La Provincia
Miércoles 06 de Enero de 2016

Señales que alertan en la desembocadura del Antoñico

Los especialistas repiten un término técnico: “Curva de Remanso”. El caudal del arroyo urbano choca con la masa de agua que llegó con la crecida del río Paraná y vuelve hacia la ciudad. La situación se repite en todas las desembocaduras.

La altura del arroyo Antoñico, frente al barrio Puerto Viejo, en el oeste de Paraná sorprende a los que circulan por la zona en forma casual y preocupa a los vecinos que todos los días salen a la puerta de casa para ver en dónde está el límite del agua.
Algunos hombres grandes acompañados con niños y hasta trabajadores, que se toman un descanso a mitad de mañana, aprovechan para mojarrear desde la costa. Algo impensado en la curva del Antoñico antes de llegar a la zona del hipermercado de capitales norteamericanos.
Antes de que llegara la creciente el arroyo era un hilo de agua con altos porcentajes de contaminación que se abría el paso entre la basura que tiran los paranaenses (en su mayoría de otros barrios) con total irresponsabilidad.
Siguiendo hacia barrio Humito, con el río en la espalda, el caudal de agua comienza a bajar lo que permite que las máquinas y los trabajadores de la construcción continúen con el entubamiento.
“Cerrar los arroyos tiene sus cosas buenas y sus cosas malas”, respondió a UNO el ingeniero Oscar Duarte, jefe del Departamento Hidrología de la Dirección de Hidráulica del Gobierno de Entre Ríos.
Ahora las autoridades municipales dependen de la cantidad de lluvia que afecte a la capital provincial. En la desembocadura,  la ahora famosa “Curva de Remanso” frenará el desagote y el agua volverá por el curso de agua poniendo en peligro las casas que están a la vera del arroyo.

El control de los arroyos, por Ley, está en manos de las municipalidades.
Si bien la situación más preocupante se genera en el Antoñico también se pueden ver afectados los paranaenses que tienen sus casas (en su mayoría muy precarias) a la vera de los arroyos Colorado, Manga, La Santiagueña y Tuyucúa.



Mirá el video del arroyo Antoñico en Puerto Viejo: 

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