La Provincia
Jueves 20 de Agosto de 2015

Revelador relato de dos obreros que eran explotados en un campo

En la segunda jornada del juicio por trata laboral declararon dos concordienses. Ante el tribunal relataron cómo fueron explotados

Con el relato de dos obreros que ejercían tareas de desmonte en el paraje Loma Negra, distante a 30 kilómetros de Concordia, se desarrolló la segunda jornada del juicio que tiene la particularidad de ser el primero en la provincia en abordar  la trata de persona con fines de explotación laboral. Por este delito está siendo investigado José María Laner, concordiense de 29 años, que ayer por pedido de las dos víctimas siguió las alternativas del debate en el hall de entrada del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Paraná. Esteban Troncoso, trabajador del establecimiento forestal, ofreció un testimonio esclarecedor sobre las precarias condiciones en las que desarrollaban sus tareas, la falta de  instalaciones para poder hacer sus necesidades y la alta carga horaria que debían cumplir para recibir una paga que muchas veces no era la pactada. “Dormíamos en una casilla de madera cubierta con nailon. Éramos como 10 y con nosotros había dos menores que eran de Misiones”, declaró el ciudadano oriundo de Concordia.

Troncoso dejó al descubierto que a la falta de regularización de su situación laboral, se sumaba la presencia de menores de edad, agravado porque estaban alejados de sus lugares de residencia. “Tenían entre 17 y 18 años”, advirtió en un tramo de  su declaración.  Aclaró que si bien no se había pactado un acuerdo por las remuneraciones que percibían, este aspecto representaba una más de las tantas irregularidades que cometía el empleador. “Nos quedó debiendo los trabajos. Nos daba la mitad y nos prometía que cuando se vendiera la madera nos iba a pagar el resto”, afirmó en el juicio que presenció UNO. Admitió que percibían 25 centavos por tronco pelado, y que por cada jornada laboral se había arreglado una paga de 150 pesos. El total de troncos pelados por día se ubicaba entre 400 y 500, según detalló. El peón señaló que Laner llevó su engaño hasta el límite: como no les podía pagar lo prometido, a cambio les ofrecía alimentos. Incluso contó que les entregó herramientas que luego se las descontaba. “Un hacha la cobraba 200 pesos”, confió Troncoso.

La extensa jornada laboral que debían afrontar quedó graficada en las palabras del obrero. Mencionó que comenzaba a las 6, que tomaba un descanso a media mañana para alimentarse y que luego continuaba hasta que caía el sol. El deponente también admitió que Laner los buscaba en su camioneta los sábados para regresar por algunas horas a sus hogares, aunque en algunas oportunidades recién aparecía a los 15 días. Ese además era el día fijado para el cobro del personal. El hombre recordó una situación que demuestra el cuadro de vulnerabilidad al que estaban sometidos: su “patrón” los hacía esconder  y cargar los troncos a mano para no hacer ruido con el tractor. “Él decía que los vecinos lo iban a denunciar”, enfatizó. La víctima de 33 años, padre de tres hijos, sostuvo que le hicieron reclamos al contratista forestal, pero esto “lo hacía poner nervioso y te hablaba fuerte”.

Un drama en primera persona

Guido Monje, compañero de Troncoso, revivió en la audiencia las penurias que vivieron en el campo ubicado en inmediaciones de La Criolla y Los Charrúas. “Hacíamos nuestras necesidades a la intemperie y trabajábamos bajo la lluvia”,  aseguró. Explicó que para conseguir agua potable debían dirigirse hasta una casa alejada del campo y que era utilizada por todos para bañarse. Otra de las cuestiones en que reparó estaba vinculada con la modalidad de pago: “Nos pagaba por semana hasta 1.000 pesos, pero siempre nos quedaba debiendo”, agregó.

El momento más dramático se produjo cuando a Monje le transmitieron la peor noticia: su hija había enfermado, no tenía para remedios ni para ir al hospital. Le comunicó la situación a Laner, pero este demoró tres días en buscarlo y llevarlo con su familia.  “Colgábamos la comida en los árboles y nos duraba como mucho dos días. Pero después agarraba olor”, reveló respecto de las condiciones en que debían mantener los pocos alimentos que les proveían. El operario forestal narró además que nunca fueron provistos de ropa de trabajo y que utilizaban indumentaria propia.

“Me quedó debiendo 8.000 pesos, nos pagaba menos de la mitad. Nos quería arreglar con yerba, azúcar”, sentenció.

El informe psicológico que elaboró la Ufase

Tres psicólogas de la Unidad Fiscal de Asistencia en Secuestros Extorsivos y Trata de Personas (Ufase) fueron las testigos convocadas para declarar en la continuidad del debate en el TOF.  Las integrantes del programa de rescate dieron a conocer un informe elaborado en base a entrevistas con los trabajadores. La principal conclusión a la que arribaron es que las víctimas estaban en situación de vulnerabilidad.

El esquema de testigos se completó con dos empleados del Ministerio de Trabajo de la Provincia que participaron del operativo de inspección junto a la AFIP y la Policía entrerriana. Ambos hicieron referencia a las actas que labraron, donde constataban que no había baños en el lugar.

Declaró el imputado

Como lo había esgrimido en el primer día de audiencias, José María Laner habló en relación a los hechos que se le endilgan y contestó preguntas del tribunal y del fiscal general, José Ignacio Candioti. Para hoy a partir de las 9.30 están previstos los alegatos de las partes. UNO había informado que el delito de trata de personas con la finalidad de explotación laboral está contemplado y penado en el artículo 145 del Código Penal de la Nación con una pena que prevé entre cuatro a 10  años de prisión.

Cuando acaben las deliberaciones del fiscal general y del defensor oficial Mario Franchi, será el turno del tribunal para dar a conocer el adelanto de sentencia. Será el primer veredicto y único antecedente en el ámbito provincial de un caso de trata de persona y explotación laboral. 

Detalles de la noticia

* El defensor oficial Mario Franchi tuvo muy pocas intervenciones durante el juicio oral y público que se realiza en Paraná. Hoy protagonizará uno de los alegatos.

* 4 Años debieron pasar para que llegara a juicio el caso que  primero había denunciado penalmente la Ufase, por considerar que la situación se enmarcaba en el delito de reducción a servidumbre.

* El fiscal José Candioti considera que se reunieron suficientes elementos y pruebas para condenar al contratista forestal José María Laner, acusado de un ilícito previsto en el CPN. 
 

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