Ovacion
Sábado 27 de Junio de 2015

Ramón Díaz hace historia

El técnico de la selección paraguaya tiene un aura que lo sigue a todas partes y va más allá de sus condiciones profesionales.

El rojo y el blanco parecen ser los colores predilectos por el riojano, ya que con ellos le fue bien en su primera época de entrenador y ahora en su debut al frente de una selección. Pero el aura también tiene que ver con esta historia y, pruebas al canto, lo más claro de esta observación parte justamente de esta Copa América a la que llegaba casi sin trabajo previo, con un plantel golpeado por cuatro años de ostracismo y el pesimismo del propio pueblo paraguayo.

Pero al Pelado la programación de esta Copa América le sonrió, aunque pareciera todo lo contrario, ya que en tres de los primeros cuatro juegos que le tocaron en suerte debió enfrentarse a los seleccionados históricamente más importantes de la región, entre ellos al subcampeón del mundo y al pentacampeón.

Y salió airoso de esos compromisos el padre de Emiliano Díaz, su fiel ayudante de campo. "Me los cargué a los tres", contaba que le dijo a sus íntimos esta noche, luego de eliminar a Brasil, mientras recordaba los dos empates épicos anteriores frente a Argentina y Uruguay.

Le pusieron la prueba más fuerte a Ramón y en apenas dos semanas pasó de la desconfianza al amor pleno de hinchas y medios de Paraguay. Y en el medio también se ganó el respeto de sus dirigidos.

Apenas un puñadito de días le bastaron al también padre de Michael, que trajó a Chile como ayudante de campo a otro ex delantero goleador como Andrés Cuqui Silvera, para volver al centro de la escena, meterse a los hinchas del equipo al que hoy le toca dirigir en el bolsillo, y agitar otra vez ese ego que lo reposicionó en el mercado, luego de un sombrío paso por Independiente. Ese es el aura de Ramón. Y ahora se viene otra vez Argentina en semifinales.

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