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Jueves 11 de Junio de 2015

Se casaron en el hospital donde él espera ser operado del corazón

Ceremonia en el hospital Cullen de Santa Fe. María Laura y Ernesto dieron el sí en el nosocomio de la provincia vecina donde él está internado desde hace un tiempo

Ayer por la mañana, el amor revolucionó el hospital Cullen de Santa Fe. Un paciente se casó con su pareja en la habitación donde lucha contra una enfermedad renal crónica y espera desde hace dos meses una operación de corazón. 

María Laura Ortiz y Ernesto Ángel Monzón son los protagonistas de esta historia de amor que se selló con un sí esta mañana en la habitación número nueve del área de Urología del nosocomio. 

En una emotiva ceremonia, ​ella con su vestido turquesa y él con su moño azul preparado por las enfermeras, se casaron frente a sus familiares y amigos y se entregaron alianzas como símbolo de unión. 

Con nervios, ansiedad y alegría, los novios vivieron un día inolvidable. “Dos veces me pidió matrimonio y yo no le creía, pensaba que me estaba haciendo una broma y le decía que era de mal gusto. 

Ernesto reconoció que hacía tiempo venía insistiendo a su novia con casarse y finalmente desde ayer son marido y mujer. “Ahora la quiero más que antes porque ya es mía”, dijo con una sonrisa.  

Amor y lucha

Se conocen desde chicos pero hace siete años que están juntos y viven en barrio Barranquitas de la ciudad. Ella es la compañera que lo sostiene día a día en la lucha con su enfermedad. “Cuando yo lo conocí empezó con los estudios y después vino la diálisis. Según los médicos por ahora está bien, y yo lo veo bien. Hay que tener fuerza y aguantar. Pero vamos a ver con la operación que tienen que hacerle el 25 en las arterias del corazón, eso me tiene nerviosa”, contó la novia. 

“Ella estuvo cuando él más lo necesitó. Se ve que realmente se quieren y tiene mucho aguante. Estamos muy felices toda la familia”, dijo la hermana de Ernesto, María Antonia Monzón, quien además se encargó de los preparativos para la celebración del casamiento. “Hablé con los médicos, los enfermeros, fui al Registro Civil y les conté la situación. No hubo problemas, y como es un caso especial vinieron a casarlos al hospital”, relató contenta.

Por su parte, las enfermeras que asisten al flamante novio desde el mes de abril y que acompañaron la ceremonia con fotos y música para la ocasión, comentaron que Ernesto es un “muy buen paciente” y que “hace caso en todo lo que le piden”. 

Las encargadas del cuidado de los pacientes del área de Urología indicaron que hace más de 20 años que no se daba un evento como este dentro del hospital.  

 

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