A Fondo
Jueves 04 de Junio de 2015

Sedentarismo, una enfermedad que mata

La inactividad física es un enemigo silencioso que mata cada vez a más personas en el mundo, incluso más que el tabaquismo, el alcoholismo o el consumo excesivo de drogas.
Las cifras son alarmantes. Declarado como una pandemia, el sedentarismo mata a más de 5 millones de personas en el mundo y es el segundo factor de riesgo de muerte, afectando a más del 40% de la población mundial.
Lo preocupante es que los riesgos de esta silenciosa enfermedad son muchos: aumenta la incidencia de cáncer de ovario, colon, endometrio y mama. También de Alzaheimer, diabetes, enfermedades cardiovasculares, estrés, ansiedad y depresión. Y la lista continúa: lumbago, obesidad, osteoartitris, osteoporosis, y mortalidad.

La silla, nuestro peor enemigo

La vida moderna y la falta de tiempo son factores que afectan directamente a la poca actividad física que realizamos. Y si a eso sumamos que la mayoría de las personas pasamos más horas del día sentados que parados, el resultado es mortal.
“El estar sentados casi todo el día es una realidad que nos aqueja a todos” dice Ximena Muñoz, médico nutriólogo y una de las líderes de Mover, una coalición de instituciones médicas que busca revertir las cifras del sedentarismo en nuestra sociedad. “Nosotros como coalición lo que queremos transmitir, clara y fuertemente, es que ser sedentario no es una opción. La inactividad física mata”.
Esa misma convicción hizo que este grupo de doctores buscara una forma de alertar a la población sobre esta lamentable realidad. Así nace “La silla” una campaña que toma como simbolismo este elemento que se ha ido transformando en un verdadero enemigo.
“Creemos que es responsabilidad de todos crear conciencia sobre esta pandemia y entregar las herramientas necesarias para que el cambio en los hábitos de vida de la población sean prioritarios”, dice el traumatólogo Fernando González, uno de los fundadores de la Coalición que hoy agrupa a once sociedades científicas.

Moverse es vida
Lo bueno de todo esto es que el remedio para esta enfermedad es muy simple y barato: moverse. Sí, así de fácil. Y no es algo nuevo,  Hipócrates ya lo decía miles de años atrás: “Caminar es la mejor medicina para el hombre”.

En esa línea es que los mismos doctores firmaron un compromiso para promover desde sus áreas la práctica de actividad física y recetarla cuando sus pacientes vayan a sus consultas.

Revolución del movimiento

Si bien lo recomendable es hacer 150 minutos de actividad física a la semana, que se pueden repartir en, por ejemplo, 30 minutos al día, podemos empezar por hacer pequeños cambios en nuestros hábitos cotidianos.
“Antes de empezar a hacer una actividad física programada, con metas y estructurada, lo mejor es empezar a quemar calorías en la vida cotidiana” aconseja el deportólogo de Clinica las Condes, Dr. Francisco Verdugo.
Aquí algunas ideas para empezar el cambio:
  • Prefiera subir escaleras antes de usar el ascensor.
  • En escaleras mecánicas, subir activamente también.
  • Si vas a hablar por teléfono, conversa caminando.
  • Si vas a algún lugar en auto, estaciónate un poco más lejos y camina un poco más.
  • Si sacas a pasear a tu perro, hazlo durante media hora a paso rápido.
  • En vez de lavar tu auto en un servicentro, hazlo tú mismo.
Luego se puede pasar al próximo nivel y hacer una actividad física con una intensidad moderada a alta. “Eso quiere decir una intensidad que te provoque aumento de tu frecuencia cardíaca” dice el doctor Verdugo. (*Un buen medidor para saber si estamos en la intensidad correcta es no poder cantar mientras realizas esa actividad).
Fuente: http://www.revistamujer.cl/

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