La Provincia
Jueves 21 de Abril de 2016

Rechazaron el recurso de casación en la causa Ilarraz

El cura Justo José Ilarraz está acusado de graves abusos ocurridos en el Seminario de Paraná entre 1985 y 1992. 

El Tribunal de Apelaciones que confirmó el procesamiento de Justo Ilarraz, acusado de graves abusos ocurridos en el Seminario de Paraná entre 1985 y 1992, confirmó un nuevo revés para la defensa del cura que sigue libre a la espera del juicio: mediante una notificación firmada por el presidente del cuerpo, Pablo Vírgala, y los vocales Daniel Malatesta y Gustavo Maldonado, se notificó sobre la inadmisibilidad del recurso de casación contra la resolución que confirmó el auto de procesamiento. “Cabe en especial destacar que el Superior Tribunal de Justicia ha señalado reiteradamente que el tribunal recurrido debe efectuar un examen de admisibilidad del recurso interpuesto de acuerdo con lo establecido en el artículo 484 del Código Procesal Penal, con la finalidad de verificar el cumplimiento de los   requisitos formales extrínsecos e intrínsecos del acto impugnativo que condicionan la viabilidad del recurso casatorio deducido, pudiendo y debiendo, en defecto de ellos, disponer el rechazo ‘in limine’ de la impugnación interpuesta”, argumentaron los magistrados.  

En este punto, el Tribunal, al analizar la resolución recurrida, observó que “no constituye sentencia definitiva” y de la misma manera precisó que “tampoco resulta factible resulta factible interpretar que se trata de una resolución de las que, excepcionalmente, pudiera ser asimilada por sus peculiares efectos a uno de esos precisos actos, toda vez que carece  por completo de definitividad, porque reviste un carácter esencialmente provisional, pudiendo ser revocado y reformado, aún de oficio, durante la instrucción, previéndose la impugnabilidad de tales actos solo por vía del recurso de apelación”.

Obstaculiza el avance de la causa

Entre los fundamentos de la sentencia, los jueces cargaron contra los defensores porque “insiste en obstaculizar el avance del procedimiento , y en este caso con débiles argumentos, como aquel de dotar -injustificadamente- de ‘importante’ un acto procesal como el atacado, como si ello bastara para vencer aquel criterio sentado por la Sala Penal del STJ en los fallos antes citado”.

En cuanto al acceso al doble conforme judicial, un principio sobre el que la defensa reconoció que no estaba contemplado en el Código Procesal Penal, el Tribunal especialmente conformado para esta instancia planteó en la resolución que se trata de una impugnación improcedente y además le reprocha que “intenta enlazarlo con el principio no reformatio in pejus, cuando es bien sabido que los mismos operan justamente en  sentencias definitivas, lo que insistimos, no es el caso del auto  atacado, y que además de los fundamentos que preceden, ello ha sido  afirmado y reconocido por el propio letrado defensor de Ilarraz”.

Otros fundamentos

Vírgala y los vocales dieron más fundamentos para sustentar su determinación, en lo que se pude considerar un nuevo paso hacia la elevación a  juicio de una causa que rozó a las más altas autoridades de la arquidiócesis de Paraná. “Advertimos que tampoco se trata -en el caso puntual en examen- de una resolución  que comprometa la libertad del encausado y que tornen  aconsejable  su  revisión conforme a los criterios imperantes, tales como en los conocidos precedentes ‘Delfín, Borro’.”, señalaron. “Solo cabe entonces declarar inadmisible el recurso de casación interpuesto contra la resolución de  fojas 1949/1962, por cuanto la misma no constituye una de las  resoluciones específicas susceptibles de ser impugnadas por esa vía,  de acuerdo a lo preceptuado por el artículo 478 del CPP y el criterio del STJ”, finaliza el dictamen.

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