llevó a concretar sus hobbies, si bien reconoce que no es fácil dentro de su agenda, destaca que mientras se tenga la voluntad se conseguirá. “Es más fácil ‘comprar excusas’ porque son gratis y abundan. Creo que hay que proponérselo y hacerse el espacio para una. La familia y el entorno terminan agradeciéndolo cuando te quieren bien. Está científicamente probado que hasta el rendimiento laboral es mucho mayor en la gente que practica algún deporte o hace una actividad”, explicó la entrevistada.

Sus primeros pasos como deportista los dio de niña en la práctica del hockey sobre césped, para Andrea esto era su pasión no solo por la actividad en sí, sino porque también era su espacio para compartir con amigas y la pasaba muy bien, con el correr de los años y debido a las distancias con su grupo de compañeras, el fitness reemplazó al palo y la bocha. 

Intensa jornada

Un día en la vida de la profesora comienza temprano camino hacia el trabajo y prefiere entrenar por la tardecita, ya que fisiológicamente a su cuerpo le cuesta hacer actividades intensas por las mañanas o a la siesta. De todos modos, si no tiene opción hace el esfuerzo y no descarta su rutina.  

Para el 8 de marzo, el mensaje que Andrea desea llevar es el siguiente: “Es difícil ser mujer en estos tiempos donde tenemos que repartirnos en tantas actividades nuestras y de nuestros hijos y donde además tratamos de ser exitosas, buenas madres , esposas , hijas , amigas y estar ‘lindas’, pero creo que tenemos que estar felices de serlo. No hay que volverse loca y exigirse tanto (...) Hay que premiarse por las cosas buenas y celebrar la vida (...) Se puede, y las mujeres podemos mucho”.

En cuerpo y alma

María Paz López hace zumba para desconectarse de su rutina. “Después de una jornada laboral es sumamente placentero”, expresó.

María Paz López es licenciada en Psicopedagogía y profesora en Educación Especial, trabaja en el Servicio de Cuidados Paliativos del Hospital Materno Infantil  San Roque y además, de forma particular  se dedica a los niños con capacidades diferentes los que demandan toda su atención psíquica y le generan emociones intensas de forma continua. Su profesión es su gran elección de vida, sin embargo ante una rutina tan dedicada necesita un cable a tierra que pueda desconectarla de lo experimentado en la jornada laboral.

Desde hace varios años, el zumba se convirtió en un boom realizado por miles de mujeres y hombres en todo el mundo, esta y su rutina de ejercicios se convirtieron en las actividades favoritas de María Paz: “Tres veces por semana realizo un circuito funcional  y los otros dos días, zumba. Toda la vida he realizado actividad física porque me siento muy bien haciéndola. Excepto un buen tiempo donde cursaba en la facultad y en el otro turno tenía prácticas”.

Para la psicopedagoga, el baile ocupa un lugar muy importante y siempre está muy presente en ella. “Conectarme con la música finalizando una jornada ardua de trabajo es sumamente placentero. Reconforta el espíritu, alivia tensiones, mejora el ánimo. Altamente recomendable.  Cabe destacar que ambas actividades que mencioné anteriormente las realizo a la nochecita, luego de mi laburo y antes de la cena”, expresó López.

Para la licenciada siempre hay tiempo para realizar una actividad física, eso sí, para lograrlo es necesario darle a esta la importancia que merece. “En mi caso, el horario para ir a clase de zumba y al gimnasio es inamovible e innegociable, si ponemos horarios de reuniones o de obligaciones que se superponen con estas, empezamos a postergar lo que realmente es tan necesario, como el despeje y el cuidado de la salud”, afirmó. 

La familia de María Paz sabe el lugar que ocupan las prácticas deportivas y el baile en su vida, es por eso que la respetan, además por el momento no tiene hijos, por lo que dedicarle una hora diaria a su rutina para ella no es una complicación.

Los trabajos aeróbicos, de fuerza, de coordinación y  la zumba forman parte de los momentos de mayor disfrute y alegría en la cotidianeidad de la psicopedagoga, la que afirma que en algunas ocasiones, cambia esas actividades por caminatas en la costanera de Paraná. 

Compromiso diario

Una jornada normal de María Paz, arranca temprano en su trabajo por la mañana, donde se desempeña hasta el mediodía. Luego vuelve a su casa a almorzar y posteriormente parte hacia la escuela donde trabaja con niños con capacidades diferentes. A la vuelta de eso atiende a unos pocos pacientes particulares en su consultorio. Llegada la tardecita es cuando termina con los compromisos laborales y luego de organizar su casa, la cena y demás detalles, se prepara para su desenchufe preferido.

Hoy, aporta su reflexión a Diario UNO: “El mensaje que puedo dejar a las mujeres, es que seamos capaces TODAS de hacernos un tiempo para nosotras. No solo para vernos más bellas –no es la única finalidad de la actividad física- sino para sentirnos bien, para disfrutar de buena salud, para despejar la cabeza. La actividad cambia el estado de ánimo. Es cierto que volvemos cansadas, pero es un cansancio agradable. También aprendemos a organizarnos y a ser comprometidas con lo que elegimos. Implica toda una organización, pero si se quiere, ¡se puede!”.

Predicar con el ejemplo 

Betiana Fornasari es ginecóloga y trabaja en el hospital San Martín de Paraná, además es directora de un centro de salud y también forma parte del Programa Provincial de Prevención de Cáncer de Cuello Uterino, promovido por el Ministerio de Salud de la Provincia. Tiene 38 años y lleva una vida súper activa dentro del campo profesional que eligió para desempeñarse laboralmente. Como toda especialista, sabe muy bien el rol importantísimo que cumple la actividad física en la salud mental y física de una persona, tal vez es por eso que decide predicar con el ejemplo. “Con los tiempos trato de encontrar y ocupar los baches entre el consultorio y el centro de salud, si no lo dejo para última hora, donde ya estoy más relajada. Hago zumba dos veces por semana y entrenamiento personalizado tres días, además  salgo a caminar”, detalló la doctora, que sostiene su rutina deportiva desde hace dos años.

Como no tiene hijos, la prioridad hoy por hoy para Betiana es su profesión y en segundo lugar ubica a las actividades físicas. “Comencé zumba por recomendación de mi hermana, hice unas clases con ella y ahí me enganché. El entrenamiento personalizado lo hacía antes y solo lo retomé, me gusta”, contó a UNO. 

Para la doctora, su día comienza alrededor de las 6.30 con su serie habitual de ejercicios y luego se dirige hacia el hospital para finalizar su jornada laboral en el centro de salud. Llegada la noche, realiza baile o caminata y, si tiene un descanso por la siesta, también practica.

Betiana tiene un mensaje para sus pares en su día: “La mujer ha ganado su espacio y se desempeña al igual que el hombre en diferentes profesiones; además, puede dedicar un tiempo para el cuidado y crecimiento personal, no solo realizando actividad física, sino otras recreativas y sin dejar de lado la familia y amigos. Personalmente, considero que hay que disfrutar y ser feliz con las elecciones que se toman y cumplir cada una nuestras metas”.
 
Multifacética

Gladys Taverna es una reconocida farmacéutica paranaense que tiene su propio negocio en peatonal San Martín y Alem. El trabajo allí demanda gran parte de su tiempo, pero si hay algo que no se priva de hacer eso es el deporte. Realizó todo tipo de rutinas, desde natación, aerobic, caminata, buceo, esquí, hasta danzas flamencas, ya que el baile es otra de sus pasiones.  

En respuesta a cómo hace para concretar todo lo que se propone, respondió: “Mis horarios para hacer actividades son de mañana, a las 6.30 ya estoy en la costanera haciendo aeróbica o en un gimnasio; cuando nado, lo hago a las 20.30. En cuanto a flamenco es una vez a la semana los viernes de tardecita”.

Gladys reconoce que en materia de baile le gusta todo, es por eso que toma clases con la Sociedad Española desde hace ocho años, comenzando su noveno ciclo esta semana, en cuanto a la natación dijo: “Comencé a nadar mientras realizaba el curso de buceo, voy con Andrés Solioz en el Club Atlético Estudiantes a un entrenamiento para aguas abiertas. Lo que más disfruto son los encuentros de masters , así se le llama a esta actividad para adultos”, relató la farmacéutica quien, además disfruta mucho de salir a pedalear por la ciudad,  motivo que la llevó a sumarse al grupo Médanos Bike de Aldo Villalba con el que emprende un nuevo destino, cada sábado. 

“En cuanto al buceo ya significa viajar y es una pasión que implica costos y más tiempo, en ese sentido me gusta la montaña también y el trekk, para ello me reúno con amigos algún fin de semana largo y trato de hacer estas actividades una vez por año al menos”, compartió Taverna, y rememoró una hermosa experiencia que consistió en escalar el Volcán Lanín en la Cordillera de los Andes.

Como la época de llevar a sus niños a la escuela y acompañarlos en su formación ya terminó, la entrevistada no tiene la misma demanda en su casa que hace algunos años, ya que sus hijos se encuentran en edades universitarias: “Ellos están muy contentos y me apoyan, antes me organizaba en base a sus tiempos”.

Más allá de las obligaciones laborales, la casa y la familia, Gladys sostiene que realizar actividad física depende solo de los gustos: “En lo particular no miro televisión, eso me da bastante tiempo extra, creo que cuando se elige hacer deportes el tiempo se encuentra”.

Su locura por el deporte data de su época escolar y para ella fue muy importante recibir el incentivo de parte de sus padres siendo niña, para convertirse en una asidua practicante, en ese sentido considera que es muy importante que todas las madres puedan inculcarlo a sus educandos: “El llevarlos a un club, sacarlos de una habitación con televisión, celulares, play, aparatos electrónicos y motivarlos en un deporte, es la clave; lo mío es consecuencia de mis papás, ellos generaron que me enamore de lo que cada uno hacía y me quedó todo”.

Cuestión de actitud

¿Cómo es un día normal en la vida de Gladys? Se levanta muy temprano para hacer algo de actividad física y luego marcha hacia su trabajo donde realiza horario de corrido. El almuerzo la encuentra en medio de su jornada laboral, por lo que come allí. Por las tardes se dedica a las tareas de la vida cotidiana y por la tardecita retoma sus clases de baile o natación, según el día. “Por la noche me acuesto cansada y con una gran satisfacción, descanso como los dioses”, afirmó Taverna. 

Gladys compartió un mensaje para su generación en su día. “Conozco muchas mujeres que han comenzado a hacer deportes de grandes, otras que me dicen: ‘A mí me gustaría pero no me dan los tiempos’, estoy convencida de que en algún momento todas podemos, la oportunidad está esperando, al principio nos podemos cansar pero son solo unos días, la recompensa es muy grande y los resultados se verán en una gran satisfacción personal, la mente tendrá más calma y claridad, los límites son siempre más cerca y alcanzables”.

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