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Domingo 14 de Junio de 2015

Se espera una dura contienda voto a voto en la batalla por la Intendencia de Rosario

Por primera vez en más de dos décadas, el socialismo corre riesgo de perder el control del municipio.

Cerca de 800 mil rosarinos definirán hoy entre cinco candidatos al intendente que gobernará la ciudad los próximos cuatro años. Por primera vez en más de dos décadas, el socialismo enfrenta una elección donde corre riesgo de perder el control del municipio. En paralelo, una fuerza emergente a nivel local como el PRO tiene el desafío cierto de quedarse con la Intendencia. El peronismo apuesta a disputar con chances el sillón mayor del Palacio de los Leones, tras quedar relegado en los últimos comicios. El Frente Renovador buscará arrimarse al pelotón de protagonistas, tras su debut en las primarias. Y la izquierda aspira a superar su techo histórico.
Las elecciones primarias de abril dejaron como saldo un resultado con múltiples lecturas ya que el Frente Progresista fue el espacio más votado con 169 mil votos, sumando a sus dos candidatos (100 mil de Mónica Fein y el resto de Pablo Javkin), pero la más votada fue la macrista Ana Laura Martínez con 128 mil sufragios propios.
Desde el 19 de abril quedó flotando el interrogante: ¿los votos de Javkin se trasladarán de manera lineal a la actual intendenta? ¿El PRO llegó a su techo o puede sumar voluntades de otras fuerzas? ¿El voto castigo al actual gobierno municipal lo podrá capitalizar el peronismo?
A favor de las aspiraciones reeleccionistas de Fein, tanto el diputado nacional de la Coalición Cívica como el sector radical que lidera la concejala María Eugenia Schmuck dejaron de lado el discurso crítico a la actual gestión y se sumaron a la campaña oficialista. Lo hicieron tras registrar un “cambio de actitud” del socialismo, que pareció tomar nota de sus proyectos y habló de un eventual nuevo gobierno con perfil más frentista.
Sin embargo, los cuestionamientos de esas fuerzas al gobierno de Fein fueron tan fuertes en la previa a las primarias que nadie se anima a proyectar con certeza que los votos frentistas quedarán todos dentro del Frente Progresista.
La intendenta Fein, la candidata de unidad del socialismo en 2011, que en aquella elección superó el 50 por ciento de los votos, pagó el costo político de la problemática de la inseguridad que azota a la ciudad pese a no ser un tema de directa competencia municipal. Tanto que en las primarias no logró imponerse en ninguna de las seccionales de Rosario.
Resta saber si la sociedad rosarina acepta darle una segunda oportunidad, como lo hizo con todos los jefes comunales desde el regreso de la democracia.
La gran sorpresa. La concejala Martínez, la gran sorpresa de las Paso, dejó al PRO ante la posibilidad cierta de pelear voto a voto por la Intendencia de Rosario. Con apenas dos años en política, la ex periodista deportiva afronta el desafío de retener los avales de las primarias y sumar de otros sectores para imponerse en los comicios.
Con un discurso simple, focalizado en la seguridad y en su simpatía personal, Martínez se refugió en los “equipos” cada vez que se le pidió alguna definición sobre los asuntos clave de la ciudad.
Y en el debate televisado donde confrontó con sus adversarios dio algunos pasos en falso. Hasta tuvo que dar explicaciones por sus faltazos en la comisión de Salud que preside en el Palacio Vasallo desde el año pasado.
Igual, el macrismo rosarino viene creciendo de manera sostenida desde su primera irrupción en una competencia electoral en 2009. Pasó de tener una banca a ser la primera minoría en el Concejo. Y ahora busca destronar al PS del poder municipal tras 25 años de hegemonía.
Por la remontada. El tercero en discordia, el kirchnerista Roberto Sukerman, buscará disputar con chances el sillón mayor del Palacio de los Leones. Para ello primero debe quedarse con los 103 mil votos de la interna peronista, más allá de sus 63 mil sufragios.
Para muchos rosarinos, el ex jefe de la Ansés local fue el gran ganador del debate de hace dos domingos. Allí confrontó con idéntica dureza contra Fein y Martínez, que respondieron, incómodas, sus ataques políticos.
Desafíos simultáneos. El periodista Alejandro Grandinetti, con apenas cuatro meses en la arena política, tiene por delante varios desafíos simultáneos: conservar los 52 mil votos que obtuvo en las Paso y acercarse al pelotón de protagonistas.
Pero al mismo tiempo deberá superar el desgaste de ser candidato de una fuerza, el Frente Renovador, en franco descenso en las encuestas nacionales, con un líder diluido como Sergio Massa.
Los sondeos de opinión también ubicaron al conductor radial entre los más favorecidos por el debate. Entre los televidentes, oyentes y lectores hubo buena receptividad a su posición no tan confrontativa sino más bien propositiva.
Desde el Frente de Izquierda, el reconocido dirigente de Amsafé Edmundo Muni Finkelstein aspira a sostener los 12.700 votos que consiguió en las primarias y elevar el techo histórico del sector que representa.
Fuente: La Capital

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