La Provincia
Viernes 21 de Octubre de 2016

Se realizó un nuevo Grito Blanco en Guleguaychú

Los estudiantes de jardín, primaria y secundaria se manifestaron contra la contaminación del río Uruguay.

"Basta de contaminación" y "No a la pastera Botnia" fueron algunas de las frases expresadas por los alumnos durante el acto que terminó en un "ruidazo" en la Plaza Urquiza, frente a la Municipalidad.
Alumnos de 30 jardines de infantes, primarias y secundarias marcharon este viernes por las calles de Gualeguaychú y al llegar a la Plaza Urquiza se unieron en un emocionado llamado a los adultos a que trabajen por el cuidado del ambiente y contra la contaminación del río Uruguay, en la 12° edición del Grito Blanco.
"Por un futuro limpio, sano y una vida digna para todos" fue el reclamo del Grito Blanco, una iniciativa que desde hace 10 años convoca a los estudiantes de la ciudad a visibilizar la preocupación por el cuidado del ambiente y la necesidad de trabajar contra la contaminación.
"Basta de contaminación", "Ayúdennos a tener un futuro limpio y sano" y "No a la pastera Botnia" fueron algunas de las frases expresadas por los alumnos durante el acto que terminó en un "ruidazo" en la Plaza Urquiza, frente a la Municipalidad de Gualeguaychú.
"Los chicos hicieron un fuerte y claro llamado a los padres, mayores y gobernantes para que los ayuden a tener un futuro limpio, sano y una vida digna para todos", dijo a Télam Juan Veronesi, integrante de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú.
El asambleísta contó que entre las escuelas que llegaron de otras ciudades se destacó la presencia de Raíces y Alas, una institución de la ciudad bonaerense de Escobar que tiene como eje la educación ambiental y participa en cada edición del acto en la ciudad entrerriana.
Durante el Grito Blanco de hoy esos estudiantes bonaerenses clamaron por "ver a los ríos como esos cursos de agua capaces de unir a los pueblos y no de separarlos".
"Fue emocionante escuchar de boca de los chicos de Gualeguaychú cómo ellos mismos cuidan el agua, las propuestas para evitar la emisión de gases tóxicos y las iniciativas para evitar que el río se contramine con la especial preocupación por la pastera Botnia en la Cuenca del Uruguay", contó el dirigente social.
Durante la caminata, que comenzó en la esquina de Rocamora y 25 de Mayo y concluyó en la plaza municipal, la frase que resonó fue: "Nosotros somos el Grito Blanco".
La columna integrada por alumnos de guardapolvo blanco y de uniformes distintivos de colegios privados se dirigió hasta la Plaza Urquiza, donde los esperaban vecinos al pie del escenario para un acto que contó con el apoyo de la Departamental de Educación.
"Más que nunca insistimos en que es el grito de los niños y jóvenes dirigido a sus mayores, a sus padres, a los funcionarios y a la dirigencia política, porque ellos nos piden que cuidemos el ambiente para que lo encuentren mucho mejor que ahora, durante la vida que les espera", dijo al asambleista al resumir el mensaje que año a año repiten las delegaciones de las escuelas.
El primer Grito Blanco que se hizo en la costanera de Gualeguaychú recibió críticas de parte de los defensores de la papelera Botnia, quienes esgrimían "la utilización de los guardapolvos".
Sin embargo, a lo largo de estos años, en cada edición, los chicos y jóvenes han demostrado una creciente conciencia ambiental, no solamente con mensajes en contra de la presencia de la pastera ubicada en la ciudad uruguaya de Fray Bentos, sino también poniendo énfasis en otras problemáticas ambientales.
El conflicto por la instalación de la pastera, que funciona en Uruguay desde 2007, comenzó en 2005 y desde entonces pobladores de Gualeguaychú y ambientalistas se movilizaron contra la instalación de las plantas sobre el río Uruguay, incluyendo en sus acciones el corte de rutas y del puente internacional Libertador General San Martín, que comunica ambos países.
Por el conflicto, Argentina demandó a Uruguay ante la Corte Internacional de Justicia, con sede en La Haya, argumentando que la instalación de las plantas de celulosa era contaminante y se había violado el procedimiento establecido en el Estatuto del Río Uruguay.
Por su parte, Uruguay demandó a Argentina ante el Mercosur y ante la Corte de la Haya por los cortes de ruta, a los que consideró una violación al principio de libre circulación.
El tribunal desestimó la demanda uruguaya y el 20 de abril de 2010 dio a conocer su resolución definitiva respecto a la demanda argentina, resolviendo que Uruguay había violado sus obligaciones (establecidas en el Estatuto del Rio Uruguay) de notificar e informar de buena fe, pero consideró desproporcionado ordenar el cierre de la planta.
Finalmente, la Corte de la Haya instruyó a ambos países a realizar un monitoreo conjunto del río, a través de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU).
El conflicto finalizó tras la firma, el 30 de agosto de 2010 en Montevideo, de un acuerdo para conformar un comité científico en la CARU, pero las voces de los vecinos de Gualeguaychú siguen alzándose cada año en contra de la actividad de la pastera sobre aguas del río Uruguay.

Télam

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