A Fondo
Miércoles 11 de Mayo de 2016

Recuperar la credibilidad de la sociedad

Marcelo Medina / De la Redacción de UNO
mmedina@uno.com.ar


Del lugar menos pensado salían las armas que podían llegar a terminar apagando la vida de un familiar, un amigo o un conocido nuestro.  Y hasta se sospecha que las municiones que abastecen las balaceras barriales salían de ahí, de pleno centro cívico de la ciudad Paraná. Lo que descubrieron el fiscal Ignacio Aramberry, el personal de la comisaría cuarta, la Dirección Criminalística y la División Robos y Hurtos es grave y no puede quedar impune. Tiene que haber cárcel para los culpables y un cambio contundente en materia de seguridad. No estamos hablando de delincuencia común. Del tipo que roba por necesidad. Estamos hablando de ladrones que afanaban por codicia.    

El Poder Judicial de Entre Ríos está frente a una posibilidad única de comenzar a limpiar su pálida imagen ante la sociedad. A la ya deteriorada credibilidad que se tiene de la Justicia, ahora se le sumó un grave problema como es el robo y venta de elementos secuestrados que estaban bajo su resguardo. Tiene que haber un mensaje contundente en cuanto a los controles. No puede ser que el lugar donde se guardan armas esté en un patio sin cámaras y sin custodia permanente. Eso es responsabilidad de los vocales del Superior Tribunal de Justicia, que durante años dejaron al abandono una área tan sensible. Es más, el lunes creo que todos esperábamos una autocrítica del STJ, pero los impolutos magistrados solo dijeron que iban a sancionar disciplinariamente a los responsables. Es una simpleza similar a decir que el culpable del incendio de Cromañón fue el que prendió la bengala. 

Para tomar dimensión de lo que descubrió un fiscal que se decidió a investigar bien vale este dato: más de la mitad de los 51 asesinatos que sucedieron en 2015 en Entre Ríos fueron perpetrados con pistolas, revólveres o escopetas. Hoy es el momento de avanzar sobre todos los lugares donde hay almacenamiento de armas con controles, ya que no solo la Justicia guarda armas de fuego. Hay que dar el paso para llevar tranquilidad a una sociedad que vive atemorizada. ¿Qué pensarán los vecinos del Lomas del Mirador II, Municipal, Jauretche, Paraná XVI, Bajada Grande por nombrar algunos barrios donde se  vive atemorizados por los tiroteos? Me imagino que están más escépticos que nunca. 

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