Policiales
Domingo 02 de Agosto de 2015

“Quiero que les den perpetua para que mi hijo descanse en paz”

Ana Escobar, la mamá de Emanuel Vásquez, pidió que condenen a Olivera y Abasto, juzgados por el crimen

José Amado / De la Redacción de UNO
jamado@uno.com.ar


“Yo no vi nada, hablo por boca de los testigos”, dijo Ana Escobar, quien presenció y protagonizó el juicio a los dos acusados por el asesinato de su hijo Emanuel Vásquez. Así fue que se convenció de que Gustavo Gatito Olivera y Gustavo Muñequito Abasto son los autores del homicidio y por eso pide que reciban la condena que se merecen.

El martes pasado comenzó el juicio por el crimen que marcó un antes y un después en la historia del barrio Lomas del Mirador II, aquel 21 de agosto de 2013. La muerte de Ema, a los 16 años, es uno de los hechos más emblemáticos de la violencia que ganó hace tiempo esta parte de la zona este de Paraná y marcó la rivalidad entre un sector del Lomas y la banda del barrio Municipal. A estos se les suman los barrios linderos (Lomas I, Hijos de María, Jauretche, Paraná XX), que también han sido escenario de otros hechos de sangre y de inseguridad.

“Según lo que yo pude ver como mamá, los testigos concuerdan en lo mismo, de cómo pasó, y además hay gente del Lomas del Mirador I que vio a un tercero en una moto. Para mi los que están sindicados como autores de la muerte de mi hijo son los responsables”, aseguró la mujer.

El adolescente asesinado estaba aquella noche a las 22.30 junto a su amigo Juan Pitu Alvarado y otro joven del barrio, Jaime Pereyra, en la vereda de calle Quiros, entre Torra y Longo. De repente aparecieron dos sujetos armados y comenzaron a dispararles. Emanuel recibió un balazo en el cuello que le costó la vida poco después en el hospital San Martín. Pereyra fue alcanzado por dos balas (en el pie y la cintura), pero sobrevivió.

Alvarado y Pereyra fueron los dos primeros y principales testigos del juicio esta semana. El Pitu confirmó lo que ya había declarado ante el juez de Instrucción: que vio a Olivera y Abasto acercarse y disparar. En cambio Jaime aseguró que escuchó los disparos y corrió para resguardarse y que no miró hacia atrás. El muchacho había declarado dos veces al inicio de la causa: primero dijo que fueron los dos acusados, y a los dos días contó la otra versión y dijo que había mentido porque la madre de la víctima le pidió en el hospital que los acusara a Olivera y Abasto. Por eso Pereyra fue a un careo con Ana Escobar: adelante del Tribunal, la mamá negó tal pedido y dijo que aquella noche lo único que hizo fue rezar para Dios le devolviera a su hijo, y le reclamó que diga la verdad.

El jueves, durante dos horas,el Lomas del Mirador fue un barrio completamente seguro: se realizó la inspección judicial y la reconstrucción del hecho, con un despliegue policial impactante. La escena del crimen estuvo blindada por diferentes divisiones y unidades de la Policía, mientras los vocales del tribunal (Miguel Giorgio, Elbio Garzón y José María Chemes), el fiscal Rafael Cotorruelo, el querellante Javier Aiani y los defensores Walter Rolandelli, Matías Arguello y Hugo Gemelli, iban y venían junto a los testigos. Poco antes de las 22 ya no quedó ni un policía en el lugar y la calle volvió a quedar desolada y temerosa como todas las noches.

La defensa presentó sus testigos para reforzar sus hipótesis: familiares y allegados a Olivera aseguraron que Gatito estaba con ellos en su casa comiendo pizzas al momento del homicidio, mientras que la hermana de Abasto afirmó que Muñequito estaba en su casa en San Benito.

Uno de los testigos que sorprendió fue un joven que fue citado a declarar por otro episodio delictivo que les imputan a los dos acusados, pero en su relato agregó que también estaba el día que mataron a Emanuel y dijo que los vio a Olivera y Abasto dispararles.

El martes serán los alegatos de las partes y luego los jueces deliberarán para dictar sentencia. “Como mamá espero que si las personas que están sindicadas por Alvarado son los culpables, si es así, quiero que sean condenados No quiero ocho o 10 años, quiero cadena perpetua, porque mi hijo era un nene que estudiaba y no andaba en nada raro, no tenía antecedentes ni problemas con nadie. Las personas que fueron van a tener que pagar, es la única forma que mi hijo pueda descansar en paz”, reclamó Ana.

La gran familia

Los dos imputados forman parte de la banda del barrio Municipal, y también integran la barra del Club Patronato, que tienen como líder a Gustavo Petaco Barrientos (en prisión condenado por un doble homicidio). Gatito Olivera es su sobrino, hijo de Roberto Freddy Olivera, condenado a prisión por un intento de homicidio junto a Alfredo Cuchara Abasto y su sobrino Muñequito. Éste último, ademas de afrontar ahora el juicio por el homicidio de Emanuel Vásquez, cuenta con aquella condena a siete años de prisión, y además tiene otras dos que acordó con la fiscalía en un juicio abreviado, cuando era menor de edad. O sea que de ser recibir una sentencia en su contra por el asesinato, sería la cuarta en sus 20 años de edad. 

Los acusados

* Gustavo Olivera, alias Gatito, 22 años, oriundo del barrio Municipal, padre de una hija. Asegura que es inocente del homicidio de Emanuel Vásquez. En la cárcel cursa segundo año de la secundaria.

* Gustavo Abasto, alias Muñequito, 20 años, del barrio Municipal, cuenta con tres condenas, pero afirma que no mató a Emanuel Vásquez. En la Unidad Penal estudia para terminar la escuela primaria.

 

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