La Provincia
Jueves 26 de Noviembre de 2015

Reclama que le devuelvan la guarda de sus dos hijas

Mariana Kunzmann, madre de las nenas, está desesperada porque perdió el contacto fluido con ellas. Denunció que el padre de las niñas la golpeó e intentó abusar de ella en Santa Fe

Una mujer de 39 años viene reclamando en la Justicia entrerriana que se normalice el régimen de visitas  de sus dos hijas y que además se le otorgue la guarda de las niñas, que en la actualidad detenta su tía paterna, en la ciudad de Santa Fe. Se tata de Mariana Kunzmann, quien se acercó hasta UNO para contar su historia y el dolor que enfrenta por no poder estar cerca de sus hijas. Kunzmann sostuvo que su calvario comenzó cuando hace dos años la jueza que llevaba adelante la causa le quitó la guarda provisoria por dos meses de las niñas de 4 y 5 años. “Durante dos años el padre secuestró a nuestra hija más grande, en la primera oportunidad en Santa Fe. Llevársela en un régimen de visita y no traerla más, no es otra cosa más que un secuestro”, relató la mujer, quien dijo sentirse angustiada y cansada por todo lo que le toca vivir. De cuerdo a los dichos de la mujer, estos episodios se empezaron dar a partir de agosto de 2012 en Paraná, y según la denunciante, el padre como respuesta iniciaba en su contra denuncias de maltrato contra las niñas. “Nunca las maltraté; me denunció diciendo que las empujaba por las escaleras. Las llevaba hasta uno o dos veces por mes al pediatra. Son cosas que nunca pudo probar”, advirtió.

Kunzmann admitió que a raíz de todo este conflicto familiar sufrió inconvenientes de diferente índole y hasta enfrenta un tratamiento para  recuperarse de una enfermedad. “Se fijan en lo que hago y no cómo soy como mamá”, se lamentó. La mujer explicó que por una solicitud judicial empezó terapia, se reintegró a su trabajo y alquiló una vivienda con  mayores comodidades.

Incumplimientos constantes

El caso en cuestión está en manos de Tulio Rodríguez Signes, titular del Juzgado N°1 de Familia de Paraná. “Va a hacer dos años que las nenas no viven en casa”, recordó. La mujer precisó que tiene a su favor un régimen de visitas de viernes a domingo, aunque aseguró que el mismo presenta algunas irregularidades. Una de ellas -señaló la mujer- es que sus hijas no conviven con su tía paterna (la guardante) sino con el padre biológico. Desesperada por la falta de contacto con sus hijas, Kunzmann manifestó que los incumplimientos son constantes y que en la actualidad se agravaron porque fin de semana por medio la familia paterna se niega a cumplir con el régimen de visitas.  “Cuando denuncio todo esto, no sé si no me creen e inclusive he pedido que vayan a corroborar lo que estoy diciendo a la ciudad de Santa Fe. Esto lo ponen en el expediente, luego lo lee la abogada de la familia paterna, se lo comunica a la tía y al padre. Entonces se las llevan a la casa de la tía, hasta que van a controlar”, remarcó.

El peor infierno

El último sábado la mujer viajó a Santa Fe, para constatar que sus hijas estuvieran bien, pero lo que debía ser una visita de común acuerdo se convirtió en un verdadero infierno. En la casa del hombre pudo advertir que su hija mayor estaba toda brotada, con fiebre y con un presunto cuadro de varicela. “No la había llevado al médico”, recordó. En ese momento ingresa al baño con la nena y le preguntó: “¿Dónde estaban que mamá te vino a buscar?” Ante la consulta la niña le respondió que habían estado en la casa de la abuela paterna. Acto seguido el padre de la chicas ingresó al baño y le reprochó haber indagado a la nena. “Ahí empieza a llorar la chica y él me dice que me tengo que ir. Vuelvo al baño y se mete él para pedirme que tuviéramos relaciones sexuales. En eso forcejeo y me deja salir, me empezó a arrastrar del baño a la puerta de entrada. Siempre hubo episodios de violencia, pero nunca lo denuncié”, aseveró.

La denunciante planteó que por este hecho realizó una exposición policial por intento de abuso en la provincia de Santa Fe, aunque expresó que su mayor preocupación pasa por no tener noticias de sus hijas. “Desde el sábado siguen sin dejarme hablar por teléfono con las nenas y ellas quedaron muy angustiadas. 

“Siento que existe una parcialidad de la Justicia”, argumentó.

“¿Por qué no ordena el juez que las nenas vengan a mi casa un viernes, un sábado o un domingo? Así van a ver que están en su casa, que tienen sus espacios, que tienen su habitación, que tienen sus juegos. Desde el sábado que no las veo, después de esa terrible situación que tuvieron que pasar. Desde ese momento no me dejaron hablar más por teléfono con ellas”, completó. 

Intervención de la Red Alerta

Al tomar conocimiento del caso la Red Alerta Paraná asesoró y se encuentra acompañando la lucha de Mariana Kunzmann. “La titular de la entidad, Silvina Calveyra habló con el secretario del Juzgado N°1 y me recomendaron que fuera a hacer una exposición para que se realice un pedido de localización de mis hijas”, puntualizó.

“En el Foro Fiscal me dijeron que no, que el juez tendrá su motivos para no decirme si están bien o dónde están. No me dejaron hacer la denuncia”, cuestionó.

Esta semana asesorada por su abogado, la mujer presentó un petitorio ante autoridades judiciales para que “se deje sin efecto la guarda otorgada” a la tía paterna. La razón que plantea la denunciante es que se da “una connivencia de la misma para con el padre para que juntos incumplan con lo ordenado, dado el impedimento de contacto notorio”. En el mismo documento se señala que el padre de la nenas “ejerce la tenencia impunemente, en detrimento de la madre”.

En otro párrafo de la presentación se alude a que la falta de contacto de la niñas con su madre representa “una vulneración de derechos” y a su vez la gravedad de “presenciar tamaño actos de violencia es una clara vulneración a los derechos fundamentales de las mismas de llevar una vida sana  en paz”.

A través de la misma vía se reclama “que se ordene la restricción y el no acercamiento del padre biológico” respecto de Kunzmann y de sus hijas “por los actos de violencia denunciados”.
 

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