Ovacion
Miércoles 26 de Agosto de 2015

“Sentí que me saqué una espina de 2011”

El palista gualeyo, Daniel Dal-Bó regresó al país luego de clasificar a los Juegos Olímpicos. “Laburamos la cabeza”. 

Sebastián Gálligo / Ovación
sgalligo@uno.com.ar


Quedarse afuera de los Juegos de Londres fue un golpe durísimo para el palista de Gualeguay Daniel Dal-Bó. A tal punto que pensó en “dejar” el deporte, según confesó. Sin embargo no se quebró y esperó su momento. Siguió sumando medallas en el circuito internacional y este año tenía dos grandes desafíos: los Panamericanos y la Clasificación a Río de Janeiro 2016. Sumó una de plata en K1 1000 y la de bronce en K4 en Canadá y fue con la cabeza preparada a Italia para llegar a su máximo sueño. 

En una carrera inolvidable iba a llegar el pasaje. Junto a Juan Cáceres, Pablo Martín de Torres y Gonzalo Carreras, logró el tercer lugar en K4 1000, en el Mundial  de Canotaje en Milán (Italia) y estará en la competencia más importante para cualquier deportista. Ayer arribó al país y reconoció a Ovación que la clave estuvo en la preparación “psicológica” del equipo.   

—¿Qué significó clasificar a un Juego Olímpico? 
—Un objetivo cumplido, fuimos a buscar eso y sentimos que cumplimos. Siento que me saqué una espina porque en 2011 no lo pudimos lograr y no pude ir a los Juegos. Esto me motiva mucho para seguir. 

—¿Antes de viajar y luego de los Panamericanos manifestaste que iba a ser muy complicado por qué se les dio?
—Siempre es muy difícil porque hay muy pocas plazas para los Juegos y el nivel es cada vez más fuerte. Sentimos que mejoramos y cuando vamos a competir nos damos cuenta que los otros también mejoran y cuesta mucho. Este año pienso que laburamos un poquito más y pudimos meter el salto de calidad. 

—¿El mínimo detalle y la preparación fina es tan influyente?
—Se trata de enfocarse y estar bien mentalmente. Laburamos mucho psicológicamente para ganar y quedamos terceros. Nos costó bastante recuperarnos de ese golpe en los Panamericanos. Porque nos preparamos para ganar y ser los mejores de América y salimos terceros. Entonces fuimos a competir como si fuéramos los mejores de América.  

—Fueron muy regulares toda la carrera, pero en el final se acercaron todos ¿Te podés abstraer de la presión de ver el bote cerca o tienen la mirada fija en la meta?
—En la carrera te juega mucho la cabeza. No es tan larga, pero pensás muchas cosas porque sabés que en el final todos van a apretar. En los Panamericanos nos falló eso, la cabeza y sobre el final se nos metieron Brasil y Cuba y llegamos con la velocidad del bote. Esta vez cambiamos, pero siempre te das cuenta y hay que trabajar para superar la presión. 

—¿Tus compañeros también lo sufrieron?
—Por los menos con Pablo que corrimos juntos en K4 en 2011 sí. Hablamos de no meternos tanta presión y los otros dos tenían muchas expectativas y tuvieron que trabajar para manejar los nervios. No tirar todo. 

—¿Y ahora en los Juegos?
—El objetivo es estar en la final. Hoy no estamos para estar en el podio, pero nos quedan 11 meses y vamos a tratar de hacer todo lo posible para llegar de la mejor manera. Es muy difícil lograr una medalla, pero vamos a intentarlo. 

—¿Por qué cuándo te quedaste afuera de Londres fuiste tan autocrítico y exigente?
—En realidad, antes tomaba como que no haber ido a los Juegos me había defraudado. Pero porque consideraba que tenía el nivel. Después uno se tranquiliza y a veces no se dan las cosas por otros factores. En su momento pensé hasta en dejar y me di cuenta que no era la solución. Seguí insistiendo y sabiendo que podía clasificar y también que no, porque es muy complicado. Maduré un montón. 

—¿Te tomaste un segundo para pensar que vas a estar en una Villa Olímpica con los mejores atletas del planeta?
—Realmente no lo pensé. Estoy con calma y lo más tranquilo posible. Si te tomás todo a lo loco te tira para atrás y te vas de lo importante que es enfocarme en a qué vamos a ir. 

Los mejores de América 

Cuando el equipo argentino sumó el bronce en los Panamericanos se celebró a medias. Porque internamente sabían que estaban para más. En Toronto, Cuba y Brasil terminaron arriba y pusieron dudas sobre la clasificación a los Juegos en el Mundial. Pero al final todo cambió. Los argentinos realizaron una competencia tremenda en la cual mantuvieron un ritmo impecable a pesar de la remontada de los seguidores. Argentina cerró la competencia detrás de Alemania y Kazajtán y Brasil y Cuba en la quinta y octava colocación. 


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