Ovacion
Domingo 31 de Enero de 2016

Selfie con Santiago González

El jugador de básquet esta temporada está en Echagüe de Paraná donde sueña con hacer historia.

—¿De qué equipo sos hincha? 
—Era muy hincha de Unión de Santa Fe. Hasta los 18 años que me fui de Santa Fe era fanático. Iba de local y de visitante y llegué a viajar en la combi con la barra. Conocí muchas canchas como Boca, San Lorenzo, River, Independiente, Estudiantes...Siempre a la popular. Somos todos muy futboleros en casa, pero mis hermanos son de Colón. 

—¿Y cómo es eso?
—Somos cuatro hermanos, tres de Colón y yo de Unión. Por llevar la contra, jaja. Después cuando empecé a jugar profesionalmente al básquet le perdí el gusto. 

—¿Un equipo que integraste?
—Pedro Echagüe. Si bien no ascendimos, es como que éramos una familia. Estábamos todos en la misma filosofía, algunos estudiábamos, otros trabajaban y es un club muy humilde. Viajábamos en cole línea y no ganábamos mucho y logramos grandes cosas, más allá de que no ascendimos.  

—¿Un triunfo?
—El segundo ascenso con Argentino de Junín cuando le ganamos a Oberá el tercer partido en Misiones. Ese año, el 2011, había fallecido mi mamá y fue un triunfo muy lindo en lo personal que me hizo muy bien.  

—¿Un jugador con el que compartiste vestuario?
—Me inclino por elegir un jugador por lo cómico y lo que significó para el grupo. El Negro Suárez de Pedro Echagüe. Fue un jugador que hizo grandes cosas en el día a día. Y desde la admiración, Chuky Robinson. Con 40 años y siendo que el americano siempre está más por el lado de lo individual y lo estadístico, hizo grandes cosas por el grupo.   

—¿Un técnico?
—El técnico que me hizo mejorar mucho y me marcó fue Juan Pablo Boadaz. Me dio mucha confianza. 

—¿Un dirigente?
—Compuesto. Mario Carzino en San Martín de Corrientes y el tridente de Argentino de Junín, Germán Lambrisca, Marcelo Velasco y Sergio Romero. Los marco como uno. Fue una relación estupenda en ambos clubes. 

—¿Una cancha?
—La de Argentino de Junín. Es una cancha que me transmitía que esa noche no podés no dejar todo. Entrás y te contagiás. 

—¿Cuál fue tu primer sueldo y en qué lo gastaste?
—Cuando jugué la Liga B con Lanús con el primer sueldo me compré un DVD y un home theater porque era fanático del cine. Recién salían y al lado de la casa de mi hermano en Buenos Aires había una casa de electrodomésticos. La marca era Grundig, estaba chocho como si fuera un descapotable, ja.     

—¿Un Mundial de fútbol?
—El de 2002. Recuerdo ese porque nos juntábamos con mis amigos y se jugaba de madrugada. O hacíamos la previa o mirábamos los partidos y salíamos. 

—¿Un ídolo?
—Mi viejo siempre fue una persona que admiré porque el nos inculcó mucho la parte deportiva. Fue influyente. Y después el Club Gimnasia. Si bien no es una persona física, es un lugar que nos impulsó mucho a todos. Vivíamos ahí y nos formó mucho.  

—¿Cuál es tu top five de deportistas argentinos?
—Elijo a cinco que son los que me transmiten cosas y no tanto desde los logros. Luis Scola. Mascherano, Oberto, Palermo y Gaudio, el talento lo dejé para lo último, jaja.  

—¿Y tres del mundo?
—Federer, Scola y lo tengo que poner a Messi. En el mundo tengo que hablar de talento.  

POPURRÍ

—¿Qué es lo que mejor te sale?
—Haga lo que haga, hacerlo con el corazón. Trato de hacer lo que siento y hacerlo por lo que siento sin pensar mucho en el resultado: ganancia o pérdida. Entrego todo por algo.  

—¿Qué cosas te sacan?
—Las personas que desaprovechan el talento. No solo en el básquet, sino también en la vida. Me ha pasado en la Facultad o en una cancha. O sea el hecho de que alguien haga fácil algo y que no se preocupe por mejorarlo o explotarlo, me da un poco de rechazo. Será porque no lo tengo, ja.  

—¿Qué cosas te hacen reír?
—Me hacían reír mucho los programas de Videomatch de antes; mi hermano más grande que es el cómico de la familia y muchas anécdotas del básquet.   

—¿Cuál fue tu peor compra?
—Unas zapatillas de básquet con doble cámara. Siempre usé las más simples y esa vez me duraron cuatro partidos.  

—¿Cocinás?
—Sí, mucho. Me gusta. 

—¿Una comida favorita?
—Una colita de cuadril con papas y batatas. Me gusta mucho hacerlo, salpimentar a gusto y llevarla despacio para que se haga bien con su jugo. 

—¿Una bebida?
—El agua como deportista y porque tomo mucha. Y el vino tinto.  

—¿Un dibujo animado?
—Los Halcones Galácticos. 

—¿Un super héroe?
—No era tanto del súper héroe, pero seguía a Batman y Superman. Nunca de comprarme un traje. 

—¿Qué música escuchás?
—De todo. Tuve etapas. Como santafesino y antes de irme a Buenos Aires era cumbianchero a morir. Fui a ver Mario Pereyra, Cali, Coty, lo que se te ocurra. Pero hoy de todo, desde el reggaeton al rock nacional.  

—¿Una banda?
—Y Mario... fui al recital donde se grabó el CD en vivo en la cancha de Unión. Explotó. Había dos chicas y nos pidieron que las carguemos en el hombro para ver porque somos altos. Y cuando empezaron todos a saltar, las revoleamos. Ni en pedo nos íbamos a acalambrar los hombro, ja.   

—¿Una película?
—Hombre de Honor, la de Robert De Niro. 

—¿Un viaje?
—El último que hicimos con mi mujer a Cuba. Fue muy lindo porque nos enteramos que íbamos a ser padres previo al viaje así que fue un plus. 

—¿Una ciudad?
—Junín o Santa Fe. 

—¿Un lugar para vivir?
—Junín, Santa Fe o Posadas. Son los tres lugares donde más afectos hemos creado. 

—¿Qué lugar te gustaría conocer?
—Europa. Tengo descendencia alemana y tengo la ciudadanía alemana. Por eso me gustaría conocer mis orígenes.  

—¿Qué cosas te seducen?
—Los desafíos colectivos. Esos logros que te quedan el día de mañana para transmitirle a tus hijos. 

—¿Una mujer?
—Mi vieja porque fue una mujer impresionante. Tuve la desgracia de perderla joven, a los 27 años. Y mi mujer que ya llevamos 10 años y me ha dado la posibilidad de tener un hijo y tenemos una relación muy buena.  

—¿Cuál es el contacto más groso que tenés en el teléfono?
—Cuando jugaba en inferiores tenía el teléfono del Oveja Hernández, entonces decía, mirá tengo el teléfono del Oveja. Lo mismo con el de los extranjeros. Cuando era chico tenía el de Byron Wilson. 

—¿De quién te gustaría tener el número de teléfono?
—De Federer para tener un charla y preguntarle cómo ser tan ganador y seguir en ese pico de rendimiento tantos años. Me interesa saber que pasa por su cabeza. Conocer ese costado. 

Ficha personal
Un jugador que deja el corazón y de cuatro ascensos. Santiago González nació el 17 de noviembre de 1983 en Santa Fe. El pivote de 2,03 metros comenzó su carrera en el básquetbol en las divisiones inferiores de Boca. Luego continuó su carrera en Lanús, Echagüe en el TNA y Pedro Echagüe donde disputó tres temporadas y llegó a jugar una final por el ascenso. Jugó Liga Nacional A con Monte Hermoso y tres temporadas en Argentino de Junín, en donde ascendió dos veces a la Liga Nacional y jugó la máxima categoría. Pasó por San Martín de Corrientes donde jugó dos temporadas y 2013-2014, ascendió a la Liga Nacional. Volvió a vestir la camiseta de Echagüe y final de temporada pasó a Instituto de Córdoba donde logró otro ascenso a la Liga Nacional. Esta temporada está en Echagüe de Paraná donde sueña con hacer historia. Aguerrido y con mucho carácter Santi se gana el corazón de los hinchas y ya suma cuatro ascensos en su carrera. En 2009 se recibió de psicólogo mientras jugaba en Capital Federal para Pedro Echagüe.  
 

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