Policiales
Lunes 29 de Junio de 2015

Secuestraron más de 600 kilos de pescado en mal estado con destino a Paraná

Lo descubrieron en un procedimiento que se realizó en Aldea Brasilera. Crecen los controles  

La Policía de Entre Ríos, a través de la Dirección Prevención de Delitos Rurales, informó sobre el procedimiento que realizó la Brigada Abigeato de Diamante,  en el ingreso a Aldea Brasilera en donde decomisó  600 kilos de pescado. Había sábalos, bogas y tarariras que, cuando las descargaron, observaron piezas con un tamaño que no se ajustaban a los exigidos por la Dirección Recursos Naturales. El veterinario policial Juan Caram decidió que  sean “desnaturalizadas” por no estar aptas para el consumo humano. 

Operativo

El  personal de la Jefatura Departamental en el medio de un operativo vehicular detuvo a una camioneta  que llevaba en su caja 600 kilos de pescado. 

En ese momento  intervino el subcomisario Marcos Pereyra y comprobó  junto al oficial principal Santiago Cerda Cáceres que, en el kilómetro 18  de la ruta provincial N° 11, la pick up llevaba el pescado de río sin ninguna documentación que acredite su propiedad o procedencia, independientemente de que el utilitario carecía de la habilitación de Senasa  para trasladar ese tipo de mercadería, explicaron desde la Policía entrerriana. 

El rodado carecía de un equipo de refrigeración obligatorio y necesario para estos movimientos comerciales de acopio. “Por todas estas falencias sanitarias se confeccionó el acta de infracción por la Ley de Pesca Nº 4.892 que habilitó el decomiso de la mercadería cuestionada”, detallaron. 

La ley    

En 2014 según los datos que entregó la Dirección General de Fiscalización Agroalimentaria dependiente del Ministerio de Producción de Entre Ríos, las prácticas sin licencia, tanto en la caza  como en la pesca de especies prohibidas son dos de las transgresiones más comunes

En el área subrayan que, en cuanto  a  la pesca deportiva, sucede que “pescan sin licencia, pescan especies prohibidas, utilizan artes de pesca prohibidas y transportan más piezas que las permitidas”.

En cuanto a la pesca comercial, descubrieron, el año pasado, que las infracciones más frecuentes son:    “Acopiar o comercializar sin licencia, acopiar sin guía o en zonas o épocas de veda, acopiar pescado fuera de la medida permitida, utilizar vehículos o locales no habilitados, entre otras acciones”.Los pescadores deportivos como los comerciales hacen daño al recurso natural, cada uno a su manera. Los deportivos son más fáciles de controlar que los “grandes acopiadores”. 


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