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Sábado 28 de Noviembre de 2015

Reclutaban "mulas" en Córdoba para llevar cocaína a Europa en prendas de vestir

La banda era liderada por un colombiano que vive en España. En la provincia mediterránea apresaron a dos mujeres que elegían a los traficantes para transportar al droga a Málaga.

Una banda liderada por un ciudadano colombiano radicado en España, que contactaba a mulas residentes en la provincia de Córdoba para que llevaran cocaína a Málaga, fue desbaratada en operativos realizados por fuerzas de seguridad de ambos países en los que fueron detenidas siete personas, tres de ellas argentinas, y se secuestraron 12 kilos de droga impregnados en prendas de vestir, informaron fuentes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).

Las fuentes de la PSA, fuerza que estuvo a cargo de los operativos junto con efectivos de la Policía Nacional de España, informaron que la banda fue desbaratada tras una investigación conjunta que involucró a fuerzas de seguridad de ambos países, y que estuvo a cargo de fiscal federal 1 de Córdoba, Enrique Senestrari.

Dos de los detenidos son mujeres cordobesas que fueron atrapadas en esa provincia, mientras que un tercer argentino fue apresado cuando llegó al aeropuerto de la ciudad española de Málaga con una valija en la que llevaba 33 prendas de vestir impregnadas con 12 kilos de cocaína, añadieron las fuentes. Los otros cuatro apresados, son el colombiano sindicado líder de la banda y otras tres personas arrestadas en Málaga y en Sierra Nevada, en la provincia española de Granada.

La investigación comenzó en noviembre del año pasado, cuando a raíz de escuchas telefónicas realizadas en una causa por un secuestro extorsivo cometido en Córdoba surgieron elementos que alertaban sobre la existencia de una organización de narcotraficantes que trasladaba cocaína a España.

De pobre a clase media
Tras ese descubrimiento, el fiscal federal Senestrari comenzó una pesquisa para la cual convocó a efectivos de la PSA. Los investigadores establecieron que la banda estaba liderada por un ciudadano colombiano radicado en Granada y que una de las células que la integraba estaba instalada en la provincia de Córdoba y tenía vínculos con un preso alojado en un penal provincial, llamado Marcos.

Según las fuentes, ese recluso, con la colaboración de dos cordobesas, se encargaba de conseguir mulas para que llevaran la cocaína a España. Los reclutados eran personas de muy bajos recursos, residentes en barrios marginales de Córdoba, a quienes preparaban para hacerlas pasar como turistas de clase media que viajaban a Europa.

Para ello, explicaron los informantes, las dos cordobesas ahora detenidas se encargaban de vestirlos con ropa de marca y hasta les pagaban tratamientos de ortodoncia para mejorar su aspecto. El colombiano, en tanto, se encargaba desde España de contratar y pagar los pasajes y era quién decidía el recorrido del viaje a realizar.

En agosto pasado, ante informaciones obtenidas sobre que se planeaba un viaje para llevar droga a Málaga mediante una mula cordobesa, los investigadores argentinos se pusieron en contacto, a través de la Consejería Española en Buenos Aires con la Policía Nacional Española, por lo que se acordó conjuntamente en realizar un seguimiento de la entrega.

Los pesquisas sabían que poco antes otra mula cordobesa había realizado otro viaje a esa ciudad española, luego de salir desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y realizar una escala en Panamá. Pero en este caso el encargado de transportar la cocaína viajó desde Córdoba hasta Buenos Aires por tierra, tomó un vuelo desde Ezeiza y realizó dos escalas, en Brasil y en Lisboa, antes de arribar al aeropuerto español.

 

Con escalas
Según las fuentes, y sobre la base del seguimiento realizado por la PSA, la mula abandonó la Argentina sin droga, por lo que presume que pudo haberla obtenido en algunas de las conexiones realizadas antes de llegar a Málaga. Lo cierto es que al arribar al aeropuerto español la policía de ese país monitoreó sus movimientos y lo siguió hasta que se encontró con el colombiano sindicado líder de la banda, momento en que ambos fueron apresados.

Tras esos arrestos se llevaron a cabo en España tres detenciones más: la de una asistente del líder de la banda y la de dos hombres que se encargaban de la distribución y venta de la cocaína, que fueron localizados en Sierra Nevada, Granada. En tanto, en Córdoba fueron detenidas las dos mujeres encargadas de los reclutamientos.

La operación internacional fue denominada Marcos Pampa. Marcos en alusión al recluso que dirigía el reclutamiento de mulas y Pampa fue el término elegido por la Policía Española para vincularlo a la Argentina.

Acusó a sus jefes de mentir para involucrarlo

El oficial de la policía provincial Gustavo Daniel "Gula" Pereyra, procesado por brindar información a la banda de Los Monos, solicitó ser querellante en una causa por falso testimonio que se abrió contra quienes fueran sus inmediatos superiores políticos en la secretaria de Delitos Complejos de la provincia. Se trata de la titular de ese organismo, Ana Viglione, y del segundo en la línea jerárquica, Andrés Ferrato. Pereyra dice ser "víctima de falaces declaraciones" vertidas por los funcionarios cuando atestiguaron en la causa 913/12, donde se investigó la asociación ilícita entre el clan de barrio Las Flores y policías.

Hace 15 días, cuando Pereyra recuperó la libertad tras acceder a la prisión domiciliaria en el marco de la causa en la que fue procesado, sus defensores solicitaron ante la Cámara Penal que citen a Viglione para que aclare contradicciones entre sus dichos y empleados del área.

Falso testimonio
Es que mientras los agentes aseguraron que sus jefes les asignaban tareas de investigación sobre narcotráfico y trata de personas, tanto Viglione como Ferrato lo negaron. Ese conflicto dio pie a que, en el marco de la causa de Los Monos, el juez Juan Carlos Vienna separara copias de las testimoniales y el 18 de septiembre de 2014 abriera el expediente Nº 48 ante un posible delito de falso testimonio.

Los abogados defensores de Pereyra, Sergio Larrubia y Alberto Tortajada, sostuvieron ante la Cámara Penal al solicitar la morigeración de la prisión, que incluso en la computadora de su cliente se encontraron 17 mails donde se acredita que reportó información a sus superiores sobre el movimiento de bandas y fotos de personas sospechadas de manejar búnkers de drogas. Con eso consideran que Viglione y Ferrato vertieron declaraciones falaces para beneficiarse en perjuicio de Pereyra deslindando sus responsabilidades.

Es más, 14 días antes del procesamiento del policía,dictado por la jueza Alejandra Rodenas, los abogados presentaron un escrito en el juzgado donde solicitaron una serie de medidas entre las cuales se encontraban la citación de la funcionaria en el marco de la cusa Nº 48 para que aclarara esa circunstancias.

Además de Ferrato y Viglione, los abogados sugerían que otros integrantes de Delitos Complejos fueran convocados, entre los que se encontraban el sargento Erik Gabriel Toro, la agente Cintia Belén Morrone y la subcomisario Betina Gobernatori para que raifiquen o rectifiquen la anterior testomonial, con excepción de Gobernatori que no había prestado declaración.

Por otra parte, solicitaron que se realicen careos entre los mencionados con Pereyra y que, de persistir la conducta "mendaz y contradictoria", sean indagados ya que de por sí esa conducta constituiría el delito de "falso testimonio".

En el mismo escrito piden que se cite a un comisario mayor que se desempeñana en la división Asuntos Internos de la Unidad Regional II, con quien Pereyra realizaba investigaciones conjuntas respecto de un búker de drogas ubicado en Pueyrredón al 2700 de Rosario.

No se salva nadie
La intención de la defensa de Gula no se agotó allí. También pretenden que se llame a declarar al secretario de Seguridad Comunitaria de la provincia, Angel Ruani, para que alclare si desde su dependencia se impartieron ordenes para allanar ese búnker.

Finalmente los letrados señalan que como apoderados de Pereyra promueven criminal querella contra Andrés Ferrato y Ana Viglione y "quién o quienes resulten cómplices, encubridores o instigadores de los delitos investigados en el expediente por falso testomonio".

Fuente La Capital

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