Ovacion
Domingo 24 de Enero de 2016

River se quedó con un supeclásico polémico

Los millonarios se quedaron con el súper por los regalos rivales: un penal y tres tontas expulsiones

River Plate se quedó con el primer súperclasico del año y todo el mérito se le debe atribuir a Boca. Le regaló el penal con el que se selló el triunfo millonario por 1 a 0 y tres expulsiones infantiles, por roja directa en jugadas intrascendentes, amén de la posterior de Jonathan Maidana cuando parecía que el partido se suspendía por un tumulto generalizado.
Así, la primera alegría fue del equipo de Marcelo Gallardo, mientras que el de Arrubarrena se fue más preocupado. Igual, ambos entregaron pobres expresiones futbolísticas, que lógicamente también se corresponden con un partido de estas características en plena pretemporada, donde lo que más quedó en el tapete fue el nerviosismo que casi deriva en suspensión a 10 minutos del final.

Los millonarios hicieron lo justo y necesario dentro de un trámite donde prácticamente no hubo situaciones de gol. Es más, Boca tuvo dos claras y River apenas la del gol de penal, todas en el primer tiempo. Lo que más adrenalina despertó en el clásico fue la virulencia xeneize en dos jugadas de roja directa. La primera fue a los 10’ con el partido 0-0: un planchazo de Jonathan Silva sobre Mercado (se retiró lesionado en el tobillo) en mitad de cancha. La otra, una similar de Peruzzi sobre el Pity Martínez a los 65’.

En el medio de esas rojas correctas, Tevez también colaboró. De un tiro libre sobre la izquierda que ejecutó Lucho González, levantó torpemente el brazo en la barrera. Claro penal (lo dio uno de los asistentes, porque Loustau no lo vio) que Pisculichi trocó en gol.

Y River no hizo nada más, pese a jugar casi 50’ con uno más, casi media hora con dos más y algunos minutos con tres más, cuando el Cata Díaz, con amarilla, insultó al juez tras su enésima protesta.

Tres minutos después de la tercera baja xeneize, Maidana le pegó un cabezazo a Tevez, sin pelota, y vio la roja. Enseguida el zaguero empujó a Chávez, vinieron corriendo los jugadores de Boca y los de River y parecía que todo iba a terminar allí en una gresca generalizada. Varios guapearon en el tumulto pero el que quedó en evidencia fue el autor del gol, Pisculichi, quien también fue expulsado pese a haber sido sustituido.

Después de algunos minutos, el juego se reanudó, no quedaron energías ni para seguir discutiendo y el súperclasico se fue apagando lentamente, sin que River pudiera nunca aprovechar la enorme diferencia numérica que le regaló Boca.

Al final, el equipo de Gallardo ganó y no tanto por esa enorme ventaja numérica, sino por el regalo de Tevez, que tuvo una opción clara en el primer tiempo para igualar, en un mano a mano. No hubo una euforia desmedida ni en los festejos. Claro, más allá del triunfo, no hubo demasiado como para sacar pecho.

“Si Gallardo lo quiere vamos por Teo”

El presidente millonario, Rodolfo D’Onofrio, dijo que si “Gallardo y Francescoli lo quieren, vamos por Teo Gutiérrez”, actualmente en Sporting de Lisboa. De todas maneras, el dirigente aclaró que “ahora no tenemos cupo para sumar jugadores extranjeros. Si Mora (Rodrigo) termina el trámite para ser ciudadano argentino, a partir de ese día podríamos tener libertad de traerlo”.

Además del cupo, a River se le plantean otros problemas: Gutiérrez también es pretendido por Cerro Porteño y Corinthians, y su actual club no quiere cederlo a préstamo sino venderlo.

Y le tiró flores al Muñeco. “La idea táctica le va a llevar tiempo”, en relación al 4-2-3-1. “Con estos jugadores puede armar equipo y uno de los mejores que vi en mi vida fue el de Gallardo”.

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