La Provincia
Martes 10 de Noviembre de 2015

Sobreseyeron al analista Marín, por la muerte del joven Eyssartier

La Justicia entendió que “no es punible” atender como psicólogo sin estar matriculado

La Cámara de Apelaciones del Superior Tribunal de Justicia dictó el sobreseimiento de Francisco Javier Marín, el analista acusado por la muerte de Horacio Martín Eyssartier ocurrida a fines de 2012 y que estaba procesado por el delito del ejercicio ilegal de una profesión y la usurpación de grados, títulos y honores.
Durante más de una década, el médico atendió al joven y le recetó una batería de medicamentos, lo que se sospecha lo condujo a un notable deterioro de su salud. El 23 octubre y tras una votación unánime, los camaristas José María Chemez (presidente) y Miguel Giorgio, se mostraron en disidencia con varios planteos expuestos por la defensa, a raíz de que en el fallo  argumentaron que Marín “tiene una responsabilidad administrativa, ética y moral, la cual  quebrantó”, informó el abogado Marcos Rodríguez Allende, sobre uno de los puntos más salientes de la resolución. 

En diálogo con UNO el querellante se mostró sorprendido porque en su fundamentación, los camaristas expresaron “que de ninguna manera esa conducta resulta ser punible dentro del marco del Código Procesal Penal”. Para los jueces -subrayó Rodríguez Allende- esta manera de proceder “se encuadra dentro de las figuras atípicas en el CPP” y porque además entendieron que Marín, más allá de desempeñarse como psicólogo no matriculado, “posee el título de psicólogo”. Por esta razón los magistrados entendieron que el imputado “no ejerció ilegítimamente la profesión de psicólogo ni usurpó o se arrogó un título que no posee”.

En referencia a su labor como psiquiatra, la Justicia probó que “él es médico” y que podía ejercer como tal  dentro de esa especialidad. Aunque tal como consta en el expediente, este no posee la matrícula de la especialización en psiquiatría expedida por el Ministerio de Salud de la provincia. Para la querella este no es un detalle menor, ya que para ejercer “se requiere de una certificación , donde exige una serie de condiciones objetivas y subjetivas para otorgar la matrícula como psiquiatra”. Así quedó estipulado en un oficio del Registro de Profesionales de Salud, donde se advierte que Marín “no tiene especialidad reconocida”.

“Decisión absurda”
En una primera evaluación del dictamen, Rodríguez Allende precisó que se trata “de una decisión absurda, fuera de toda lógica, y carente de todo sentido de quien presidió este primer  voto -en referencia al camarista José María Chemez-”. También fustigó el tramo de la sentencia donde se afirma que el sello en las recetas donde se menciona la palabra psiquiatría  “no implica arrogarse un título de especialista”.

“El presidente del tribunal, en forma absurda, dijo que la utilización del sello profesional de Marín, en donde dice psiquiatría, no alude a tener un título de especialista, que Marín no posee”, enfatizó.

Haciendo lugar al recurso de apelación interpuesto por la defensa, los camaristas aseguraron que “efectivamente la psiquiatría forma parte de la incumbencia médica en general y el hecho de indicar determinada medicación a un paciente está dentro de las incumbencias propias del ejercicio de la Medicina, sin que resulte necesario contar con determinada especialidad para recetar una medicación específica”. El letrado advirtió que existió una clara contradicción de los jueces porque reconocen que Marín no cuenta con la especialidad de psiquiatra ni con la certificación expedida por el organismo competente.

La querella particular anticipó que apelará esta decisión, porque considera que “se ha cometido una injusticia” y que la resolución “debe ser revisada por la Cámara de Casación”. Para ello convocarán al Procurador General del STJ, Jorge García, y al Ministerio Público Fiscal.  En forma paralela continúa la investigación por la denuncia penal por mala praxis.

“Una aberración”
Horacio Eyssartier -padre- se mostró indignado por el reciente fallo judicial que confirma el sobreseimiento de Francisco Marín. Convencido de que se está ante una “injusticia” explicó que los jueces “desconocen las leyes vigentes que determinan claramente la imposibilidad de ejercer las especialidades de Psicología y Psiquiatría, por más de 12 años, dar diagnósticos presuntivos y cócteles de psicofármacos con recetas de archivos a innumerables pacientes”.
Eyssartier cuestionó el argumento de los magistrados respecto a la presencia de la palabra psiquiatría en el sello de las recetas: “Constituyen una burla a quienes hacen lectura a la resolución firmada por los señores jueces. No es solo la palabra psiquiatría, es el contenido de las recetas subscriptas durante tanto tiempo, dada la peligrosidad de los psicofármacos recetados a tantos pacientes durante tantos años”.
En una carta acercada a este matutino, el hombre recordó que Marín fue designado por el STJ para ocupar un cargo en el Juzgado de Ejecución de Penas y que durante 10 años ante  el pedido del Colegio de Psicólogos de Entre Ríos (Coper) para que se matriculara, respondía que no ejercía como psicólogo, sino que se desempeñaba como psiquiatra.
 

Comentarios