A Fondo
Domingo 13 de Diciembre de 2015

Sin imágenes no hay muerte

Marcelo Medina/ De la Redacción de UNO
mmedina@uno.com.ar

La fotografía del pequeño Aylan arrastrado a una playa turca por las aguas del Mediterráneo se sintió como un terremoto en el mundo. Sin embargo, un tiempo después ni siquiera hay comentarios en Facebook sobre un problema que lejos está de llegar a una solución. Encima de males para las familias que buscan un lugar para vivir en el Viejo Continente, se acerca el crudo invierno. Mejor mirar para otro lado. La información no descansa y siempre hay una noticia que desplaza a otra de las primeras planas. Si es “positiva” mejor aún. Para eso está la farándula y sus siempre inquietantes movimientos.

La crisis humanitaria desatada en Europa parece no tener solución. Parece, porque la tiene. Solo se requiere de buena voluntad política y retomar algunos principios humanistas. La ONU y la Unión Europea se reúnen y crean comité de crisis, pero las noticias que cada vez se ocultan más son catastróficas: muerte y más muerte, sin distinción de edad ni género.

Las personas que huyen de la guerra y el hambre son tratadas como un mero objeto a las que hay que buscarle un lugar para que no estorben. España, Francia, Inglaterra y Alemania movilizados por Estados Unidos son los únicos responsables de la devastación de Siria, Libia, Irak y Afganistán. Por ende son quienes deben hacerse cargo y solucionar un problema que se les fue de las manos. La irrupción en el campo de batalla sirio del Estado Islámico intensificó aún más un conflicto que ya se cobró la vida de 250.000 personas y provocó que 11,5 millones de sirios hayan abandonado sus hogares. Como si todo esto fuera poco Estados Unidos –un gran país para muchos argentinos, un modelo a seguir por su concepción de la democracia– desplegó tropas de élite contra el ISIS en terreno sirio. Más muerte y menos soluciones.

Todos los días las agencias de noticias internacionales y las redes sociales están inundadas de fotos de franceses muertos en el último atentado y sus historias de vida. Mientras que del asesinato en masa de seres humanos en Medio Oriente no llega nada. Se oculta, al fin y al cabo “son todos terroristas”. Los informativos argentinos, menos Visión 7 Internacional, pasan imágenes de archivo de explosiones, pero ningún cadáver. Después de Vietnam y Panamá los invasores aprendieron que lo mejor es no mostrar lo que hacen con los pueblos que ocupan. Entonces, en los medios, los ataques criminales sobre poblaciones civiles se cuentan o ilustran con imágenes de archivo, pero las muertos en Europa o Estados Unidos se fotografían hasta el hartazgo. También se cuentan los sueños que tenían esos ciudadanos. Muy distinto a lo que sucede con los muertos de Medio Oriente que posiblemente no tengan sueño ni sueños, porque hace años que ya no pueden descansar producto de las guerras. Lamentablemente los fotógrafos o camarógrafos no están en todos lados para poder mostrar el mal que le hacen al mundo el gobierno español, francés, alemán y ni hablar del encabezado por el premio Nobel de La Paz Barak Obama.

Hace pocos días vi un video de una nena siria que va cambiando su aspecto. Me hizo acordar a Gregor Samsa, ese hombre que se transforma en un enorme insecto. De ser una nena sonriente pasa a ser una nena atemorizada. Se convierte en un bicho, pero en un bicho de Medio Oriente que vale menos que un insecto europeo.

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