A Fondo
Viernes 06 de Mayo de 2016

Siempre joden a los abuelos

Hoy por hoy. Opinión.


Javier Aragón/De la Redacción de UNO
jaragon@uno.com.ar


Los políticos no tienen cara, los actuales, los anteriores y no sé los que vendrán. La gestión anterior quedará como una de las más corruptas de la historia. Pero, además, es imperdonable que durante los últimos años los que decían estar trabajando por los abuelos o afiliados del PAMI, se robaran todo, hasta los focos de la luz, como nos estamos enterando ahora.
Esta semana se conoció que se encontraron 16.000 sillas de ruedas apiladas, facturas truchas, clínicas fantasmas, sin olvidar que hubo miles de muertos a los cuales se les seguían pagando los beneficios.
Son unos ratas los políticos que utilizaron los bienes del Estado y del PAMI para llevarse en sus bolsillos los dineros que eran de los jubilados.
Bienvenido sea que en su momento hayan sido condenados Matilde Menéndez o Víctor Alderete por los actos de corrupción en el PAMI, pero ahora están procesados por varias causas de enriquecimiento ilícito o negocios incompatibles los responsables de la obra social en la gestión del kirchnerismo.
Es trágico y penoso que toda esta gente se haya robado el dinero de los jubilados, irregularidades ahora descubiertas. Esto pude ser considerado como un abandono de persona, ya que hubo gente que se murió esperando la atención o los beneficios.
Sin embargo, las actuales autoridades, en su concepción empresarial, entraron a investigar y cortar los servicios y beneficios de los abuelos. Con el pretexto de ordenar el caos, se tomaron resoluciones pésimas, como el recorte en los medicamentos. El gobierno de Mauricio Macri habló mucho de los abuelos, que les pagaría el 82% móvil, que aumentaría las jubilaciones, que las prestaciones serían dignas.
Lo primero que hizo fue ayudar a sus amigos empresarios o grupos ligados con la minería, y para el resto de los mortales avanzó con un tremendo tarifazo que golpeó aún más los alicaídos bolsillos de la población, en especial de los jubilados.
Mi padre falleció el año pasado cobrando una jubilación nacional de 4.000 pesos. Hoy, con el gobierno de Cambiemos los pasivos siguen a la deriva como el último orejón del tarro. Una verdadera vergüenza, ya que con los argumentos de que el kirchnerismo se robó todo, caímos abruptamente en un gobierno como el de Macri que desde que inició su gestión tuvo como mecanismo de defensa y explicación la sistemática mentira.

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