La Provincia
Domingo 14 de Febrero de 2016

Sin respuesta de la justicia, advierte: "Me va a terminar matando, me lo dijo y lo va a hacer"

Tiene 27 años y durante los últimos diez fue sometida a las peores vejaciones que puede sufrir una mujer. El hombre está denunciado en la Policía y en la Fiscalía de Gualeguaychú. “No aguanto más este infierno, tengo mucho miedo, me va a terminar matando, me lo dijo y lo va a hacer”, expresó la víctima.

Aterrada. Así vive la mujer que por primera vez se animó a hablar con un medio de comunicación después de muchos años. Encerrada en la casa que alquila hace un par de meses y a la espera de que alguien haga algo por ella. Necesita ayuda.

Según relató a un medio local, la mujer de 27 años que llegó a Gualeguaychú “para tener una mejor vida”, pero, lejos de esa realidad esperada, la joven se encontró viviendo un infierno, que se prolongaría por diez años. 

“A partir del lunes tengo que ir a ver a mi abogada para ver qué hacemos. Después de diez años me animé a denunciarlo, lo hice en la Comisaría de la Mujer y en Fiscalía. Pero igualmente vivo aterrada, la última vez que lo crucé en la calle me subió de los pelos a la camioneta y me llevó a su casa”, relató la mujer.

Pero esta situación no es nueva, ni mucho menos. Él tiene 41 años y, según contó la víctima, vive en Parada 13, camino al Cementerio Parque de Gualeguaychú,  donde ella convivió con él durante tres años. Lo conoció cuando tenía 17 y le prometió una mejor vida.



Pero nada de eso ocurrió: “me empezó a hacer trabajar en la noche, en los boliches. Yo trabajé todos estos años para él, pero me cansé: me cansé de sus palizas, de que me basuree, de que me rocíe con nafta y me amenace con quemarme con el encendedor en la mano; me cansé de que me encierre, de que no me dé de comer, de que me tenga como un animal”, contó entre lágrimas.

“Cuando me pegaba me hacía dormir en un lavadero chiquito, afuera de la casa (de Parada 13), no me daba de comer, y cuando empecé a pedirle parte de mi plata, todo empeoró: empezó a rociarme con nafta o con alcohol, me daba palizas que me dejaban días enteros sin poder moverme, ahí empezó el verdadero infierno”, agregó, quebrada por la angustia, al tiempo que indicó que no habló antes por miedo. “Si hablaba con un extraño me pegaba, si hacía algo sin preguntarle me pegaba, y me decía siempre que si hacía la denuncia me iba a matar o me iba a mandar a matar… me decía que nadie iba a preguntar por mí porque yo no tengo a nadie más que a él”, continuó.

Después de que la roció con nafta (el 14 de febrero del 2015), el 9 de marzo de ese año la mujer hizo la primera denuncia en la Comisaría de la Mujer. La Justicia está al tanto de lo que pasa. Más allá de la denuncia hubo un hecho en particular que no puede pasarse por alto. “La última vez que lo crucé yo iba por Urquiza, me empezó a insultar y me subió de los pelos a la camioneta. En su casa, aproveché un descuido y le robé el arma que tenía. La presenté en fiscalía con la esperanza de que hagan algo, me tomaron la denuncia, pero nunca lo citaron, nunca pasó nada; esta situación es desesperante, yo no puedo más, me va a matar, si me cruza me va a matar”, concluyó el desesperado pedido de ayuda de la mujer.


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