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Jueves 13 de Agosto de 2015

Santa Fe: Descienden las aguas lentamente pero la situación es aún crítica en Sanford

El desborde de un terraplén fue el factor desencadenante para que la masa hídrica ingresara al pueblo del departamento Caseros. De no mediar inconvenientes, podría normalizarse en 48 horas.

Aunque la situación continuaba siendo crítica en la castigada localidad santafesina de Sanford, ayer el lento descenso de las aguas trajo algo de alivio a la angustia que vive la población al soportar la peor inundación de la historia del pueblo.

La grave problemática hídrica generada a causa del desborde de un terraplén de contención aún afecta gran parte del casco urbano, pero el dato positivo es que "el panorama mejora paulatinamente y, de no mediar inconvenientes, podría normalizarse en 48 horas".

Al menos así lo indicó ayer a LaCapital el subsecretario de Protección Civil de la provincia, Antonio Moyano, para luego aclarar que "la regulación del agua tiene que ser mesurada para no perjudicar que la bajante afecte otras poblaciones como (la vecina localidad de) Casilda" cuya ciudad está recibiendo los excedentes provenientes de Sanford a través del canal Candelaria que cruza el casco urbano y es monitoreado permanentemente por razones de precaución.

El jefe de los bomberos voluntarios de la localidad, Fernando Di Nicola, aseguró que el nivel del cauce "es normal", lo que resulta tranquilizador para los casildenses que días atrás también tuvieron inconvenientes, aunque de menor magnitud, a raíz de las copiosas lluvias registradas recientemente en la zona y que superaron los 180 milímetros.

El fuerte operativo de emergencia montado en Sanford, que fue la localidad santafesina más afectada por el temporal, movilizo a Defensa Civil y las carteras también provinciales de Desarrollo Social, Salud y Seguridad que trabajaron juntamente con la comuna y distintas dotaciones de bomberos de la región cuya labor fue tan destacada como valorada por los damnificados.

Prevención. El grupo de trabajo lo compone más de un centenar de personas que recibió la profilaxis indicada para la prevención de enfermedades y cuya acción se está extendiendo a la población en riesgo, según indicó Moyano.

Si bien la situación tiende a mejorar, aún había unos 80 vecinos autoevacuados en viviendas de familiares y amigos, y otras ocho personas que seguían evacuadas en el Salón de la Cultura, situado en el sector del pueblo que no sufrió anegamientos.

"El agua empezó a bajar y eso es alentador", aseguró el jefe del cuartel de bomberos voluntarios de Sanford, Omar Orsili, aunque implorando a Dios "para que nos acompañe y el tiempo se mantenga estable y no vuelva a llover".

Es que por estas horas la principal preocupación es el factor climático ya que de "jugarnos en contra sería fatal para todos", vaticino el jefe comunal de esta pequeña localidad del departamento Caseros, Julián Gironelli, tras mostrar su satisfacción por la bajante de la masa hídrica.

Agua que entra. "La situación todavía es preocupante pese a las bombas extractoras y a los trabajos de canalización que se hicieron para aliviar la situación, ya que aún sigue entrando agua al pueblo", dijo Gironelli.

El mandatario admitió que el desastre "podía haberse evitado ya que la mitad del pueblo está inundado porque un terraplén de contención fue superado, lo que significa que es mucha la cantidad de agua que llega y debe soportar la localidad y eso no es justo, razón por la cual es necesario que de una vez por todas las autoridades tomen medidas y se realicen las obras que hacen falta no sólo en Sanford sino en toda la región para resolver esta problemática".

Gironelli aseguró que nunca pensó vivir una situación "tan tremenda como esta", y destacó el trabajo mancomunado para llevar adelante las tareas de emergencia y las muestras de solidaridad "tanto de todo el pueblo como de las localidades de la región que llaman para colaborar".

Si bien Desarrollo Social proveyó víveres, que fueron trasladados con un camión de Gendarmería, se sumaron donaciones provenientes de poblaciones vecinas que organizaron a través de instituciones o grupos voluntaristas que colectaron colchones, ropa, calzados, alimentos no perecederos, y artículos de limpieza y desinfección para ayudar a los inundados.

La crítica situaciónse vive "duele" a los sanforenses que exigen y esperan por la ejecución de obras hidráulicas de fondo "para que nunca más suceda algo así". El malestar y la indignación social se mezcla con la sensación de que lo sucedido “era evitable”.

Obras no hechas. “Esto pasó porque la provincia no hizo las obras que se necesitan y lamentablemente nadie se hace cargo”, contó a este cronista un grupo de vecinos mientras contemplaba azorado el desplazamiento de agua sobre un tramo de la ruta 33, que atraviesa el pueblo, hacia una de las tantas calles tapadas por la masa hídrica que comenzó a descender.

“Los responsables de esto son el ministro de Agua, Antonio Ciancio, y el ingeniero de hidráulica, Alberto Mitri, quienes cuando estuvieron por acá prometieron soluciones y no hicieron absolutamente nada”, exclamó Gabriel Langonova, mientras conversaba a pocos metros de su vivienda afectada por el agua con Miguel y Víctor, otros de los tantos vecinos que aún no salen del asombro por lo sucedido.

Increíble. “Esto nunca se vio, es realmente increíble y tremendo. Mi mamá tiene 90 años y no recuerda una situación tan grave como esta”, dijo José Tozzi, para luego coincidir con su vecino Oscar Bonifacio en la “urgente” necesidad de que las autoridades provinciales tomen cartas en el asunto para “hacer las obras que hacen falta a partir de criterios que garanticen soluciones de fondo porque de lo contrario vamos a seguir así”, apuntaron.

Al cierre de esta edición, Patricia, una vecina damnificada de Sanford, aseguró a este diario que el nivel de agua hasta el mediodía había descendido unos 20 centímetros, pero luego y hasta la noche se estancó”.

La ruta 33 seguía cortada y la mitad del pueblo no tenía luz, ya que fue cortado por la EPE por precaución.

Leve mejora en el panorama de las rutas

El estado de transitabilidad de las rutas nacionales en jurisdicción de la provincia indicaba ayer que la ruta 9 en toda su extensión desde Capital Federal hasta Rosario y en la autopista a Córdoba estaba totalmente habilitada y la nacional 8, que ingresa a Santa Fe, no presentaba mayores dificultades.
La ruta nacional 33 estaba cortada ayer entre Casilda y Chabás ante la inundación de Sanford. Los desvíos se realizan, hacia Rosario, desde la 33 (entre Chabás y Sanford) por la ruta 178 hacia la provincial 14 y luego por la A-012 hasta retomar la 33. En sentido hacia Venado Tuerto los desvíos se desarrollan de forma inversa.
La nacional 34 permanecía cortada entre la A-012, Salto Grande y Totoras mientras que se “habilitó con precauciones” el tramo entre Totoras y San Martín de las Escobas.
Finalmente, están habilitadas, con precaución por lluvias persistentes, calzada mojada y banquinas resbaladizas, las restantes rutas nacionales del territorio santafesino: nacional 11, nacional 19 (autovía Santo Tomé-San Francisco), nacional 168 (autovía Santa Fe-Paraná) y nacional Nº 178.

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