Policiales
Miércoles 24 de Agosto de 2016

Reclaman que no quede impune el crimen de un joven

En dos juicios absolvieron al acusado de matar a piedrazos a Javier Irrazábal en la ciudad de Federación

"La piedra no cayó del cielo, alguien lo mató", dijo Griselda Irrazábal, hermana de Javier, el joven asesinado hace casi tres años en la ciudad de Federación. Ella y su familia todavía esperan justicia, ya que en dos oportunidades se sintieron defraudados: se hicieron dos juicios en los que absolvieron por "falta de pruebas" a los acusados, pese a que el amigo de la víctima que también fue atacado señaló sin dudar a los agresores. Ahora tienen las esperanzas depositadas en la Cámara de Casación Penal de Paraná, que deberá analizar la polémica sentencia.

El caso conmocionó a Federación el 21 de noviembre de 2013. Javier, de 18 años, y su amigo Marcelo Montenegro, de 20, habían salido a hacer unos mandados y al regresar un grupo de delincuentes los atacó a piedrazos. Los confundieron con otros con quienes querían saldar cuentas, y los derribaron de la moto. Uno de ellos se acercó con otra piedra y ultimó a Javier con el golpe mortal.

Por el hecho detuvieron a Jonathan Ramón David Grieve, y a otro joven que entonces era menor de edad. El fiscal Francisco Ledesma los acusó y pidió condenarlos en el primer juicio que se realizó en 2014, pero el tribunal integrado por Alberto Funes Palacios, Silvina Gallo y Martín Carbonell consideró que no hubo pruebas suficientes.

El temor hizo que los testigos clave tergiversaran la versión que habían dado antes y otros ni fueron. Montenegro todavía estaba recuperándose de la brutal agresión que le dejó severas secuelas y no pudo asistir a declarar.

Pero la historia siguió, ya que la Cámara de Casación Penal hizo lugar a las críticas del fiscal y ordenó en 2015 hacer un nuevo juicio. Este se desarrolló en junio de este año, pero el nuevo tribunal volvió a absolver de culpa y cargo a los acusados. Incluso teniendo esta vez el testimonio de Montenegro, que les dijo: "Ellos le pegaron a mi amigo".

Ante la consulta de si había perdido capacidades por el golpe sufrido, el joven aseguró: "Lo que perdí fue a mi amigo, que era como mi hermano". De todos modos, para los jueces fue insuficiente.

El fiscal Ledesma, indignado por el segundo fallo adverso, volvió a presentar un recurso de Casación, que deberá ser resuelto pronto por los camaristas de Paraná. La esperanza de que se haga justicia por el crimen de Irrazábal todavía sigue viva.

Griselda contó a UNO que reciben amenazas de parte de los familiares de los imputados. "En el primer juicio se nos reían, nosotros somos una familia respetuosa y nos quedamos callados la boca, el día del último juicio mi hermana publicó en Facebook y la amenazaron. En Federación nos conocemos todos porque es un pueblo chico, hubo muchas cosas".

Luego la mujer recordó que el día que lo mataron "él iba para la casa de mi mamá, fue a hacer mandados a dos cuadras, y para no agarrar en contramano tomó por avenida 25 de Mayo y agarró por la calle del hospital, y les empezaron a tirar piedras. Eran un montón, hay muchos que están metidos pero les tienen miedo a la familia".

Además, sobre Javier Griselda aseguró: "Él trabajaba para comprarse sus cosas, se estaba haciendo su pieza, salía solo cuando mi mamá lo dejaba salir, no es porque sea mi hermano pero no se metía con nadie, era muy inocente, estaba aprendiendo muchas cosas de la vida", y agregó, sobre las idas y vueltas de la causa: "Hay muchas cosas raras en esto".

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